Cobras menos de lo que se te debe,
la más típica y tópica certeza
del hombre triste y solo que se bebe
tu belleza mezclada con cerveza.
Cobijo ante el diluvio que me llueve,
inalcanzable musa de una espesa
soledad visceral que no se atreve
a cruzar este altar donde te reza.
Soñando con que curas mis fracasos,
se me baja el alcohol al mismo pecho,
y tú, como si nada, lavas vasos.
Es ya el último trago que me echo.
Para que tu voz no siga mis pasos,
me voy sin despedir, mirando al techo.
la más típica y tópica certeza
del hombre triste y solo que se bebe
tu belleza mezclada con cerveza.
Cobijo ante el diluvio que me llueve,
inalcanzable musa de una espesa
soledad visceral que no se atreve
a cruzar este altar donde te reza.
Soñando con que curas mis fracasos,
se me baja el alcohol al mismo pecho,
y tú, como si nada, lavas vasos.
Es ya el último trago que me echo.
Para que tu voz no siga mis pasos,
me voy sin despedir, mirando al techo.
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