Évano
Libre, sin dioses.
¡Coño!, el planeta está fatal. He leído unos cuantos comentarios posteriores y veo que se va de madre.
El caso es que aquí les ponemos de comer a los jabalís y a las cabras, y claro todos vienen a comer. Los jabalís tienen su zona (son más temerosos y no se acercan a la casa), pero las cabras no tienen vergüenza ninguna; se pasan parte del día y toda la noche entre nosotros (dos madres, dos crías y un adolescente). Aquí no hay cables ni vallas, solo una cámara fotográfica y algunos invitados que se quedan con la boca abierta cuando las ven tan de cerca y sin miedo. El miedo lo sienten ellos cuando se les acercan con esa mirada de locas que tienen, je, je.
Lo del cable es una buena solución si no quieres que te entren en los sembrados; con una pequeña placa solar, una mini batería y un controlador lo tienes solucionado... si no tienes corriente eléctrica... Y lo dicho, a por la sostenibilidad.
Abrazo levantino hasta tu Galicia.
No hace falta placa solar. En Omaña, norte de León, cerca de Asturias, ponen una batería pequeña conectada a dos alambres que rodean el prado, por grande que sea, y con eso es suficiente por muchísimo tiempo.
Salud2.
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