A Salvador (Lesmo)
Cómo puedes decir que raro era
para ti, que la pluma vuela sola,
si tu mano es hermosa caracola
con el nácar del mar en la ribera.
¡Ay, qué envidia me das! Si yo pudiera
inspirar poesía en esa ola,
que abandona la playa triste y sola,
y en sonetos el mar la devolviera.
Con tu vuelta de nuevo ha regresado
como el vino de luz, la manzanilla,
ese velo de flor tan abocado.
Salvador, con tu verso iluminado,
has traído la feria de Sevilla
y el farol de la página alumbrado.
PepeSori
SafeCreative
Marzo2019
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