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  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

A una madre

musador

esperando...
Ni siquiera en nuestra lengua
se comete la osadía
de nombrarte,
censurada la palabra
que al dolor le ponga nombre:
solo madre.

No eres huérfana ni viuda
de ese hijo cuya muerte
en tu sangre
es un grito que convoca
de su voz que silenciada
allí arde.

No hubo toro en la tragedia
ni las cinco eran en punto
de la tarde,(*)
mas la muerte se llevaba
en los cuernos de sus brazos
nuestras carnes.

Barro cruel de las trincheras
que en la carne como propia
te complaces,
esa bala de un anónimo
a la voz de su poeta
fue tu parte.

Madre ignota que sufriste
el desierto de su ausencia
en tu talle,
la grandeza del silencio
hoy no cesa con su grito
de mentarte.

(*)Obvia referencia a Federico García Lorca.

Nota. En un poema anterior con esta estructura la llamé, a falta de nomenclatura conocida, «romance de pie quebrado». Vuelvo hoy a ella, pero he hallado además un ilustre antecedente de esta idea de la rima asonante cada tres versos (no corresponde a mi idea de pensar al quebrado como integrado al verso que lo precede, pero bien valga como ejemplo):


Yo no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.
El río se lleva, mientras,
la realidad de esta tarde,
a mares sin esperanza.

Miro al oriente, al poniente,
miro al sur y miro al norte...
Toda la verdad dorada
que cercaba el alma mía
cual con un cielo completo
se cae, partida y falsa.

... Y no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.

(Del libro «Estío»(1915) de Juan Ramón Jiménez)
 
Última edición:
Ya recuerdo ese otro trabajo tuyo anterior, Jorge, en donde decías que se podría denominar romance a esta fórmula en donde tienen rima asonante los versos de pie quebrado; no sé si incluso hacías referencia a que se podría considerar también como un octosílabo seguido de un dodecasílabo, lo cual daría un romance, sin separar en estrofas, de métrica 8-12 y con rima (aquí sí) en los versos pares, o sea en los dodecasílabos; probablemente así quedaría muy bien también, no te creas.

En cualquier caso me gusta mucho esta fórmula; es posible que te la copie para algún próximo poema, si me lo permites y no lo tienes patentado, jejeje.

El contenido deduzco que es en referencia a la muerte de García Lorca, y al desgarrado dolor de su madre a su muerte aunque he de puntualizar que he necesitado alguna aclaración para esto, pues al principio no lo entendí muy bien. Espeso que está uno a veces.

Releído de nuevo, te diré que me ha gustado mucho este trabajo, amigo, por el que te felicito.

Un abrazo.
 
El origen de este poema es un comentario que leí, motivado por el próximo aniversario del inicio de la primera guerra mundial. Entre tantas cosas en este comentario hablaban del dolor de las madres, y del singular hecho de que no exista una palabra para mentar a la madre de un hijo muerto. Surgió así la idea, que derivó luego a un poema dirigido al dolor de la madre de García Lorca ante su horrible asesinato.
En cuanto a la estructura, puede que esté engañado por mi ego, pero me place. Hay algo de búsqueda de la rima mínima en ella, además de la cadencia que da el 8-8-4 que hace mucho que me atrae (tiene su dificultad elegir los quebrados para que puedan leerse con esa cadencia tan especial).

abrazo, Juan, y gracias por pasar
Jorge
 
Querido Jorge, siempre tengo que hacer varias lecturas a tus poemas, unas por el puro placer de leer y saborear un buen poema, otras, ademas, por el de aprender y descubrir lo qué esconden, porque, ¡diablos!, son auténticas adivinanzas.
En esta aunque dejas caer lo de Lorca, creo que es un homenaje a esa madre que tan bien defines aquí:

No eres huérfana ni viuda

de ese hijo cuya muerte
en tu sangre
es un grito que convoca
de su voz que silenciada
allí arde.

hay tantas madres en el mundo que podrían acogerse a estos versos, tantas voces de hijos silenciadas. Me ha encantado y emocionado.
De la estructura poética ya te habla Juan Ramón que siempre analiza tus poemas con detalle y entusiasmo, como hace con otros poetas del foro . Se agradece ese diálogo entre ambos porque se aprende mucho.
Felicitaciones, hasta la próxima.
Un abrazo
Isabel.
 
Última edición:
Gracias, Isabel. Como le comentaba a Juan, originalmente este poema era dirigido a las madres de las voces silenciadas en general, como tú lo dices. Luego decidí personalizar y dirigirlo a la madre de García Lorca, cuya muerte considero emblemática.

abrazo
jorge
 
Es grato leerte siempre, Jorge. Escribes hermoso y complejo. Hoy rescato en en tu poesía la valiosa figura de una madre, quien abnegada tuvo que vivir la muerte del hijo. Es tan triste eso...
Me pongo a imaginar y sospecho que mucha de la esencia poética de Lorca fue por la acción directa de su madre. Esa sensibilidad artística y esa captación profunda de las realidades sociales, que bien se ven reflejadas en su teatro.
Según tengo entendido ella fue maestra de escuela y, en ese sentido, el afán de perfeccionarse intelectualmente habrá sido una constante. Todo esto potencia su figura desde lo humano y, considerando al hijo como testimonio de esa crianza, no habrá sido fácil asumir esa muerte.
Lo siento así desde muy dentro.

Sobre tu poesía, dejo una rosa también en su memoria.


***
Adorno-de-Flores.gif

 
Estuve buscando, Huella, referencias acerca de la relación de Federico con su madre; he hallado poco y nada, aunque parece que él afirmó alguna vez que de ella heredó su inteligencia y su vocación artística, lo que no es poco decir. Sospecho que esta relación debió ser, como tú dices, entrañable, y tan íntima que el poeta la guardó en su enorme corazón.

Gracias por pasar
Jorge
 
Mi amigo, normalmente no encuentro palabra que haga justicia a tu siempre formidable obra. Ojalá, que decirte tan solo, que me parecen unos versos preciosos abrazados a una estructura de suma musicalidad, pueda resultar a tu oído gratificante.
Un fuerte abrazo, Jorge.
 
Última edición por un moderador:
Hermosa poesía en honor a quien hay en ella amor limpio y sincero...si la palabra amor tubiera un sinónimo seria ese: Madre.
Grato leerle. Dios le bendiga
 
Mi amigo, normalmente no encuentro palabra que haga justicia a tu siempre formidable obra. Ojalá, que decirte tan solo, que me parecen unos versos preciosos abrazados a una estructura de suma musicalidad, pueda resultar a tu oído gratificante.
Un fuerte abrazo, Jorge.
No sé si seguirás por acá, querido Luis, pero revisando poemas viejos he encontrado este comentario tuyo sin responder.

¡Gracias y abrazo!
 
Ni siquiera en nuestra lengua
se comete la osadía
de nombrarte,
censurada la palabra
que al dolor le ponga nombre:
solo madre.

No eres huérfana ni viuda
de ese hijo cuya muerte
en tu sangre
es un grito que convoca
de su voz que silenciada
allí arde.

No hubo toro en la tragedia
ni las cinco eran en punto
de la tarde,(*)
mas la muerte se llevaba
en los cuernos de sus brazos
nuestras carnes.

Barro cruel de las trincheras
que en la carne como propia
te complaces,
esa bala de un anónimo
a la voz de su poeta
fue tu parte.

Madre ignota que sufriste
el desierto de su ausencia
en tu talle,
la grandeza del silencio
hoy no cesa con su grito
de mentarte.

(*)Obvia referencia a Federico García Lorca.

Nota. En un poema anterior con esta estructura la llamé, a falta de nomenclatura conocida, «romance de pie quebrado». Vuelvo hoy a ella, pero he hallado además un ilustre antecedente de esta idea de la rima asonante cada tres versos (no corresponde a mi idea de pensar al quebrado como integrado al verso que lo precede, pero bien valga como ejemplo):


Yo no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.
El río se lleva, mientras,
la realidad de esta tarde,
a mares sin esperanza.

Miro al oriente, al poniente,
miro al sur y miro al norte...
Toda la verdad dorada
que cercaba el alma mía
cual con un cielo completo
se cae, partida y falsa.

... Y no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.

(Del libro «Estío»(1915) de Juan Ramón Jiménez)


Bella entrega haces para todas las madres que de alguna manera sufrieron y sufren el dolor de gargantas calladas para siempre aunque lo has personalizado en la figura de Doña Vicenta Lorca Romero, muerta en 1959 y madre de Federico García Lorca quien desgraciadamente sufrió el silencio de su hijo por la falsa denuncia de Ramón Ruiz Alonso.
En un escrito del poeta, resalta la importancia que tuvo su madre sobre él..."Aprender letras y música, a ella le debo lo que soy y lo que seré".

Un placer disfrutar de tu trabajo Jorge.
Saludos
 
Bella entrega haces para todas las madres que de alguna manera sufrieron y sufren el dolor de gargantas calladas para siempre aunque lo has personalizado en la figura de Doña Vicenta Lorca Romero, muerta en 1959 y madre de Federico García Lorca quien desgraciadamente sufrió el silencio de su hijo por la falsa denuncia de Ramón Ruiz Alonso.
En un escrito del poeta, resalta la importancia que tuvo su madre sobre él..."Aprender letras y música, a ella le debo lo que soy y lo que seré".

Un placer disfrutar de tu trabajo Jorge.
Saludos
Gracias, Luis. Más allá de como hayan sido los hechos en su detalle, creo que lo que es absolutamente claro es que a Federico García Lorca lo mataron sabiendo quien era, y por quien era.
Llama la atención que no exista en español una palabra para designar a la madre de un hijo muerto: no hay palabra que alcance a ese drama...
En la Argentina tenemos una institución, las Madres de Plaza de Mayo, que ha honrado este dolor de manera fructífera. Muchas de esas madres sufrieron una conversión por el dolor, un aspecto que merece por sí solo un poema. Es un tema que ya trató Máximo Gorki en su novela «La madre».

abrazo
Jorge
 
Sería bueno hacer uno similar con respecto a la separación de madres e hijos en la frontera sur que hubo aquí, a modo de "castigo ejemplar" para desalentar la inmigración ilegal. Sin palabras adicionales.

Te cuento que la estructura me gusta, tiene mucha "agilidad". Lo leo como algo compacto, si bien ese, "ni las cinco eran en punto de la tarde" precisamente en ese orden me suena un poco artificioso, una necesidad de la rima, supongo. Ahora no me digas que precisamente en ese orden las articuló Lorca. No lo dejaría de ser, a mi juicio. Ah...las comas. Si hasta me suena a "punto de la tarde", a secas.

Te olvidaste de mencionar que, aunque sea tan solo tangencialmente, los tres versos de cierre hacen referencia a algo de Simon & Garfunkel. :D O tal vez ellos se olvidaron de citar a otro artista o poeta que se me escapa.

Abrazo.

Ni siquiera en nuestra lengua
se comete la osadía
de nombrarte,
censurada la palabra
que al dolor le ponga nombre:
solo madre.

No eres huérfana ni viuda
de ese hijo cuya muerte
en tu sangre
es un grito que convoca
de su voz que silenciada
allí arde.

No hubo toro en la tragedia
ni las cinco eran en punto
de la tarde,(*)
mas la muerte se llevaba
en los cuernos de sus brazos
nuestras carnes.

Barro cruel de las trincheras
que en la carne como propia
te complaces,
esa bala de un anónimo
a la voz de su poeta
fue tu parte.

Madre ignota que sufriste
el desierto de su ausencia
en tu talle,
la grandeza del silencio
hoy no cesa con su grito
de mentarte.

(*)Obvia referencia a Federico García Lorca.

Nota. En un poema anterior con esta estructura la llamé, a falta de nomenclatura conocida, «romance de pie quebrado». Vuelvo hoy a ella, pero he hallado además un ilustre antecedente de esta idea de la rima asonante cada tres versos (no corresponde a mi idea de pensar al quebrado como integrado al verso que lo precede, pero bien valga como ejemplo):


Yo no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.
El río se lleva, mientras,
la realidad de esta tarde,
a mares sin esperanza.

Miro al oriente, al poniente,
miro al sur y miro al norte...
Toda la verdad dorada
que cercaba el alma mía
cual con un cielo completo
se cae, partida y falsa.

... Y no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.

(Del libro «Estío»(1915) de Juan Ramón Jiménez)
 
Última edición por un moderador:
Sería bueno hacer uno similar con respecto a la separación de madres e hijos en la frontera sur que hubo aquí, a modo de "castigo ejemplar" para desalentar la inmigración ilegal. Sin palabras adicionales.

Te cuento que la estructura me gusta, tiene mucha "agilidad". Lo leo como algo compacto, si bien ese, "ni las cinco eran en punto de la tarde" precisamente en ese orden me suena un poco artificioso, una necesidad de la rima, supongo. Ahora no me digas que precisamente en ese orden las articuló Lorca. No lo dejaría de ser, a mi juicio. Ah...las comas. Si hasta me suena a "punto de la tarde", a secas.

Te olvidaste de mencionar que, aunque sea tan solo tangencialmente, los tres versos de cierre hacen referencia a algo de Simon & Garfunkel. :D O tal vez ellos se olvidaron de citar a otro artista o poeta que se me escapa.

Abrazo.
1. No estoy muy al tanto de los detalles de ese problema de la inmigración en la frontera norteamericana, a decir verdad.

2. Respecto al verso que cuestionas: el verso de Lorca es «eran las cinco en punto de la tarde», un endecasílabo. Yo necesito un dodecasílabo, y no quiero incluir textualmente ese verso, por eso el hipérbaton. Podría poner otro:
ni eran en punto las cinco
de la tarde,
con la ventaja, o no, de incluir el leit-motiv «las cinco de la tarde», pero no lo veo mejor (y supongo que tú tampoco). A mí me gusta como está.

3. No tengo idea de a qué letra de Simon y Garfunkel te refieres. Recuerdo que hubo un disco de moda (en 196...) y que mi hermana Adriana lo ponía todo el tiempo, pero si no recuerdo mal cantaban en inglés y yo no entendía nada. Creo que la música de «El graduado» era de ellos: vi esa peli, hace... Más, no puedo decirte...

gracias y abrazo
Jorge
 
"Es sonido del silencio". Básicamente, la canción que los catapultó a la fama y que por esas cosas de producción, tuvo que ser re-lanzada varios meses más tarde porque no le daban bola y era un temazo. La otra que comentas, puede ser "Mrs. Robinson".

Me gusta más la segunda variante para ese verso, pero el poema es todo tuyo, de modo que...

Un abrazo.
1. No estoy muy al tanto de los detalles de ese problema de la inmigración en la frontera norteamericana, a decir verdad.

2. Respecto al verso que cuestionas: el verso de Lorca es «eran las cinco en punto de la tarde», un endecasílabo. Yo necesito un dodecasílabo, y no quiero incluir textualmente ese verso, por eso el hipérbaton. Podría poner otro:
ni eran en punto las cinco
de la tarde,
con la ventaja, o no, de incluir el leit-motiv «las cinco de la tarde», pero no lo veo mejor (y supongo que tú tampoco). A mí me gusta como está.

3. No tengo idea de a qué letra de Simon y Garfunkel te refieres. Recuerdo que hubo un disco de moda (en 196...) y que mi hermana Adriana lo ponía todo el tiempo, pero si no recuerdo mal cantaban en inglés y yo no entendía nada. Creo que la música de «El graduado» era de ellos: vi esa peli, hace... Más, no puedo decirte...

gracias y abrazo
Jorge
 
Es grato leerte siempre, Jorge. Escribes hermoso y complejo. Hoy rescato en en tu poesía la valiosa figura de una madre, quien abnegada tuvo que vivir la muerte del hijo. Es tan triste eso...
Me pongo a imaginar y sospecho que mucha de la esencia poética de Lorca fue por la acción directa de su madre. Esa sensibilidad artística y esa captación profunda de las realidades sociales, que bien se ven reflejadas en su teatro.
Según tengo entendido ella fue maestra de escuela y, en ese sentido, el afán de perfeccionarse intelectualmente habrá sido una constante. Todo esto potencia su figura desde lo humano y, considerando al hijo como testimonio de esa crianza, no habrá sido fácil asumir esa muerte.
Lo siento así desde muy dentro.

Sobre tu poesía, dejo una rosa también en su memoria.


***
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Bueno, huellita... existe la costumbre de atribuir todo lo cálido de los hombres a la influencia de su madre. No sé, la verdad, si será este el caso, aunque el mismo Federico dice que su madre le transmitió el amor a las letras y a la música: no es poca cosa...

abrazo
Jorge
 
Hermosa poesía en honor a quien hay en ella amor limpio y sincero...si la palabra amor tubiera un sinónimo seria ese: Madre.
Grato leerle. Dios le bendiga
Bueno, sinónimos tiene muchos, yo creo, aunque no sé si habrá alguno comparable...

gracias y abrazo
Jorge
 
Ni siquiera en nuestra lengua
se comete la osadía
de nombrarte,
censurada la palabra
que al dolor le ponga nombre:
solo madre.

No eres huérfana ni viuda
de ese hijo cuya muerte
en tu sangre
es un grito que convoca
de su voz que silenciada
allí arde.

No hubo toro en la tragedia
ni las cinco eran en punto
de la tarde,(*)
mas la muerte se llevaba
en los cuernos de sus brazos
nuestras carnes.

Barro cruel de las trincheras
que en la carne como propia
te complaces,
esa bala de un anónimo
a la voz de su poeta
fue tu parte.

Madre ignota que sufriste
el desierto de su ausencia
en tu talle,
la grandeza del silencio
hoy no cesa con su grito
de mentarte.

(*)Obvia referencia a Federico García Lorca.

Nota. En un poema anterior con esta estructura la llamé, a falta de nomenclatura conocida, «romance de pie quebrado». Vuelvo hoy a ella, pero he hallado además un ilustre antecedente de esta idea de la rima asonante cada tres versos (no corresponde a mi idea de pensar al quebrado como integrado al verso que lo precede, pero bien valga como ejemplo):


Yo no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.
El río se lleva, mientras,
la realidad de esta tarde,
a mares sin esperanza.

Miro al oriente, al poniente,
miro al sur y miro al norte...
Toda la verdad dorada
que cercaba el alma mía
cual con un cielo completo
se cae, partida y falsa.

... Y no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.

(Del libro «Estío»(1915) de Juan Ramón Jiménez)

Qué preciosidad de poema, querido Jorge. Recuerdo el impacto de cuando lo leí.
Y han pasado casi 8 años, ¡maldita sea, compañero!, el tiempo, el implacable...

Ese dolor de madre me parece el sumun del dolor. Radical y definitivo.
Un abrazo fuerte.
 
Ni siquiera en nuestra lengua
se comete la osadía
de nombrarte,
censurada la palabra
que al dolor le ponga nombre:
solo madre.

No eres huérfana ni viuda
de ese hijo cuya muerte
en tu sangre
es un grito que convoca
de su voz que silenciada
allí arde.

No hubo toro en la tragedia
ni las cinco eran en punto
de la tarde,(*)
mas la muerte se llevaba
en los cuernos de sus brazos
nuestras carnes.

Barro cruel de las trincheras
que en la carne como propia
te complaces,
esa bala de un anónimo
a la voz de su poeta
fue tu parte.

Madre ignota que sufriste
el desierto de su ausencia
en tu talle,
la grandeza del silencio
hoy no cesa con su grito
de mentarte.

(*)Obvia referencia a Federico García Lorca.

Nota. En un poema anterior con esta estructura la llamé, a falta de nomenclatura conocida, «romance de pie quebrado». Vuelvo hoy a ella, pero he hallado además un ilustre antecedente de esta idea de la rima asonante cada tres versos (no corresponde a mi idea de pensar al quebrado como integrado al verso que lo precede, pero bien valga como ejemplo):


Yo no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.
El río se lleva, mientras,
la realidad de esta tarde,
a mares sin esperanza.

Miro al oriente, al poniente,
miro al sur y miro al norte...
Toda la verdad dorada
que cercaba el alma mía
cual con un cielo completo
se cae, partida y falsa.

... Y no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.

(Del libro «Estío»(1915) de Juan Ramón Jiménez)
Qué dolor! Grandeza en los versos. Abrazo.
 
Qué preciosidad de poema, querido Jorge. Recuerdo el impacto de cuando lo leí.
Y han pasado casi 8 años, ¡maldita sea, compañero!, el tiempo, el implacable...

Ese dolor de madre me parece el sumun del dolor. Radical y definitivo.
Un abrazo fuerte.
Y sí, querido Andreas, hace ya tiempo que venimos intercambiando letritas. Quizás honrando la tradición, que en este caso detesto, la palabra fuera pietá. Miguel Ángel tiene lo suyo, que le vamos a hacer, jajaja.

gracias y abrazo
Jorge
 
Ni siquiera en nuestra lengua
se comete la osadía
de nombrarte,
censurada la palabra
que al dolor le ponga nombre:
solo madre.

No eres huérfana ni viuda
de ese hijo cuya muerte
en tu sangre
es un grito que convoca
de su voz que silenciada
allí arde.

No hubo toro en la tragedia
ni las cinco eran en punto
de la tarde,(*)
mas la muerte se llevaba
en los cuernos de sus brazos
nuestras carnes.

Barro cruel de las trincheras
que en la carne como propia
te complaces,
esa bala de un anónimo
a la voz de su poeta
fue tu parte.

Madre ignota que sufriste
el desierto de su ausencia
en tu talle,
la grandeza del silencio
hoy no cesa con su grito
de mentarte.

(*)Obvia referencia a Federico García Lorca.

Nota. En un poema anterior con esta estructura la llamé, a falta de nomenclatura conocida, «romance de pie quebrado». Vuelvo hoy a ella, pero he hallado además un ilustre antecedente de esta idea de la rima asonante cada tres versos (no corresponde a mi idea de pensar al quebrado como integrado al verso que lo precede, pero bien valga como ejemplo):


Yo no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.
El río se lleva, mientras,
la realidad de esta tarde,
a mares sin esperanza.

Miro al oriente, al poniente,
miro al sur y miro al norte...
Toda la verdad dorada
que cercaba el alma mía
cual con un cielo completo
se cae, partida y falsa.

... Y no sé como saltar
desde la orilla de hoy
a la orilla de mañana.

(Del libro «Estío»(1915) de Juan Ramón Jiménez)

Llegan profundo estos versos, excelente, Jorge, cuántas madres como la homenajeada han sentido tal desamparo a la sombra de las "injusticias injustificadas", que ninguna se justifica, la estructura bien vale la pena copiártela, un abrazo fuerte, Jorge y el gusto de leerte,

ligiA
 
Última edición:
Llegan profundo estos versos, excelente, Jorge, cuántas madres como la homenajeada han sentido tal desamparo a la sombra de las "injusticias injustificadas", que ninguna se justifica, la estructura bien vale la pena copiártela, un abrazo fuerte, Jorge y el gusto de leerte,

ligiA
Gracias, estimada Ligia. El romance, río de nuestra lengua, ahí va, corriendo.
abrazo
Jorge
 

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