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El bosque es terreno
necesario con
llamas nocturnas.
La lluvia invernal
escapa a nuestra
especie, refulge
entre los vientos.
El bosque es terreno
ajeno a nuestra
especie de brillo
opaco, de cortas
miras.
Desvanece certera la
niebla que se llueve
desde dentro.
Hermana de la
bruma, mujer
del desencuentro.
Pierde paso a paso
puro cuento
seguro atisbo
leve
indicio de luz.
Pariste óleos de
extraño cariz.
Desvanece todo
intento.
Te presiento
inmune
vívida
inclemente muerte
luz perdida.
Desde la ventana se encandila el aire tan extraño. Parece que volara estando quieta.
La luz se arremolina sin ser luz, solo conciencia.
El aire entumecido alarga los días consumados. El aire se enlentece salvando las distancias; quebrando las pesquisas.
Abriendo fronteras la vida resurge a...
En la escuela no
me contaron de
la muerte.
Una vez vimos
un gusano tieso
bajo el vetusto
microscopio
del sacrosanto
laboratorio.
La maestra pedía la
llave con anticipación
casi exasperante.
Recuerdo que en
la escuela nos
contaban de
florecer en
pastos elementales.
Ya vetusta que
me encuentro...
Abreva en tu
andar el suelo.
Luz de espina,
embrujo repentino.
Abres luces antes
de palidecer.
Antes de ser un
fruto silvestre.
Se escucha un palpitar;
rápido gorjeo
Se escucha desde
el lado prudente.
Me usas al pasar
sobre mi especie.
Me arreas hacia tí;
soy un torrente.
No hay colores
indelebles.
Son manchas
en manteles
de cuartel.
Las muchachas
van sin panties
sombreros
alubias
cascabeles.
No tengo un gato.
Seguramente se
fugó con
el ratón
que existe en
el canto del
bombo y el
platillo.
Orquestas sin
ensayo
propuestas de
audaz economía.
Gracias por los...
La mañana es un
engaño.
Un rincón de
alas, tan fugaz
ella.
Así es que el
mediodía la
deglute con
su sol impío.
Tan fugaz, ella,
abandono jardín,
saludo al sol y
rezos matutinos.
La mañana es una
hipócrita enérgica,
falaz
engaño del día.
El escote blanco y
suave de la luna
se va mostrando
mientras asciende.
Se desnuda en
periscopio; faro,
brújula.
Tantos marinos
sueñan con ella
sobre sus cabezas,
viendo el cielo
tormentoso
de buen augurio
para la pesca.
La lluvia irreverente
los detiene en su
angustia; en
la tórrida
seguridad...
Ven, amiga a conocer
mi escritorio.
Plumas, papeles y acuarelas
saldrán en paseíto.
Yo te invito, compañera.
Ven un rato a la
vereda.
Llevemos los colores
para copiar el jardín.
Que quede todo el jazmín
blanquito y carmín.
Mañana la maestra,
seguro nos hace una
fiesta.
Ven, amiga Carmencita...
En el bosque mórbido,
primitivo y recurrente;
todos los hechizos
naturales cobran
vida.
Es sin pesares ni
arrepentimiento,
al contrario que la
endeble condición
humana, cuando
falla.
El bosque atrapa
desde un venado
en el fango
lustroso
hasta un secreto
momentáneo.
Los pasos azarosos
del...
La ciudad, como siempre, era un bicho audaz y luminoso cayendo breve sobre un cerro que alguna vez fue hermoso.
Glamour, modernas, con elegante influencia; así eran ciertas mujeres de algunos barrios, de algunas calles.
En otros terrenos embrujados de pobreza, se hablaba solamente de drogas...
Hidrante de la calle
la boca abierta en
pétalos secos te
espera ya.
La sed que no
olvida y tortura
tu sabor celeste
de turbulencias.
Brizna salada que
aturde la noche.
Boca abierta te
recibe con el
hondo placer de
la agonía.
Con el deber resuelto de
apagar los fuegos.
No sufras, que al...
Que sin embargo amanece
y es así cuando no
quieres dejar pasar
la noche empieza
el canto que
aturde y aniquila
el misterio logrado
palmo a palmo
de cada cuerpo.
Un gorrión apareció
después en la
frágil ventana y
el día explotó
como cada vez
que te vas.
Desde un lejano pulso
de la sangre, vuelas
para ocupar hasta
los puentes derruidos
en mi vida.
Si es amor, que sea duro
no fugaz. Constante y
eterno como el fulgor
de las estrellas noche
a noche.
Si es amor, que sea
brillante y turbio
cómo tormenta que
se yergue en el
sol de verano.
Si es...
Cotidiano estar en
un mismo y estático
lugar.
Ya transito ciega
por la casa sin
rozar muebles o
cortinas
Cuando empezó todo
auguraba huracanes,
pesca en altamar,
besos de volcán y
charlas de emoción.
Hoy, de repente,
en cambio duele
repetir el mismo
gesto cada vez
para todo.
Cuánto te...
Copa que no contiene
por donde filtra el
vino, disuelto como
en la Grecia ardiente
en las pupilas.
Dioses y héroes
de tumbas floridas.
Por el rosedal del
tiempo marcha
Aquiles, sin hembra,
sin gloria.
Ve Briseida y
acompaña el
pequeño día de un
enorme hombre.
Vale la pena, eso
sí, dicen...
Quererlo era besar escarcha con crudo desenfreno.
Con una fiel y oscura obsesión, construí un mundo ideal de presencias ficticias.
Ver el amanecer con un muerto al lado, hubiera sido más apasionado.
Eras de esos inciensos que se prenden y obtenemos un olor fétido y arrollador.
Sólo diría, si...
Chocan las copas vacías.
El mantel manchado
espera mis
manos remojadas.
Que hermosa fiesta,
bienvenida eres
siempre alegría.
Platos y vasos con
restos divinos.
Vino acá; café
de ambrosía por
allá.
Se han ido los
invitados. Sigue
repicando la
campana inocente
del anuncio y
encuentro en
esta casa...
En tu cara divina, celebrada, se me quedó el aliento para siempre anclado en tus labios de fruta abrillantada.
Cuando puedas devolverme la mirada, será grandioso porque en mis ojos perdidos hace falta un poco de tu verdor callado, de tus palabras.
Quiero estar decepcionada; que me rompan de una vez la algarabía y la fluidez de la pasión.
Quiero estar tan confundida con la mujer que limpia la escalera de mármol italiano.
Poder ir a la feria por un pedido y preparar un puchero. Sólo eso tener en la cabeza; que sea un colador para la pasta...
Está tan pero
tan lejos.
Augura un
mensaje sonoro
de amor callado.
Amigo cómplice
del sujeto
tácito.
Está tan pero
tan lejos.
Apenas suena y
zumban los
oídos.
La noche es
coqueta, confunde,
promete novedades.
Mañana por fin
hablar será un
milagro escondido
en recuerdos
en susurros.
Al amanecer salí
a buscar su tienda
y comprar un
enorme lienzo
blanco traído
de Egipto o
si acaso, de Marruecos.
A medida me harán
un traje con
los hilos que
mañana, contra tu cama,
se desprenderán.
El sastre dijo
serio que no podía
darle puntadas, la
tela era resistente
a sus agujas...
Escalera al cielo
de mis escalones,
reina de alfombra
roja.
Sube y eleva mi
cuerpo usado o
absurdo si no
estás.
"Te espero arriba',
escuché que decías.
Sin embargo, los
breves escalones
son agudas espinas
que encarnadas,
me infunden
ánimo y cuanto
antes llegaré.
De la a a la z
entera se repite
la misma palabra,
lenta y nueva.
Amo, te amo
dije al instante
en qué germinaba
la flor, esencia
de tu ser, hermana
de tu piel.
Sinónimos
de lágrima; antónimo
del mal.
Peldaño de edades,
dudas y experiencia.
No sabemos destinos,
no conocemos
enmiendas que por
momentos ceden
al dolor.
Se desespera la
muerte y combatimos
con brazos alzados,
cada alba, cada palabra.
Se encuentra airada
con su habitual
carcajada. No hables,
respira en su frente.
Por ventura...
En la a arboleda desnuda
pasan cosas terribles
de ternura pegajosa.
El mediodía azul de
lejanías, vuela por
la ausencia joven.
Huelo tus pasos
al llegar al portón y
se ciñen a la cintura
se la vida, la que
ávidos de amor,
intentamos vivir.
Corresponde sentirte
a cada paso.
La hojarasca pregunta
por ti y por
nosotros.
Aparece tu cara
plegada entre las
hojas de un
otoño endulzado
por mis muslos.
Amarte como el
uno y el otro.
No alcanza saberse
idolatrado.
Tampoco me sacia
el género humano.
Preciso a los muertos
también.
Me...
Que ruido equivocado me trae de noche un trozo de tu cara, siempre anhelada.
Se presenta a la misma hora en forma austera, despertando mi sueño, preguntando a voces si es que te espero. No puedo responder, muda, hasta que tú; hermano de mi cuerpo aparezcas.
No conozco otros dulces para beber, no...
Hemos llegado a esa playa.
Hay dunas, testigos que
nadan blancas en tus
labios decorados de algas.
Amanece la luna sobre
tu pecho. La espesa
y tibia luz de
estrella apenas se
escondió.
Tan perfecto el cosmos,
tan ávido de continuar
el juego. Es en tu
cándido pecho que
encuentro mi casa...
Me rodeaban las hojas
del otoño crujiente,
ya adivinaban
el certero puñal
que aguardaba
mi suerte.
Largos pasos sin
paraguas, la lluvia
siempre organiza
la esperanza o
desilusión.
El camino hacia
tu casa está plagado
de incertidumbre,
ayer me quisiste;
hoy en calma y
estoico, espero la
condena...
La vasta heladería,
como siempre es
una esquina derruida.
Se envuelve en servilleta
sabor a menta y puñales.
Apenas truena, gira
sobre si misma, se
muestra desde el techo
ahorrando largavistas.
Nadie entiende que las
calles huyen del
fragor transitado
por hoteles con
candado que
acechan...
Iban con botas
certeras pisadas
en raíz salvaje
nocturna y
transitada.
Los montes más
antiguos entonces
adivinaban
propósito y
anhelos en fugaz
carcajada.
Las botas fluían
en ritmo de
aventura, el grupo
ya cazaba
sus presas desde
el muro.
Municiones por
collares, campo
abierto, luna calma...
Sedientas, transitadas,
van las miradas del
ojo al cosmos que
hemos creado por
azar.
Una estampida del
cuerpo, el burbujero
salado de los besos
y los testigos son
muebles de simple
carpintería de dormitorio.
Una por una arrasas
las deudas del dolor,
ya saldé mi deuda
enlazada al
torso fiero...
Si la cicatriz es
madura muestra
del desengaño;
expuesta llevaré
las marcas.
El tesón con que
te amaba, de modo
ingenuo, ahora
está a la espera
del sueño.
Días extensos
largos amigos o
tortura burda, se
apropian
del embalse que
mis ojos te han llorado.
No eres importante; sí
aliado en mi...
Tus labios desatando
el aire entre los huecos
plásticos de nuestro colchón
ya hediondo.
Discretas, acometen las
latas de cerveza que
robamos sin tanto
esfuerzo y son sendero
de la cama al baño.
Tu aroma todo lo
desborda desde el
rincón gutural
del silencio.
El delirio de tenernos y
estar...
Entrar en la habitación
ver tu camisa durmiendo
en el antiguo perchero,
eso se llama dolor.
El olor, tu esencia
personal se ha
secado entre los hilos,
que obsesiva, previo
al sueño, intento
recordar.
La ventana está escondida;
tu rostro dormido
empaña los vidrios.
Imposible ver el afuera...
Los dientes no
percibieron
el frío del hastío.
El ejército tirita
pero yo, estremecí.
Tampoco mi labio
inferior, carnoso,
percibió tu
retirada, inicial.
Más tarde, al pasar
los años, tus besos,
cómo expulsados
de la Antártida,
congelaron las
batallas del deseo.
Apareció el rencor,
las...
Estás entre las gaviotas
mañaneras, convencidas de
su función natural.
En las rocas hirvientes de la
playa elegante, te encuentro,
buscando una trinchera para
entrar en mi mente que lucha
si ocultar mi amor.
Nos bronceamos entre
dunas, remojando remedios
para encontrar un
equilibrio...
Es cautiva la flor en sus raíces que alimentan el día; de tanto en tanto las noches que son esperanza y pareceres diversos. Son así como las flores: cada una carmín, lila, roja de colores espléndidos e imposibles.
Si es posible en su humildad alegrar las pupilas con su mera existencia, acabemos...
Aire estático que arrulla
la mañana,
desvela lo elevado
del silencio
irrumpe desvalida
en un destello
todo herido de
hoy
todo surco.
Aire, impronta del
alivio, aromático
tesón en bocanadas
confunde un
desafío con un
ruego.
Resbala entre ramas
hastiadas
errante alumbra
llanto y derrumbe,
simple...
Cómo un artesano
ceramista ciego,
te he creado.
La mirada obligada
a asolearse en la
mía.
Mal augurio para
un amor asimétrico,
solo barro en el
torno, solo agua
en el cuenco.
La cerámica se hornea
y descansa.
Desvanecido el
títere, arruinada
la ceguera.
Tengo un país vecino
donde todo el mundo
se duerme temprano.
Es que se va la luz y
no alcanza para las velas.
Tengo un país vecino
donde los comedores
de asistencia nunca
alcanzan, pero la
desidia y codicia
va matando hasta los perros.
Yo los invitaría a todos
a vivir aquí; aunque no
creo que...
Se instala en sigilo
trepando, enredadera,
disfruta los dinteles
y el huerto deshojado.
Descubre el festín
que baila con harina
en la alacena.
Arrasa con cada
galleta de miel
resguardada en el
horno.
Originalmente ella
era la dueña de casa, pero
nunca se sabe
qué nos depara el
final.
Disculpa puente helado,
no he pasado a
visitarte ni
mis penas te he
contado.
Esta tarde llovió
así el
trémulo llanto
de este inválido,
de un hombre
sin estatura
sin dignidad.
Cuando se venció
tu acero, me botó
al vacío y amanecí
enlodado pero vivo.
El acceso al jardín se
encuentra cortado.
Un deslave de tus ojos
ha sellado toda entrada.
Sé ahora, devastada, los
orígenes del final.
Cuando miras y no
ves; cuando esperas
y no llegas.
El jazmín del aire
me brinda su consuelo,
si es que existe tal
empeño.
El alma atiende con
urgencia...
No se sabía ingenua la enramada que si pisaba huellas de elástica pincelada, se retraía al pasado de enjambres aromados con nueces e infortunio.
A un invernadero Art Nouveau fue a parar la semilla de cedro que enamora o ahoga al fúnebre ciprés.
Naturalmente se rebelan contra el déspota que los...
Es un trabajo duro,
hay que contemplar
millones de espejos
reflejando deseos.
El asistente va
de una cueva a
otra polinizando
emociones entre
humanos.
Buenas intenciones
y reacciones
correctas.
Moral, ética
reglas y normas.
El asistente comunica
los designios de
su jefe y
destaca el libre...
Soldado sin armas
venciendo a Belcebú
frenando al enemigo
con alas de ángel
tatuadas en
la sangre.
Tibio viajero
de otro tiempo
sin linaje ni
orgullo.
Romance ligero
de armadura
fuerte de blasones,
huyendo del hoy
disparatado.
Aire dispar
inhalación o
suspiro.
En los bolsillos
aire, entre las
venas, aire.
La risa es aire.
Es quien apaga
el candelero de
la suerte, apaga
la coherencia.
Sólo sé que te quiero
dormir soplando
tu pelo, mi aire.
Amor que es novela
por entregas.
Que es un cuerpo
arrastrado hasta
el caos.
Amor que es intercambio
de auras y lunas
gigantes que se
mudan a los ojos
cuando miras
desde arriba.
Amor iluminado
desde un borde
que cura el cuerpo
del otro, gorrión
tierno, herido y
complaciente.
Amor que retrae...
Salimos del tiempo, quizás a destiempo y marchamos tibios según sus parámetros incambiados.
Imparable él como un beso cuando comienza o como la muerte cuando termina su mudanza. Tiempo libre y puro como el sol en la ventana distraída.
Escuchamos el tic-tac inútilmente ya que no podemos...
Estimada amiga y poeta, Grace.
Es un honor y un placer que te tomes tu tiempo para leerme y comentar.
Agradezco tus palabras tan generosas, como siempre.
Saludos desde Montevideo, Uruguay
Estimada poeta y amiga Grace:
Siempre me alienta saber de ti y recibir tus comentarios sobre mis textos. Siempre seguimos aprendiendo.
Gracias! Un abrazo.
Feliz 2020