¡Ay! de mi cuita...

Camy

Camelia Miranda
8de52422a1e3e76b915a38e51dy5--oil-the-bird-of-happiness-of-tomorrow-oil-painting-peacock.jpg


¡Ay! de mi cuita...

que zozobra con su último verbo
en la punta de un crepúsculo,
cuando ya nada te sostiene
y tu extinción tangible en fardo de quimeras,
se sella con mohines de nuevos vientos.


Y es tarde para tu abrazo;
si fuiste vástago y abrigo en mi caída,
caricia para mis lágrimas,
entonación de coplas en cataratas,
cielo al destierro de mi paz
y cobijo en mis noches de torvo,

hoy...

caes tú,

cual espada sin esgrima
en el acento que se lapida en la ciénaga,
con esta gloria merecida
que castiga tu alimento diario
y tu estancia que pretendes con soberbia,
cuando ningún recodo mío quiere albergarte.

Preferible a tenerte, es este salto dirigido
que renueva mis ansias
y tu lucha por pernoctar,
se pierde en este camino de lirios en retoño,
que te desmiembra con cada paso que das.


Libre quedo de ti,
así lo quiero en bocanadas
y con el sol de testigo
erijo a mi corazón victorioso.

Hoy...

¡declino tu bandera en mi tierra!

(23-05-2010)
 

Archivos adjuntos

  • 8de52422a1e3e76b915a38e51dy5--oil-the-bird-of-happiness-of-tomorrow-oil-painting-peacock.jpg
    8de52422a1e3e76b915a38e51dy5--oil-the-bird-of-happiness-of-tomorrow-oil-painting-peacock.jpg
    121,6 KB · Visitas: 309
Cada capitulación en nuestra vida debiera ir acompañada de un tratado de paz interno. Respecto de cada cosa, otrora importante y ahora dañina, deberíamos cauterizar nuestros propios filamentos que antes favorecían el comensalismo y la entalpía. Difícil ascesis que requiere, ante todo de santa resiliencia.
¿El premio? La energía ahora queda resguardada. La paz sobreviene y el precio de contemplar la vida en solitario pasa a ser, no solo liviano sino además placentero.
En todo esto me dejas pensando, querida y admirada Camy. Gracias de nuevo.
Abrazo gigante.
Dani.
 
Ver el archivos adjunto 57603

¡Ay! de mi cuita...

que zozobra con su último verbo
en la punta de un crepúsculo,
cuando ya nada te sostiene
y tu extinción tangible en fardo de quimeras,
se sella con mohines de nuevos vientos.


Y es tarde para tu abrazo;
si fuiste vástago y abrigo en mi caída,
caricia para mis lágrimas,
entonación de coplas en cataratas,
cielo al destierro de mi paz
y cobijo en mis noches de torvo,

hoy...

caes tú,

cual espada sin esgrima
en el acento que se lapida en la ciénaga,
con esta gloria merecida
que castiga tu alimento diario
y tu estancia que pretendes con soberbia,
cuando ningún recodo mío quiere albergarte.

Preferible a tenerte, es este salto dirigido
que renueva mis ansias
y tu lucha por pernoctar,
se pierde en este camino de lirios en retoño,
que te desmiembra con cada paso que das.


Libre quedo de ti,
así lo quiero en bocanadas
y con el sol de testigo
erijo a mi corazón victorioso.

Hoy...

¡declino tu bandera en mi tierra!

(23-05-2010)
Como dice el refrán: "el que las hace las paga" la vida da muchas vueltas para volver a su lugar de origen y si en algún momento se sufre por desplantes de amor, quien te hizo sufrir pagará por ese hecho y la recompensa será verl@ caído a los pies. Maravilloso, certero y profundo poema, Camy, saludos Daniel
 
Cada capitulación en nuestra vida debiera ir acompañada de un tratado de paz interno. Respecto de cada cosa, otrora importante y ahora dañina, deberíamos cauterizar nuestros propios filamentos que antes favorecían el comensalismo y la entalpía. Difícil ascesis que requiere, ante todo de santa resiliencia.
¿El premio? La energía ahora queda resguardada. La paz sobreviene y el precio de contemplar la vida en solitario pasa a ser, no solo liviano sino además placentero.
En todo esto me dejas pensando, querida y admirada Camy. Gracias de nuevo.
Abrazo gigante.
Dani.
Hola Daniel
Primero, muchas gracias por externar tu pensamiento, producto del paso por mis letras y lo aprecio de veras. Te comento que este poema es viejito, tal cual la data al pie del mismo. Y es simplemente lo que debes soltar ante momentos no deseados, el enojo, que la rabia no se apodere tanto tiempo. Es lanzar la piedra y no mantenerla más de lo necesario en tus manos, por ello la agresividad en las líneas, por ello ese marco descriptivo de lo que dejamos que nos haga y también, la fuerza para desterrarla.
Mi abrazo y cariño querido amigo
Camelia
 
Como dice el refrán: "el que las hace las paga" la vida da muchas vueltas para volver a su lugar de origen y si en algún momento se sufre por desplantes de amor, quien te hizo sufrir pagará por ese hecho y la recompensa será verl@ caído a los pies. Maravilloso, certero y profundo poema, Camy, saludos Daniel
Toda acción tiene su consecuencia, muy a veces uno mismo permite que la aflicción, la zozobra, la angustia, el desaliento permanezca más de lo debido. El poema es bien antiguo, igual como otros, también lo he traído a Casa.
Gracias inmensas por la lectura y tus palabras para mis versos.
Un abrazo
Camelia
 
Ver el archivos adjunto 57603

¡Ay! de mi cuita...

que zozobra con su último verbo
en la punta de un crepúsculo,
cuando ya nada te sostiene
y tu extinción tangible en fardo de quimeras,
se sella con mohines de nuevos vientos.


Y es tarde para tu abrazo;
si fuiste vástago y abrigo en mi caída,
caricia para mis lágrimas,
entonación de coplas en cataratas,
cielo al destierro de mi paz
y cobijo en mis noches de torvo,

hoy...

caes tú,

cual espada sin esgrima
en el acento que se lapida en la ciénaga,
con esta gloria merecida
que castiga tu alimento diario
y tu estancia que pretendes con soberbia,
cuando ningún recodo mío quiere albergarte.

Preferible a tenerte, es este salto dirigido
que renueva mis ansias
y tu lucha por pernoctar,
se pierde en este camino de lirios en retoño,
que te desmiembra con cada paso que das.


Libre quedo de ti,
así lo quiero en bocanadas
y con el sol de testigo
erijo a mi corazón victorioso.

Hoy...

¡declino tu bandera en mi tierra!

(23-05-2010)
Una obra magnífica, Camy. Un placer leerte.
Saludos.
 
Ver el archivos adjunto 57603

¡Ay! de mi cuita...

que zozobra con su último verbo
en la punta de un crepúsculo,
cuando ya nada te sostiene
y tu extinción tangible en fardo de quimeras,
se sella con mohines de nuevos vientos.


Y es tarde para tu abrazo;
si fuiste vástago y abrigo en mi caída,
caricia para mis lágrimas,
entonación de coplas en cataratas,
cielo al destierro de mi paz
y cobijo en mis noches de torvo,

hoy...

caes tú,

cual espada sin esgrima
en el acento que se lapida en la ciénaga,
con esta gloria merecida
que castiga tu alimento diario
y tu estancia que pretendes con soberbia,
cuando ningún recodo mío quiere albergarte.

Preferible a tenerte, es este salto dirigido
que renueva mis ansias
y tu lucha por pernoctar,
se pierde en este camino de lirios en retoño,
que te desmiembra con cada paso que das.


Libre quedo de ti,
así lo quiero en bocanadas
y con el sol de testigo
erijo a mi corazón victorioso.

Hoy...

¡declino tu bandera en mi tierra!

(23-05-2010)

Genial, sobre todo el final amiga. No te había leído y francamente haría lo mismo.
Bello poema, un abrazo hasta tus cielos donde no existen las cuitas.-
 
Ciertamente, mantenerse en toda relación con la cabeza siempre fría, no siempre resulta demasiado fácil. En mi caso, soy una persona que cuando tiene algo qué decir; simplemnte con respeto las dice y aclara las cosas. Bello y profundo el mensaje, mi estimada Camy. te dejo mis saludos y mis respetos de siempre.
 
Ver el archivos adjunto 57603

¡Ay! de mi cuita...

que zozobra con su último verbo
en la punta de un crepúsculo,
cuando ya nada te sostiene
y tu extinción tangible en fardo de quimeras,
se sella con mohines de nuevos vientos.


Y es tarde para tu abrazo;
si fuiste vástago y abrigo en mi caída,
caricia para mis lágrimas,
entonación de coplas en cataratas,
cielo al destierro de mi paz
y cobijo en mis noches de torvo,

hoy...

caes tú,

cual espada sin esgrima
en el acento que se lapida en la ciénaga,
con esta gloria merecida
que castiga tu alimento diario
y tu estancia que pretendes con soberbia,
cuando ningún recodo mío quiere albergarte.

Preferible a tenerte, es este salto dirigido
que renueva mis ansias
y tu lucha por pernoctar,
se pierde en este camino de lirios en retoño,
que te desmiembra con cada paso que das.


Libre quedo de ti,
así lo quiero en bocanadas
y con el sol de testigo
erijo a mi corazón victorioso.

Hoy...

¡declino tu bandera en mi tierra!

(23-05-2010)

Pendejo. No supo lidiar con el sol diamante que estuvo al alcance de su mano. Que se j... Pa´lante es pa´allá... en bocanadas.

Un gusto leerte, compañera.
 
Genial, sobre todo el final amiga. No te había leído y francamente haría lo mismo.
Bello poema, un abrazo hasta tus cielos donde no existen las cuitas.-
Bueno querida Catia, se trata de no darle más espacio de lo debido a la ira, el enojo, que normalmente nos hacen tomar caminos equivocados.
Gracias bella por tu tiempo y venir a leerme.
Un abrazo grande!
Feliz fin de semana!
Camelia
 
Ciertamente, mantenerse en toda relación con la cabeza siempre fría, no siempre resulta demasiado fácil. En mi caso, soy una persona que cuando tiene algo qué decir; simplemnte con respeto las dice y aclara las cosas. Bello y profundo el mensaje, mi estimada Camy. te dejo mis saludos y mis respetos de siempre.
Cuando escribí este poema su centro retomó todo eso que nos hace reaccionar ante momentos que se nos sale de control. Estar mucho tiempo enrabiado no hace nada bien, por ello mis líneas.
Mil gracias Iván por pasarte por este viejito poema.
Un abrazo en la distancia!
Camelia
 
Pendejo. No supo lidiar con el sol diamante que estuvo al alcance de su mano. Que se j... Pa´lante es pa´allá... en bocanadas.

Un gusto leerte, compañera.
Ay! César, pendeja la cuita, pues a ella es que le escribí estas líneas hace ya más 10 años.
Por lo demás, sí, hacia adelante no más.
Gracias por venir a leerme
Feliz Sábado!!
Camelia
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba