Ángelo Gamo
Poeta recién llegado
al sur del pasar del viento,
agotada por el empinado,
decantas del trueno
por un camino desviado
olvidado y
tachado de los mapas.
pueblo quemado con la paja,
de calles vacías y museos
que mueren goteando en
pasajero silencio.
gigantes llorones,
hualles ermitaños
y pequeños retoños,
viven en aulas decadentes
echando raíces en
pensamientos en flor.
calles nombradas
entre adobes derramados
suben y bajan por la serranía,
doblan las esquinas por
fachadas fantasmas
para continuar festejando.
entre la blanca corteza
cargas tu joven nombre,
quemando al hombre de paja
con la llama del nuevo año.
agotada por el empinado,
decantas del trueno
por un camino desviado
olvidado y
tachado de los mapas.
pueblo quemado con la paja,
de calles vacías y museos
que mueren goteando en
pasajero silencio.
gigantes llorones,
hualles ermitaños
y pequeños retoños,
viven en aulas decadentes
echando raíces en
pensamientos en flor.
calles nombradas
entre adobes derramados
suben y bajan por la serranía,
doblan las esquinas por
fachadas fantasmas
para continuar festejando.
entre la blanca corteza
cargas tu joven nombre,
quemando al hombre de paja
con la llama del nuevo año.