E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
No me quieres de borracho
porque voy haciendo eses,
ya que no son tan corteses,
modales del populacho.
Soy del pueblo. Soy tan macho
con una copa de vino,
que no temo ni al vecino
que domina en el cotarro,
que si hace falta la agarro,
si se cruza en mi camino.
No miras que fue Noé
quien descubrió la ambrosía,
y toda buena abadía
lo precisa en su bufé;
y como es dogma de fe
no cometo tal pecado;
al acomodarme al lado
del que bien dice la misa,
ya que en media hora precisa
los bienes de su cuidado.
Ya en su primer milagro,
Jesús, hace de agua vino;
para que todo vecino
disfrutara de su Agro.
En la Cena lo consagro
con un pedazo de Pan:
dijo haciendo el ademán
de la cruz que en vida toca;
por lo tanto que por boca,
bebamos vino y champán.
Me da total alegría
y me desata la lengua;
y mi pudor tanto mengua
que consigo gallardía.
Y haciendo apología,
te diré que en toda guerra,
hace saltar la barrera
al soldado más cobarde,
y por eso que hago alarde
de la buena borrachera.
Siempre digo la verdad,
cuando me encuentro beodo,
y así que de ese modo
carezco de vanidad.
Además la calidad
se nota en este momento,
ya que cuando estoy contento
me da para ser pesado,
comprendiendo que a mi lado
no se aguanta tal tormento.
Ya lo sé que yo me paso,
cuando me pongo a beber;
todo esto debe ser
porque en todo yo fracaso;
mas con un vino en un vaso
me siento como el mejor
de mi pueblo bebedor,
siendo como el señorito;
mas me llaman borrachito
y a él, alegre señor.
porque voy haciendo eses,
ya que no son tan corteses,
modales del populacho.
Soy del pueblo. Soy tan macho
con una copa de vino,
que no temo ni al vecino
que domina en el cotarro,
que si hace falta la agarro,
si se cruza en mi camino.
No miras que fue Noé
quien descubrió la ambrosía,
y toda buena abadía
lo precisa en su bufé;
y como es dogma de fe
no cometo tal pecado;
al acomodarme al lado
del que bien dice la misa,
ya que en media hora precisa
los bienes de su cuidado.
Ya en su primer milagro,
Jesús, hace de agua vino;
para que todo vecino
disfrutara de su Agro.
En la Cena lo consagro
con un pedazo de Pan:
dijo haciendo el ademán
de la cruz que en vida toca;
por lo tanto que por boca,
bebamos vino y champán.
Me da total alegría
y me desata la lengua;
y mi pudor tanto mengua
que consigo gallardía.
Y haciendo apología,
te diré que en toda guerra,
hace saltar la barrera
al soldado más cobarde,
y por eso que hago alarde
de la buena borrachera.
Siempre digo la verdad,
cuando me encuentro beodo,
y así que de ese modo
carezco de vanidad.
Además la calidad
se nota en este momento,
ya que cuando estoy contento
me da para ser pesado,
comprendiendo que a mi lado
no se aguanta tal tormento.
Ya lo sé que yo me paso,
cuando me pongo a beber;
todo esto debe ser
porque en todo yo fracaso;
mas con un vino en un vaso
me siento como el mejor
de mi pueblo bebedor,
siendo como el señorito;
mas me llaman borrachito
y a él, alegre señor.