crisantemo
Poeta fiel al portal
Se tornó mística, en la flor, mi noche;
cuartea el firme asfalto en su bravura,
me confirma, en contraste a su hermosura,
cuán altos son los muros del reproche.
No puedo distinguir si flor o broche,
veo en ella divina arquitectura:
de jade son sus hojas, la blancura
de su pétalo, nácar; tal derroche
de ganas de vivir logra que al verla
por un segundo salga de la sombra
de ese pesar que me causó tu ausencia.
Le da la luna el brillo de la perla,
la transforma en perfume que me nombra,
nada está escrito dice su presencia.
cuartea el firme asfalto en su bravura,
me confirma, en contraste a su hermosura,
cuán altos son los muros del reproche.
No puedo distinguir si flor o broche,
veo en ella divina arquitectura:
de jade son sus hojas, la blancura
de su pétalo, nácar; tal derroche
de ganas de vivir logra que al verla
por un segundo salga de la sombra
de ese pesar que me causó tu ausencia.
Le da la luna el brillo de la perla,
la transforma en perfume que me nombra,
nada está escrito dice su presencia.