De tus ayeres eres el mosaico.
Un anagrama de palabra rota.
Tu corazón es un estado laico
que atrapa el sentimiento apenas brota.
Tu dolor es penosamente arcaico
y con su venia hueles a derrota.
Tu problema es de origen algebraico
y cuando dejas de escribir se nota.
Si tu incógnita quieres perpetuar
has elegido el modo más certero,
aquel que no te dejará fluctuar
y abraza al verso como compañero.
Porque cualquier papel se puede actuar
pero ninguno borrará el primero.
Última edición: