Dos defectos de la memoria: el olvido y la lentitud

Alde

Miembro del Jurado/Amante apasionado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
En cualquier criatura inteligente, la memoria sigue en importancia a la percepción. Es algo tan necesario que allí donde falta, el resto de nuestras facultades son en gran medida inútiles; y, si no fuera por el auxilio de nuestra memoria, no podríamos ir más allá de los objetos presentes en el raciocinio y en el conocimiento; pero la memoria puede tener dos defectos:

Primero, que haga que se pierda una idea completamente, con lo que se produce una perfecta ignorancia, pues, como no podemos conocer algo más allá de la idea que tengamos de ello, cuando la idea desaparece, nos encontramos en una ignorancia absoluta al respecto.

Segundo, que actúe con lentitud y no extraiga las ideas que tiene almacenadas con la suficiente rapidez que la mente requiera en una ocasión determinada. Cuando esta lentitud se da en un grado muy alto, la llamamos estupidez; y a la persona que, por tener este defecto en la memoria, le sucede que no tiene a mano las ideas allí conservadas para usarlas cuando la necesidad y la ocasión lo requieren, le es casi igual el no tenerlas, pues de muy poco le sirven.

El hombre necio que deja pasar la oportunidad mientras busca en su mente las ideas que en un momento determinado pudieran servirle, no tiene unos conocimientos más eficaces que el que es totalmente ignorante.

La finalidad principal de la memoria consiste, por tanto, en entregar a la mente aquellas ideas latentes que en un momento determinado necesite; y denominamos inventiva, fantasía y rapidez de espíritu a la capacidad de tener esas ideas a mano en toda ocasión.

JL
 
En cualquier criatura inteligente, la memoria sigue en importancia a la percepción. Es algo tan necesario que allí donde falta, el resto de nuestras facultades son en gran medida inútiles; y, si no fuera por el auxilio de nuestra memoria, no podríamos ir más allá de los objetos presentes en el raciocinio y en el conocimiento; pero la memoria puede tener dos defectos:

Primero, que haga que se pierda una idea completamente, con lo que se produce una perfecta ignorancia, pues, como no podemos conocer algo más allá de la idea que tengamos de ello, cuando la idea desaparece, nos encontramos en una ignorancia absoluta al respecto.

Segundo, que actúe con lentitud y no extraiga las ideas que tiene almacenadas con la suficiente rapidez que la mente requiera en una ocasión determinada. Cuando esta lentitud se da en un grado muy alto, la llamamos estupidez; y a la persona que, por tener este defecto en la memoria, le sucede que no tiene a mano las ideas allí conservadas para usarlas cuando la necesidad y la ocasión lo requieren, le es casi igual el no tenerlas, pues de muy poco le sirven.

El hombre necio que deja pasar la oportunidad mientras busca en su mente las ideas que en un momento determinado pudieran servirle, no tiene unos conocimientos más eficaces que el que es totalmente ignorante.

La finalidad principal de la memoria consiste, por tanto, en entregar a la mente aquellas ideas latentes que en un momento determinado necesite; y denominamos inventiva, fantasía y rapidez de espíritu a la capacidad de tener esas ideas a mano en toda ocasión.

JL
Guardamos lo vivido en el desván de la memoria. Y echamos mano de ello para cada paso que damos. Pues cuando perdemos la memoria, cada día es nuevo, cada acontecimiento primerizo y eso es algo que lastima el entendimiento, crea confusión y desorienta a la persona. Un cordial saludo.
 
Guardamos lo vivido en el desván de la memoria. Y echamos mano de ello para cada paso que damos. Pues cuando perdemos la memoria, cada día es nuevo, cada acontecimiento primerizo y eso es algo que lastima el entendimiento, crea confusión y desorienta a la persona. Un cordial saludo.
Muchas gracias Luis Á. Ruiz Peradejordi por sus palabras.
He hecho un pequeño resumen de lo antes expuesto.
Honrado con su visita.

Saludos
 
"La memoria pincha hasta sangrar
a los pueblos que la amarran y no la dejan andar
libre como el viento..."


Ese es el fragmento de una gran canción.
Una persona, un pueblo sin memoria está destinado al fracaso.
Saludos, Alde, fue un gusto reflexionar.
Muchas gracias Cecilya por sus reflexivas palabras.
Honrado con su visita.

Saludos
 
En cualquier criatura inteligente, la memoria sigue en importancia a la percepción. Es algo tan necesario que allí donde falta, el resto de nuestras facultades son en gran medida inútiles; y, si no fuera por el auxilio de nuestra memoria, no podríamos ir más allá de los objetos presentes en el raciocinio y en el conocimiento; pero la memoria puede tener dos defectos:

Primero, que haga que se pierda una idea completamente, con lo que se produce una perfecta ignorancia, pues, como no podemos conocer algo más allá de la idea que tengamos de ello, cuando la idea desaparece, nos encontramos en una ignorancia absoluta al respecto.

Segundo, que actúe con lentitud y no extraiga las ideas que tiene almacenadas con la suficiente rapidez que la mente requiera en una ocasión determinada. Cuando esta lentitud se da en un grado muy alto, la llamamos estupidez; y a la persona que, por tener este defecto en la memoria, le sucede que no tiene a mano las ideas allí conservadas para usarlas cuando la necesidad y la ocasión lo requieren, le es casi igual el no tenerlas, pues de muy poco le sirven.

El hombre necio que deja pasar la oportunidad mientras busca en su mente las ideas que en un momento determinado pudieran servirle, no tiene unos conocimientos más eficaces que el que es totalmente ignorante.

La finalidad principal de la memoria consiste, por tanto, en entregar a la mente aquellas ideas latentes que en un momento determinado necesite; y denominamos inventiva, fantasía y rapidez de espíritu a la capacidad de tener esas ideas a mano en toda ocasión.

JL

Para eso, precisamente, sirve escribir. En la escritura podemos esperar a la memoria. Escribir tranquilamente, sin prisas, esperando a nuestra mente y nuestra memoria. Por lo demás, excelente.

Muy buen ensayo, compañero.

Un abrazo
 
Para eso, precisamente, sirve escribir. En la escritura podemos esperar a la memoria. Escribir tranquilamente, sin prisas, esperando a nuestra mente y nuestra memoria. Por lo demás, excelente.

Muy buen ensayo, compañero.

Un abrazo
Totalmente de acuerdo Évano.
Honrado con sus palabras y su visita.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba