IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Reina de mis latidos aventureros,
saciando mis furtivos anhelos,
como si las hojas revoloteantes
consolaran a este efímero atardecer,
icónica,
deslumbran tus virtudes como rosales,
suave tu piel,
como blanca y brillante la luna,
eriza al alma el pronunciar de tus labios,
incondicional sensualidad que brota
desde los confines de tu mirada,
nadie podría escapar al sublime momento,
etéreos fragmentos
de sus íntimos sueños,
las estrellas convergen,
extasiadas de placer
se unen hacia un nuevo amanecer,
un sol que nos permite apreciar
la idílica fortuna de este amor,
un arte inacabado
que talla la anatomía de la felicidad,
seguiremos coloreando el edén,
empíreo altar de nuestra propia voluntad,
para ensoñar humanamente
nuestra complaciente sonrisa
mas allá de los umbrales del rígido tiempo,
para recordar por siempre
que lo hemos presenciado.
saciando mis furtivos anhelos,
como si las hojas revoloteantes
consolaran a este efímero atardecer,
icónica,
deslumbran tus virtudes como rosales,
suave tu piel,
como blanca y brillante la luna,
eriza al alma el pronunciar de tus labios,
incondicional sensualidad que brota
desde los confines de tu mirada,
nadie podría escapar al sublime momento,
etéreos fragmentos
de sus íntimos sueños,
las estrellas convergen,
extasiadas de placer
se unen hacia un nuevo amanecer,
un sol que nos permite apreciar
la idílica fortuna de este amor,
un arte inacabado
que talla la anatomía de la felicidad,
seguiremos coloreando el edén,
empíreo altar de nuestra propia voluntad,
para ensoñar humanamente
nuestra complaciente sonrisa
mas allá de los umbrales del rígido tiempo,
para recordar por siempre
que lo hemos presenciado.