musador
esperando...
A los duendes les seduce
revolcarse en la ceniza,
si se queman con las brasas
sufrirán con la paliza.
De la estufa abren la puerta
bien temprano a la mañana,
desde fuera los custodia
una guardia en la ventana.
Con el frío el otro día
el de guardia se metió
dejando la puerta abierta
que a mis ojos sorprendió.
Picardías de los duendes
son razones de la edad
y matizan con su encanto
el dolor en soledad.
revolcarse en la ceniza,
si se queman con las brasas
sufrirán con la paliza.
De la estufa abren la puerta
bien temprano a la mañana,
desde fuera los custodia
una guardia en la ventana.
Con el frío el otro día
el de guardia se metió
dejando la puerta abierta
que a mis ojos sorprendió.
Picardías de los duendes
son razones de la edad
y matizan con su encanto
el dolor en soledad.
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