Doblezero
Poeta adicto al portal
De abismo, a bache, a olvido
Cuando la conocí por vez primera,
presa de un sol oculto, mi corinto
mutó de chispa, a llama, a fuego, a hoguera,
como en un arabesco, un laberinto
loco de pulsaciones resoplando
sangre de plata tierna y vino tinto.
Todo a mi alrededor se fue callando:
de polvo, a calle, a barrio, a pueblo, a mundo.
Bambú y el sol, la fresa y jacarando,
el mar y la monarca, en un segundo
pintaron la partícula y el centro
de Andrómeda al abismo más profundo.
Mire por donde mire allí la encuentro,
hora tras día, un mes y otro peldaño,
siendo en mi corazón el epicentro.
Pero si alguna vez por desengaño,
pido que, si este amor me deja herido,
todo lo cure el tiempo y pase el daño
de abismo, a pozo, a bache, a huella, a olvido.
Autor: Doblezero
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