Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
A CAUQUENES
Caminando por tus calles
mis recuerdos se levantan
y sonoros ya me cantan
en colores los detalles.
Con lo hermoso de tus valles
estremezco ensimismado,
he vivido enamorado
por lo amable de tu gente,
Hoy te digo dulcemente:
"Tú mi hogar, me has cobijado".
Caminando por tus calles
mis recuerdos se levantan
y sonoros ya me cantan
en colores los detalles.
Con lo hermoso de tus valles
estremezco ensimismado,
he vivido enamorado
por lo amable de tu gente,
Hoy te digo dulcemente:
"Tú mi hogar, me has cobijado".
En mil días de verano
disfruté de tu niñez,
la naciente nitidez
que germina por el llano.
Con los frutos de tu mano
conocí de las delicias,
rebosantes mis caricias
encendieron los trigales,
tus simientes terrenales
generosas y novicias.
disfruté de tu niñez,
la naciente nitidez
que germina por el llano.
Con los frutos de tu mano
conocí de las delicias,
rebosantes mis caricias
encendieron los trigales,
tus simientes terrenales
generosas y novicias.
Recorrieron la esperanza
de tus pasos mis caminos
conectando los destinos
al calor de la templanza.
En el ritmo de tu danza
el latir de mis albores,
palpitaron los fulgores
de amistades incipientes
que plantaron tus corrientes
germinando como flores.
de tus pasos mis caminos
conectando los destinos
al calor de la templanza.
En el ritmo de tu danza
el latir de mis albores,
palpitaron los fulgores
de amistades incipientes
que plantaron tus corrientes
germinando como flores.
Van tejidas en mi boca
las palabras de tu lengua
un tesoro que no mengua
y en mi cuerpo desemboca.
Tu recuerdo me sofoca
poderoso cuando vienes,
crepitando por mis genes
se adelantan a tu encuentro,
galopando por mi centro
tus latidos mi Cauquenes.
las palabras de tu lengua
un tesoro que no mengua
y en mi cuerpo desemboca.
Tu recuerdo me sofoca
poderoso cuando vienes,
crepitando por mis genes
se adelantan a tu encuentro,
galopando por mi centro
tus latidos mi Cauquenes.
Dvaldés
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