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Amor de infancia (inspirado en un poema de Eduardo Carpio)

jmacgar

Poeta veterano en el portal
Amor de infancia

La brisa de la tarde me trajo algún aroma
reanimando recuerdos lejanos de la infancia,
¡qué vívidos llegaron! ¡OH bendita fragancia!,
recordé aquella imagen, sentados en la loma,

el tiempo detenido, la tarde policroma,
y el declinante sol quieto allá en la distancia;
a mi me seducía tu infinita prestancia
y, en un instante mágico, se acercó una paloma

volando ante nosotros; giramos la cabeza
y juntos, casi a un tiempo, nos buscamos los ojos
con la mirada cómplice y como sorprendidos;

no pude contenerme, te besé por sorpresa
y nuestros labios púberes se quedaron fundidos;
brillaban a esa hora nuestros semblantes rojos.

----------------


Quiero reconocer aquí que este soneto alejandrino me lo inspiró la lectura del hermoso poema de Eduardo Carpio “Jugábamos a ser con el deseo” queriéndolo imitar, evidentemente con bastante torpeza, con estos versos.
 
Última edición:
El amor siempre tiene algo de juego, pero cuando es en edades tempranas y se combina con esas artes de la adolescencia: ¡cuánta belleza! No lo he vivido mucho, debo admitir, pero si lo he visto y envidiado con frecuencia... Lindos versos alejandrinos, Juan, explayándote a mi criterio sobre el primer cuarteto del hermoso soneto de Eduardo.

En el cuarto verso creo que quedaría bien una coma después de «imagen».

abrazo
J.
 
El amor siempre tiene algo de juego, pero cuando es en edades tempranas y se combina con esas artes de la adolescencia: ¡cuánta belleza! No lo he vivido mucho, debo admitir, pero si lo he visto y envidiado con frecuencia... Lindos versos alejandrinos, Juan, explayándote a mi criterio sobre el primer cuarteto del hermoso soneto de Eduardo.

En el cuarto verso creo que quedaría bien una coma después de «imagen».

abrazo
J.

Justamente fue ese primer cuarteto de Eduardo el que me inspiró estos alejandrinos, Jorge, aunque es cierto que todo el poema de nuestro amigo es realmente primoroso.

Yo sí que tengo recuerdos de algún amor infantil cuya remembranza aun me emociona. Esas primeras zambullidas en el lago de nuestros deseos afectivos, ese descubrimiento del encantamiento amoroso, marca de tal manera que deja en nosotros una marca indeleble.

Gracias por pasar y por tu comentario.
 
Última edición:
Amor de infancia

La brisa de la tarde me trajo algún aroma
reanimando recuerdos lejanos de la infancia,
¡qué vívidos llegaron! ¡OH bendita fragancia!,
recordé aquella imagen, sentados en la loma,

el tiempo detenido, la tarde policroma,
y el declinante sol cayendo en la distancia;
a mi me seducía tu infinita prestancia,
y en un instante mágico se acercó una paloma

volando ante nosotros; giramos la cabeza
y juntos, casi a un tiempo, nos buscamos los ojos
con la mirada cómplice y como sorprendidos;

no pude contenerme, te besé por sorpresa
y nuestros labios púberes se quedaron fundidos;
brillaban a esa hora nuestros semblantes rojos.

----------------


Quiero reconocer aquí que este soneto alejandrino me lo inspiró la lectura del hermoso poema de Eduardo Carpio “Jugábamos a ser con el deseo” queriéndolo imitar, evidentemente con bastante torpeza, con estos versos.


Amigo Juan, yo no he leido los versos de Carpio pero este soneto tuyo está lleno de encanto y dulzura, me he deleitado con su lectura, muy bueno mi felicitación, Juan

Un fuerte abrazo

Gonzalo
 
Amigo Juan, yo no he leido los versos de Carpio pero este soneto tuyo está lleno de encanto y dulzura, me he deleitado con su lectura, muy bueno mi felicitación, Juan

Un fuerte abrazo

Gonzalo

Estimado Gonzalo, aunque algo tarde he descubierto hoy tu amable comentario que te agradezco de veras.

Un abrazo.
 
Excelente soneto alejandrino nos presentas, amigo Juan Ramón, no importa el motivo de tu inspiración sino lo bien que lo redactas con bucólica apariencia dejando en el cierre ese sublime momento de inflamada pasión.

Unplacer.jpg

 
Me has traído recuerdos de esos primeros amores y esos primeros besos con sabor a pecado, je je ....
Te felicito amigo mío
Un placer comentar tus letras admirado amigo
Abrazos


Amor de infancia

La brisa de la tarde me trajo algún aroma
reanimando recuerdos lejanos de la infancia,
¡qué vívidos llegaron! ¡OH bendita fragancia!,
recordé aquella imagen, sentados en la loma,

el tiempo detenido, la tarde policroma,
y el declinante sol cayendo en la distancia;
a mi me seducía tu infinita prestancia,
y en un instante mágico se acercó una paloma

volando ante nosotros; giramos la cabeza
y juntos, casi a un tiempo, nos buscamos los ojos
con la mirada cómplice y como sorprendidos;

no pude contenerme, te besé por sorpresa
y nuestros labios púberes se quedaron fundidos;
brillaban a esa hora nuestros semblantes rojos.

----------------


Quiero reconocer aquí que este soneto alejandrino me lo inspiró la lectura del hermoso poema de Eduardo Carpio “Jugábamos a ser con el deseo” queriéndolo imitar, evidentemente con bastante torpeza, con estos versos.
 
Amor de infancia

La brisa de la tarde me trajo algún aroma
reanimando recuerdos lejanos de la infancia,
¡qué vívidos llegaron! ¡OH bendita fragancia!,
recordé aquella imagen, sentados en la loma,

el tiempo detenido, la tarde policroma,
y el declinante sol cayendo en la distancia;
a mi me seducía tu infinita prestancia,
y en un instante mágico se acercó una paloma

volando ante nosotros; giramos la cabeza
y juntos, casi a un tiempo, nos buscamos los ojos
con la mirada cómplice y como sorprendidos;

no pude contenerme, te besé por sorpresa
y nuestros labios púberes se quedaron fundidos;
brillaban a esa hora nuestros semblantes rojos.

----------------


Quiero reconocer aquí que este soneto alejandrino me lo inspiró la lectura del hermoso poema de Eduardo Carpio “Jugábamos a ser con el deseo” queriéndolo imitar, evidentemente con bastante torpeza, con estos versos.
Excelente soneto alejandrino, estimado JMacgar, inspirado en el de mi tocayo y admirado poeta del Carpio,
le has dado un suave tenor bucólico con algo de nostalgia que lo hace muy bello;
un abrazo,
Eduardo
 
No es tal imitación. Es una obra completa con parecida temática.
Cuantos recuerdos de tiempos lejanos me rememoran tu soneto. Cosas que parecían y no han sido guardadas en las caracolas de los sueños.
Los versos de la loma son muy logrados en cuanto al tema y muestran un alto grado de emotividad .
Un saludo y mi admiración.
Castro.
 
Excelente soneto alejandrino nos presentas, amigo Juan Ramón, no importa el motivo de tu inspiración sino lo bien que lo redactas con bucólica apariencia dejando en el cierre ese sublime momento de inflamada pasión.

Unplacer.jpg

Nunca es tarde, Marcos, para agradecer un comentario como este que me dejaste va a hacer ahora tres años.
Hoy, por algún motivo, he recordado a nuestro amigo y gran poeta Eduardo Carpio al que tanto afecto y admiración profeso y al que tanto extraño, y ese recuerdo me ha traído aquí, a este poema, y he visto que tu comentario quedó sin contestar.

Quede subsanado mi despiste con esta respuesta, amigo.

Gracias de nuevo y un abrazo.
 
Me has traído recuerdos de esos primeros amores y esos primeros besos con sabor a pecado, je je ....
Te felicito amigo mío
Un placer comentar tus letras admirado amigo
Abrazos

Gracias Luis Adolfo; nunca es tarde si la dicha es buena, se dice, y dichoso estoy de seguir por esta casa de poetas y de contestarte, aunque con bastante retraso.

Con mis disculpas, un abrazo.
 
Nunca es tarde, Marcos, para agradecer un comentario como este que me dejaste va a hacer ahora tres años.
Hoy, por algún motivo, he recordado a nuestro amigo y gran poeta Eduardo Carpio al que tanto afecto y admiración profeso y al que tanto extraño, y ese recuerdo me ha traído aquí, a este poema, y he visto que tu comentario quedó sin contestar.

Quede subsanado mi despiste con esta respuesta, amigo.

Gracias de nuevo y un abrazo.

Sucede a veces, amigo Juan Ramón, repasando casualmente nos encontramos que hemos dejado de responder algunos comentarios. Me alegra ya que así he podido repasar por tu excelente poema y disfrutarlo de nuevo al tiempo de recordar a buenos compañeros leyendo sus comentarios.

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No es tal imitación. Es una obra completa con parecida temática.
Cuantos recuerdos de tiempos lejanos me rememoran tu soneto. Cosas que parecían y no han sido guardadas en las caracolas de los sueños.
Los versos de la loma son muy logrados en cuanto al tema y muestran un alto grado de emotividad .
Un saludo y mi admiración.
Castro.

Lamentablemente, Castro, no había dado respuesta a este hermoso comentario que me dejaste y que hoy descubro al repasar viejos temas míos. Seguramente no te sorprenderá el hecho pues me pasa con frecuencia, pero sirvan estas letras para agradecer tu paso y tu huella dejada aquí hace ya tanto tiempo.

Me ha encantado lo que me dices.

Un abrazo con mis disculpas, amigo.
 
Amor de infancia

La brisa de la tarde me trajo algún aroma
reanimando recuerdos lejanos de la infancia,
¡qué vívidos llegaron! ¡OH bendita fragancia!,
recordé aquella imagen, sentados en la loma,

el tiempo detenido, la tarde policroma,
y el declinante sol quieto allá en la distancia;
a mi me seducía tu infinita prestancia
y, en un instante mágico, se acercó una paloma

volando ante nosotros; giramos la cabeza
y juntos, casi a un tiempo, nos buscamos los ojos
con la mirada cómplice y como sorprendidos;

no pude contenerme, te besé por sorpresa
y nuestros labios púberes se quedaron fundidos;
brillaban a esa hora nuestros semblantes rojos.

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Quiero reconocer aquí que este soneto alejandrino me lo inspiró la lectura del hermoso poema de Eduardo Carpio “Jugábamos a ser con el deseo” queriéndolo imitar, evidentemente con bastante torpeza, con estos versos.
Encantador soneto que al leerlo me trae recuerdos. Gracias por compartirlo, Juan Ramón.
Un abrazo.
 
Amor de infancia

La brisa de la tarde me trajo algún aroma
reanimando recuerdos lejanos de la infancia,
¡qué vívidos llegaron! ¡OH bendita fragancia!,
recordé aquella imagen, sentados en la loma,

el tiempo detenido, la tarde policroma,
y el declinante sol quieto allá en la distancia;
a mi me seducía tu infinita prestancia
y, en un instante mágico, se acercó una paloma

volando ante nosotros; giramos la cabeza
y juntos, casi a un tiempo, nos buscamos los ojos
con la mirada cómplice y como sorprendidos;

no pude contenerme, te besé por sorpresa
y nuestros labios púberes se quedaron fundidos;
brillaban a esa hora nuestros semblantes rojos.

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Quiero reconocer aquí que este soneto alejandrino me lo inspiró la lectura del hermoso poema de Eduardo Carpio “Jugábamos a ser con el deseo” queriéndolo imitar, evidentemente con bastante torpeza, con estos versos.

Hola, estaba buscando tu poema del cielo roto que me encanta, pero encontré este.
Yo recuerdo ese beso robado y por sorpresa, tenía 14 años y andaba en bicicleta y yo temblaba como una hoja.
creía que me desmayaba y si, este poema tiene algo de evocador algo que toca los corazones de medio niña medio mujer. Me encantó.
Un abrazo.-
 
Amor de infancia

La brisa de la tarde me trajo algún aroma
reanimando recuerdos lejanos de la infancia,
¡qué vívidos llegaron! ¡OH bendita fragancia!,
recordé aquella imagen, sentados en la loma,

el tiempo detenido, la tarde policroma,
y el declinante sol quieto allá en la distancia;
a mi me seducía tu infinita prestancia
y, en un instante mágico, se acercó una paloma

volando ante nosotros; giramos la cabeza
y juntos, casi a un tiempo, nos buscamos los ojos
con la mirada cómplice y como sorprendidos;

no pude contenerme, te besé por sorpresa
y nuestros labios púberes se quedaron fundidos;
brillaban a esa hora nuestros semblantes rojos.

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Quiero reconocer aquí que este soneto alejandrino me lo inspiró la lectura del hermoso poema de Eduardo Carpio “Jugábamos a ser con el deseo” queriéndolo imitar, evidentemente con bastante torpeza, con estos versos.
El verso alejandrino me parece tan estético como complicado de conseguir. A mi humilde juicio, Juan Ramón, tú sales bastante bien parado en este poema.

Saludos.
 
Encantadora evocación de un amor primaveral, como secuencias fotográficas que ha grabado la retina. Suave y dulce el tono, acorde al instante que describes.
Saludos, Juan R,
 
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