Halcon 0
Poeta que considera el portal su segunda casa
A mi querido tío Emilio
No era el mes de Diciembre,
tampoco Navidad,
era ya entrado Septiembre
a punto de acabar
el verano estival.
Tampoco un humilde Portal,
era tan solo un molino
de pueblo
donde nació aquel zagal.
Rubio y suave como el armiño,
dulce y resplandeciente
así era aquel niño
al que de nombre
pusieron Emilio
Centró la atención
de sus tres pequeños hermanos
y de sus progenitores
que a todos criaban
dedicados a sus trabajos
con mil amores
Pero su destino quiso
que siendo aún un niño
con nueve años,
sin padre se quedara
pues de una cruel enfermedad
Dios se lo arrebataba
llevándoselo al cielo
pues así él lo dispuso.
Los años de su juventud
fueron pasando
y su vocación
a un seminario religioso
lo llevó
donde estudió
tratando de acercarse a Dios.
Pero no estaba escrito
que fraile fuera
casándose al final
con la joven Manuela
fundando su familia
en Cataluña
lejos de su querida tierra.
Mas un día
de nuevo apareció
la muerte en su vida,
su luz se apago
privándole de ver crecer
a sus hijas y sus nietos,
poniendo fin
a sus días y sus sueños.
Y hoy ya duerme para siempre
el sueño de los justos
y de seguro
que nos verá desde el cielo
desde donde nos cuidará
como un ángel
con todo su celo.
tampoco Navidad,
era ya entrado Septiembre
a punto de acabar
el verano estival.
Tampoco un humilde Portal,
era tan solo un molino
de pueblo
donde nació aquel zagal.
Rubio y suave como el armiño,
dulce y resplandeciente
así era aquel niño
al que de nombre
pusieron Emilio
Centró la atención
de sus tres pequeños hermanos
y de sus progenitores
que a todos criaban
dedicados a sus trabajos
con mil amores
Pero su destino quiso
que siendo aún un niño
con nueve años,
sin padre se quedara
pues de una cruel enfermedad
Dios se lo arrebataba
llevándoselo al cielo
pues así él lo dispuso.
Los años de su juventud
fueron pasando
y su vocación
a un seminario religioso
lo llevó
donde estudió
tratando de acercarse a Dios.
Pero no estaba escrito
que fraile fuera
casándose al final
con la joven Manuela
fundando su familia
en Cataluña
lejos de su querida tierra.
Mas un día
de nuevo apareció
la muerte en su vida,
su luz se apago
privándole de ver crecer
a sus hijas y sus nietos,
poniendo fin
a sus días y sus sueños.
Y hoy ya duerme para siempre
el sueño de los justos
y de seguro
que nos verá desde el cielo
desde donde nos cuidará
como un ángel
con todo su celo.
De un halcón que no lo olvida
24/03/2025
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