lesmo
Poeta veterano en el portal
A un poeta que tachó
Ayer, cuando mostrabas tu soneto,
noté lo pensativo que leías,
que al punto su tejido deshacías
no dejando cuarteto ni terceto.
Y luego de inmediato y sin asueto
una hora y otra hora proseguías,
en tanto poco a poco lo escribías
para hacerlo, de nuevo, por completo.
Ayer diste un ejemplo de trabajo,
de cómo se construye desde abajo,
con detalle y palabra bien medida.
Y es hoy, por admirarte, que lo escribo,
porque en ese tesón también percibo
que cumples igualmente con la vida.
Ayer, cuando mostrabas tu soneto,
noté lo pensativo que leías,
que al punto su tejido deshacías
no dejando cuarteto ni terceto.
Y luego de inmediato y sin asueto
una hora y otra hora proseguías,
en tanto poco a poco lo escribías
para hacerlo, de nuevo, por completo.
Ayer diste un ejemplo de trabajo,
de cómo se construye desde abajo,
con detalle y palabra bien medida.
Y es hoy, por admirarte, que lo escribo,
porque en ese tesón también percibo
que cumples igualmente con la vida.
Última edición: