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Es mi gordita
Mi dulce algodón
Está redondita
Y llena de amor.
Pregunta el sol
Porqué es tan brillante?
Se pone celoso
De sus ojos radiantes.
Ella viaja de día
Con sus pies suavecitos
A ver todo el día
A su peladito.
Tiene brazos de reina
De viscosos sabores
Una panza de queque
Y deditos de...
Se abre un mundo amarillo y fétido;
hay aromas a tablas frustradas,
hay personas y sombras, sombras y vidrio.
Hoy Brindaré por todos ellos,
por los que fueron y no fueron,
por todos esos que llenan el vaso
medio vacío y vacío se van.
Una mujer inconclusa y desconfiada
me sirve una vida ha...
Girando a goterones mis pasos van,
entre las calles torcidas,
entre las cascadas de invierno.
Veo pasar tu vientre entre magnolias sordas,
y un beso cubre el huracán de mi alma,
y miro al mundo con la mitad de mi corteza.
¡Oh!, han vuelto mis pasos
como una catarata de arco iris,
creando mundos...
De parral tus dedos, tus manos,
tus venas.
La tinta de tus letras es un ferrocarril
de cabellera hirsuta que recorre los tormentosos
rieles de Temuco.
Voz cansada del silencio,
amante robusto y pausado,
descansa el mar en tu boca,
como si las olas estuvieran dormidas,
como si a lo largo de su...
Ay mujer de hierro y sangre,
nos cruzamos para la vida,
paso a paso buscándonos,
de una mesa a otra,
por años, por viajes y luna,
recogiendo de un sitio secreto
el calor de tu fruta
y el aroma que desgrana tu patria.
La dulzura se fundió
en mi sangre de tierra y entre los océanos
parecías una...
Arranqué los corales y los gritos húmedos
de la noche, fundé miles de sueños con pájaros
y gritos en un solo canto, salí del frío a ver
los matorrales de trigo: todo lo vi entre follajes
y temblorosas piedras, todo lo vi.
Salí camuflado y vestido de seda, me extendí
como alas y aprendí el...
Mi estimado: creo que que dividir los poemas por selección es un error, yo subí el poema por un sentimiento natural de vida, quizás ser tan drástico para "saber" cual es el objetivo de la poesía es equívoco. Igual tomo con mucho aprecio tu opinión. Un gran abrazo.
"La poesía no es de quien la...
Yo delgado como una línea de invierno.
Yo delgado como un ojo doliente,
soy delgado quizás por el cuerpo que no entiendo,
soy doloroso como los besos que me han dado.
Sí, soy delgado, como una nieve distinta,
soy delgado como mi patria.
Soy delgado y quizás me desgaste bajo el río,
la...
Mujer, ama o muere,
vive aquí o allá,
aclarando,
descubriendo el ocaso.
Sigilosa es tu angustia,
despierta otra vez o siéntate en la espina:
tú eliges si bebes la torpeza de las manos.
Clara extranjera adolorida, no mueras
en la silla de los viajes y vive terrestre,
sobre la noche, sobre los...
Y de trizas tormentosas bailamos un susurro
en la histeria, como ángeles dormidos en la noche,
como celestes cuerpos de estrellas.
Hoy sólo tú has llegado a conversar con una flecha,
con un corazón dormido y palpitante, uno que grita vida y muerte.
De tu mirada he compartido mis frustraciones...
Magnolia de las claras aguas,
has llegado para trepar pétalos
cordilleranos en tu pecho nevado,
has bebido de tu tallo acariciado
la sangre celeste, la derramada leche,
y como una gota plateada has construido
la vida y la muerte.
Oh tormentosa calma de los valles,
así voy atravesando las colinas...
En tiempos de zozobra
un corazón en la noche me acoge.
Son miles los corazones fraguados
por las manos, y solemne en las nubes
va cayendo un goterón a carcajadas
que explica de forma intrigada la vasta
tristeza de mi puerto estremecido.
Sí, aún así voy dibujando tu boca
a paso ensangrentado, y...
Un gran y pequeño amor.
Yo me pregunto: ¿Cómo? ¿Porqué?
un gran sentimiento abrazó a una pequeña
flor azul.
La hizo suya, pero al final, hubo pétalos.
El gran hombre hace suya
su flor, y la pequeña la recibe.
Se mezclan, son distintos:
pero a pesar de todo se besan.
Yo siempre me he...
De tu pecho se abre
la araucana y las lanzas del valle
combatiente.
Luchadora, corazón guerrero.
Tu lucha me nutre, aunque mis
pasos aún adoloridos luchan contra
la inclemencia de la vida.
En tus manos austeras siempre
florece una delicada rosa volcánica,
y, en tus dedos, hay una miga de...
Del perpetuo nombre naciste:
una campana de tierra quiere sonar.
Una sonrisa perenne se ha nutrido.
¡Maestra del cielo y del parral!
¡Ay, maestra del adobe!
¿A cuántos he de cantar?
Tus manos celestes entregas,
¡una escuela has de formar!
¡Corre, corre por el sendero soleado!
Un caballo de...
Rescátame de la vida como si tus
ojos fueran la única luz de mi alma.
Bella, simple corteza de mi corazón,
eres espesa agua que ríe en mi boca.
Te quiero rescatándome de todo
ese dolor que causa el crecer en la tierra,
pero de tu tierra quiero hendir mis manos,
quiero ajar tus manos con las...
Todos reunidos. Vino en la mesa.
Manto ensangrentado de la vida.
Puñal ebrio en la roja herida.
¡Alcemos juntos la noble promesa!
Las copas brindan. Brillo resonante.
Que recorra la gracia en las manos
y que se regocije el verano.
Todos reunidos. Vino andante.
Ya se alza el tinto estandarte
y...
A mí me gustaría ser silenciosas
tierras subterráneas
y que mis pasos fueran ocultas manos
bajo el nivel de sus bocas.
Ya basta de puritanos pecadores,
fornicadores sacerdotales,
alcohólicos justificados
y rutinarios estudiosos con mohos
en sus cabezas.
¡Esclavos de sus dientes,
beban su saliva...
Tus senos son dos mundos distintos:
es como besar a la Latinoamérica en silencio.
Tus senos son cordilleranos, silvestres,
son... realmente hermosos.
Tú eres desnuda y desnudos son tus senos,
son el pan de la harina maternal,
son amables, son dos corazones en tu pecho.
¡Ay amada!
Soy tuyo, mis...
Aún no recuerdo.
No sé, como llegaste.
¡Sí! ¡Eres tú!, ¡la misma!
La que interpreta: con ojos,
los mismos, los que nacen.
¿Porqué debería llegar a ti?
Hay algo oculto, ¿en tus ojos?
Yo soy la amistad de caricias
inconclusas, lo pienso inevitablemente...
¡Mírame, mírame, mírame!
¡Tania!, tu...
Decaes en la sangre
y en el folclore de una
parra adormecida,
siempre acuosa, estrellada,
ebria y durmiente.
Dichosa de los valles,
uva perenne, para ti
mis labios.
Necesaria, germinas
de polvo y de manos,
apetecible y callada,
intermitente,
aromática en baúles,
siempre has enrojecido en
una...
Quiero gritar amordazado de ti.
No te quiero si no me quieres.
De las noches voy con el crepúsculo soñado:
recibo los vientos y me glorifico en tu nombre.
Quizás allí bien lejos escuche
tu voz acorralada. No te quiero lejos.
Vuelve como en aquellos años.
¡Oh mi nostalgia: vigor que revitaliza...
Tu cuerpo: alma mezquina.
Riqueza ensangrentada,
tutorial intransigente.
Alma embriagada de luz,
todo lo quiero de ti.
Puñal agrio de las noches.
No queda más que el silencio
y las soledades subdivididas en sangre.
¡Precaria adolescente de las tormentas!
En tu pecho el pezón: festín fatigado...
Son muy interesantes tus versos, hay imágenes tenues y puras, además me gustó el ritmo y el existencialismo que le das a cada palabra. Te mando un abrazo afectuoso.
No basta con decir la verdad:
no me imagino los cantos,
ni las noches, ni los besos
hablar por sí solos en un amanecer.
No me imagino el altar protocolar,
los vestidos pálidos, ni las manos,
ni los anillos.
No me imagino el día sin el alba,
ni tus ojos sin la lluvia.
Pero me imagino que hoy...
Por la vida hay cantos míos:
tristes, de ropas ligeras, sombríos
y con una ligera ignominia intermitente.
De todos esos lugares oí las voces subterráneas
de raíces espesas, y allí, en ese mismo instante,
apareció un recuerdo espumante y somnoliento.
¡Vida y amada, amada y corrosiva, dime...
El general de manos coloradas descansa:
el color de sus ruborizados dedos
se asemeja a los rosales silvestres del norte.
Es de un hermoso rojo carmesí y huele a vida.
¿Cuántas vidas viven en sus manos longevas?
Su nariz de payasito me divierte.
¿Qué huele, dónde habrá metido su curiosidad?
Su...
Quiero llegar a tu boca
y hendir tu cuerpo con la semilla
de mis besos,
arrebatarte y reducir
tu corazón con mis manos
hasta convertirlo
en un grano puro.
Pura eres, eres pura.
Toda tu piel se acerca
a la vida y caen tus pies
en la tierra y crece de nuevo
las flores doradas como luciérnagas
de...
Agradezco tu profundo análisis mi estimado Likiniano y sí, "detractores" como dices tú, va muy bien en el reemplazo de "distractores" siguiendo con la secuencia del poema, pero en realidad "distractor" es una palabra que significa: cualquier cosa que distrae la atención mental o concentración...
Mirarás el cielo oscuro de invierno,
verás florecer la tierra, mas aún,
verás el cántico de los pájaros
y las gaviotas volar sobre el mar.
Oirás el ensordecedor grito de la muchedumbre
en las calles y sentirás el silencio de la noche.
Verás dolores matar, otros revivir,
sentirás el amor pero...
Si las olas fueran de plata
habría sólo silencio resplandeciendo.
Lloramos las luces.
En la playa la sal en las venas:
descalzo mis pies se despiden,
en el camino hay luz de estrellas,
se alejan con un pañuelo de luna.
La luz son dos lágrimas en el mar:
intermitentes llantos de cielo
que...
En las calles del puerto en donde vivo, caminé alguna vez con el amor entre mis delgados dedos.
Bellas imágenes Paco, hiciste florecer los más recóndito de mí.
Allí en el monte, en lo más alto
de tu corazón se duerme una nube,
volamos entonces con la voz del viento.
¿Qué nos quiere decir el aire con tantos
dimes y diretes?
Alcanza una mano plateada
y vuelve balanceando el alba,
allá arriba, como grandes pestañas de luz.
Se abrazarán varios destellos...
"Te entiendo lo que te entiendo, te conozco lo que me ofreces". En palabras muy simples has llenado de profundidad la inmensa reflexión del alma. El amor se interpreta a veces en una sola palabra. Un saludo afectuoso Paco.
Entre tus manos se disuelve
el tiempo de cristal y arena.
Decae las lágrimas.
Entre tanto ir y andar
se ha vestido la tierra porosa
de cielo: la noche cae desnuda.
Entonces nos preguntamos:
¿Valdrá la pena ajar nuestros pasos?
El silencio es un delgado hilo de cristal:
te devuelvo limpia en...
Aquí me encuentro:
durmiente, soñando y viviendo,
reconociendo calles, personas,
y repitiendo los innumerables ríos
que con peces rojos atraviesan mi cuerpo.
Ahí te veo como una rosa negra,
con dos grandes ojos, grandes y tristes,
inconclusos, algo me quieren decir,
pero aún no leo su manto...
En tu lugar estás,
quizás florecerás distinta
y volverás de nuevo,
con alas y pétalos quizás,
con los colores y aromas de
la tierra suavizada.
Todo en silencio y reducidas
las tonalidades de tus manos
van tejiendo enredaderas de
violetas en tu pecho,
pasa todo por la colmena
de tus dedos...
Pequeña semilla escondida,
diminuta y apasionada de mares,
te ruborizan los pelícanos, te abren
las alas las desconsoladas redes.
Naciste durmiente, atormentada,
con pies de niño caminas, semillero
oculto, no te muestras, eres una efímera
de muelles, cercana de botes,
viviente de rocas.
Te...
De mí nacieron golondrinas
en tu boca.
Antes sobrio eran tus labios.
¿Cuántos antes de mí crecieron
en tu seno amaderado?
Todos superfluos a mis espaldas
se criaron en mis besos que son sólo
tuyos, dejaron sus semillas sin aire,
no nutrieron ni palparon la tierra
cuando llorabas las flores y...
Tú vestida de mar,
tan salada y tan rugida,
tan verde, tan fría,
cristalina de mirada,
coleccionista de navegantes.
Te bebo en las piedras y
sumerges las alturas con
tus muslos que caen en mis ojos.
¡Tan furiosa, tan intocable, tan entregada!
Tú vestida de mar
eres la arena de mis versos...
En un día frío en las costas
atormentadas por las nubes,
caminé alguna vez con
el amor entre mis delgados
dedos de hule.
Resistentes y flexibles eran tus
brazos al unirse en la enredadera del
ventoso frío, se aromatizaban
los pescadores con tu boca salada
y el puerto sombrío y crujiente...
Su nombre está escondido detrás
de un pequeño monte al norte de los
vientos barrenderos, allá en donde
las luces arremeten e iluminan
su pequeña silueta de maíz.
Es un pequeño rincón terrestre,
azul y vivo, escondido y descubierto,
desnudo y graneado, ceremonioso de
árboles y aglomerado de...
Sacuden los mares entre los vientos,
conversan los intermitentes peces,
será el viento de mares que mece
los besos celestes en sentimientos.
¡Ay caprichosa de pestañas algas!
Tú miras en el cielo amigable,
vas entregando el azul amable
y haces que el azul amor salga.
Corre siempre repleta de...
De luz alegre tú vas sonriendo
entre las escaleras de las nubes,
vas endulzando abrazos que suben,
el cielo azul estás escribiendo.
¡Hermosísima, cántame bailando,
canciones de tus notas latiendo!
así de tu vida yo voy queriendo
las luces de tu corazón amando.
En tus mejillas yo voy avanzando...
Hay un folclore escondido en cada
semilla que transciende en las manos
de los que alimentan las porosas tierras,
el aire fresco respira entre tonadas y
proclama luminosos panes de río sudoroso,
son alimentos y canto, y artesanos y risas.
Hay una estrella en cada adobe y conversan
como chicha en...
Yo vengo de polvo y madera,
de trabajada loza obrera,
de abrazos protectores y de
polvorientos juegos inocentes.
Te descifraría mis amores en
dolores y te nombraría innumerables
risas en cuentos impunes,
así como he llorado, también han
llorado y como también la
primavera, también el invierno...
Empieza la noche, se abren las luces,
tropiezan con casas somnolientas,
las águilas del viento transparente
se visten de luto corazón silencioso.
Hay un ruido con tu nombre que me desvela,
hay una ciruela tuya en mi boca,
la puedo nombrar innumerables veces
sin que se despida, se queda durmiendo...
Apareciste, así de simple,
con una sonrisa robusta
y cuatro coordinadas patas
aglomeradas, un poncho
acaramelado y dos vasijas
de miel inquietas.
Tu hocico húmedo es el
que me habla y tu cola es
la lengua danzante de tu
alegría.
Todo me lo entregas sin yo
tener que encarcelar
tus ladridos...
Aquí dejo mi testamento,
tardío, naufragado, solemne,
inmaculado
y con la ambivalencia
de dos senos vírgenes.
Lo escribo con puñal
de sangre, con descendencia
arrebatada, con aguerrida lanza.
Soy un pequeño terreno
que ha entregado su tierra
entre lluvia y llanto, entre
sequía y engaño...
Eran vírgenes las carreteras,
no muy transitadas mis
venas y mis caminos son escasos
alimentos de huerto arenoso.
Aún así como un
pedaleo de San Juan, así todavía
el polvo de la tierra perfumaba
mis piernas cada vez que
recorría la ruta de mi niñez.
De vez en cuando pelaba la
cebolla y se...
He recordado el fragmento de aquellos lugares,
aún recuerdo cuando el viento dibujaba
niños en cada sonrisa, eran como simples pinceles,
es como un óleo tatuado.
En cada clavel había una nube
y en cada mundo había un pétalo celeste,
me pareciera que no han pasado los años,
pero corren veloces...
Dime como vuelan tus voces,
quizás un susurro, quizás un poeta.
Háblame de los versos de mis manos,
de como ríe mis líneas en tu boca.
Cuéntame la locura de tenerte de un lado amable,
de como compongo un soneto en tus ojos.
Es la canción que cantamos sonriendo,
respirando en los poros de tus...
Ven y entrégame a ti,
Aunque el recuerdo no duela,
Aunque la vida siga.
No es mucho el recuerdo,
pero fuiste un día alas,
volaron aves en mi boca
y desnudó el cielo de besos.
Como un susurro de mar
quedaron las mareas inquietas,
la saborearon los marinos
entre pan y vino de labios.
Ya...
Hoy has de entregarme
lo más noble de ti,
lo más dichoso de tu cuerpo.
Tus bondades salen de los ríos,
del mar, de la tierra fértil,
del valle del Elqui
y su sonrisa de uva,
de tus cerros, emperadores de las
viñas que te visten.
Acaricias las gaviotas
con tu cielo nortino,
entregas el sonido...