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El cómodo silencio

Luis Á. Ruiz Peradejordi

Poeta que considera el portal su segunda casa
Duermen los rieles del tren
plácidos sueños,
que mecen con su son
las esquilas de las ovejas
paciendo con parsimonia
al lado de las vías.

A lo lejos el run - run trepidante
de un tren que se acerca,
alborotando a los milanos
que sestean en los árboles próximos.

Levantan la cabeza las ovejas,
se detienen un instante
de su trasegar de hierba
y observan curiosas el paso de la máquina.

Los rieles se sobresaltan
con el paso apresurado de los vagones.
Un espanto que los aprisiona.
Un instante de pánico.

Pasado el tren,
vuelve todo a la rutina
y se olvida el tiempo de ruido
y se vuelve al cómodo silencio.
 
Última edición:
Duermen los rieles del tren
plácidos sueños,
que mecen con su son
las esquilas de las ovejas
paciendo con parsimonia
al lado de las vías.

A lo lejos el run - run trepidante
de un tren que se acerca,
alborotando a los milanos
que sestean en lo árboles próximos.

Levantan la cabeza las ovejas,
se detienen un instante
de su trasegar de hierba
y observan curiosas el paso de la máquina.

Los rieles se sobresaltan
con el paso apresurado de los vagones.
Un espanto que los aprisiona.
Un instante de pánico.

Pasado el tren,
vuelve todo a la rutina
y se olvida el tiempo de ruido
y se vuelve al cómodo silencio.

Se le puede dar al poema la visión de una apacible postal campestre, la imagino veraniega o primaveral, ese tiempo- espacio de quietud que el sonido del tren saca de su rutina. La contemplación del poeta que mira y ve, que está en los detalles.
También puedo pensar a tus líneas como un instante de cambio en la parsimonia de los días que transcurren. Algo que quiebra la calma interior pero que así como la quebró, pronto se convierte en recuerdo.
Las dos maneras de ver un mismo tema son interesantes.
Hay muchos tipos de silencios, justamente hoy hablaba de esta cuestión. Siempre es mejor que sea cómodo, de mirada profunda, hacia adentro, en lugar de ser sitio para memorias tristes.
Y me gustaron tus palabras que son más bellas que el silencio.
Lo bueno de leer a los amigos es que son excelentes razones para volver a Mundopoesía.
Un gran abrazo con admiración.
 
Se le puede dar al poema la visión de una apacible postal campestre, la imagino veraniega o primaveral, ese tiempo- espacio de quietud que el sonido del tren saca de su rutina. La contemplación del poeta que mira y ve, que está en los detalles.
También puedo pensar a tus líneas como un instante de cambio en la parsimonia de los días que transcurren. Algo que quiebra la calma interior pero que así como la quebró, pronto se convierte en recuerdo.
Las dos maneras de ver un mismo tema son interesantes.
Hay muchos tipos de silencios, justamente hoy hablaba de esta cuestión. Siempre es mejor que sea cómodo, de mirada profunda, hacia adentro, en lugar de ser sitio para memorias tristes.
Y me gustaron tus palabras que son más bellas que el silencio.
Lo bueno de leer a los amigos es que son excelentes razones para volver a Mundopoesía.
Un gran abrazo con admiración.
Está tarde pasó el tren cerca de donde yo estaba y sentí quejarse a los raíles y me surgió la idea. Me imaginé un lugar de mi tierra, donde pasa el tren por espacios verdes y amplios, con árboles y campos sembrados. El silencio se rompe en un instante y llega el estremecimiento, pero no hay cambios. El alma reposa y vuelve a su introspección y su calma primera.
Me encanta tu comentario, acertado e inteligente. Desde luego siempre cariñoso y amable. Es un placer contar con tu visita, es de las cosas que dan sentido al publicar.
Un abrazo.
 
Última edición:
Duermen los rieles del tren
plácidos sueños,
que mecen con su son
las esquilas de las ovejas
paciendo con parsimonia
al lado de las vías.

A lo lejos el run - run trepidante
de un tren que se acerca,
alborotando a los milanos
que sestean en los árboles próximos.

Levantan la cabeza las ovejas,
se detienen un instante
de su trasegar de hierba
y observan curiosas el paso de la máquina.

Los rieles se sobresaltan
con el paso apresurado de los vagones.
Un espanto que los aprisiona.
Un instante de pánico.

Pasado el tren,
vuelve todo a la rutina
y se olvida el tiempo de ruido
y se vuelve al cómodo silencio.
Elegante poeta, una magnífica descripción poética y bucólica de ese tren cargado de poesía.
Un abrazo.
 
Duermen los rieles del tren
plácidos sueños,
que mecen con su son
las esquilas de las ovejas
paciendo con parsimonia
al lado de las vías.

A lo lejos el run - run trepidante
de un tren que se acerca,
alborotando a los milanos
que sestean en los árboles próximos.

Levantan la cabeza las ovejas,
se detienen un instante
de su trasegar de hierba
y observan curiosas el paso de la máquina.

Los rieles se sobresaltan
con el paso apresurado de los vagones.
Un espanto que los aprisiona.
Un instante de pánico.

Pasado el tren,
vuelve todo a la rutina
y se olvida el tiempo de ruido
y se vuelve al cómodo silencio.
Hermoso paisaje dibujas aquí, el silencio vuelve después de la bulla/rutina. El silencio en sí es algo que me encanta, no importa donde este se encuentre, sea el parajes extraños o no, se puede utilizar de tantas maneras. Me encantó la obra. Un saludo cordial siempre y un excelente día
 
Un tren que pasa y se aleja con su monotonía de siempre, tal y como es para nosotros la propia vida. Hay mucho para analizar, con este bello poema. Felicitaciones compañero, Luis A. P. Cordialmente:
A veces la vida nos regala un instante que resume la esencia de una existencia. En este poema he querido reflejar un instante así y un entorno de silencio calmo. Gracias por tus palabras y por tu lectura. Un abrazo cordial.
 
Hermoso paisaje dibujas aquí, el silencio vuelve después de la bulla/rutina. El silencio en sí es algo que me encanta, no importa donde este se encuentre, sea el parajes extraños o no, se puede utilizar de tantas maneras. Me encantó la obra. Un saludo cordial siempre y un excelente día
El silencio es en ocasiones un regalo que nos hace la vida. Y sería bueno que supiesemos, después del bullicio, encontrar el silencio reparador, el que te permite pensar y sentir y se convierte en un bálsamo para el alma.
Gracias por tu lectura y tu hermoso comentario. Un cordial saludo.
 
Siempre sobresaltan los cambios bruscos como los sonidos estrepitosos. A veces dejan algo diferente o interesante en que pensar por corto tiempo pero interiormente el anhelo por volver a nuestra calma, a nuestro interior, nuestro hogar es enorme y pronto eso que llamo la atención se va deshilachando hasta desparecer.
Me encanto tu poema Luis, me hizo recordar mucho a las palomas de las plazas donde algún que otro chiquillo corre hacia las ellas que están picoteando miguitas de pan muy tranquilas y el estruendo las asusta y salen volando. Luego poco a poco van regresando cuando perciben la calma.
Como siempre es un enorme placer leer tus obras, reflejas maravillosamente esos momentos de cambios. Un gran abrazo con muchas sonrisas.
 
Duermen los rieles del tren
plácidos sueños,
que mecen con su son
las esquilas de las ovejas
paciendo con parsimonia
al lado de las vías.

A lo lejos el run - run trepidante
de un tren que se acerca,
alborotando a los milanos
que sestean en los árboles próximos.

Levantan la cabeza las ovejas,
se detienen un instante
de su trasegar de hierba
y observan curiosas el paso de la máquina.

Los rieles se sobresaltan
con el paso apresurado de los vagones.
Un espanto que los aprisiona.
Un instante de pánico.

Pasado el tren,
vuelve todo a la rutina
y se olvida el tiempo de ruido
y se vuelve al cómodo silencio.
Ayyyy Luís qué cómodo es el silencio cuando se busca como sosiego y descanso, cuánto necesitamos de él en momentos de tensión y de estrés, el nos habla sin palabras y nos invita a la reflexión y al encuentro de la paz interior, y este descanso mana de la Naturaleza, de sus sonidos musicales donde también vuela el silencio como uno más de sus acordes, pero te he de decir querido amigo que a mí me encanta el tren recorriendo esos paisajes, es como si nos invitara a subir en una de sus estaciones y admirar esos paisajes con la mirada y ver como en silencio nos hablan.
Mogollón de besos para ti colmados de mucho cariño y de no menos admiración......muáááááckssssssss
 
Ayyyy Luís qué cómodo es el silencio cuando se busca como sosiego y descanso, cuánto necesitamos de él en momentos de tensión y de estrés, el nos habla sin palabras y nos invita a la reflexión y al encuentro de la paz interior, y este descanso mana de la Naturaleza, de sus sonidos musicales donde también vuela el silencio como uno más de sus acordes, pero te he de decir querido amigo que a mí me encanta el tren recorriendo esos paisajes, es como si nos invitara a subir en una de sus estaciones y admirar esos paisajes con la mirada y ver como en silencio nos hablan.
Mogollón de besos para ti colmados de mucho cariño y de no menos admiración......muáááááckssssssss
En ocasiones la memoria nos lleva a aquellos viajes en trenes con máquinas de vapor que recorrían los campos de España y nos enseñaban rincones apacibles, rebaños que levantaban sus cabezas para ver pasar el tren.
Y luego en silencio, cómodo, necesario, en el que recoger los pensamientos y acomodarnos a nosotros mismos.
Gracias por tus palabras, sabes que las tengo en gran estima.
Un fuerte abrazo y un montón de besos, Isabel.
 
Siempre sobresaltan los cambios bruscos como los sonidos estrepitosos. A veces dejan algo diferente o interesante en que pensar por corto tiempo pero interiormente el anhelo por volver a nuestra calma, a nuestro interior, nuestro hogar es enorme y pronto eso que llamo la atención se va deshilachando hasta desparecer.
Me encanto tu poema Luis, me hizo recordar mucho a las palomas de las plazas donde algún que otro chiquillo corre hacia las ellas que están picoteando miguitas de pan muy tranquilas y el estruendo las asusta y salen volando. Luego poco a poco van regresando cuando perciben la calma.
Como siempre es un enorme placer leer tus obras, reflejas maravillosamente esos momentos de cambios. Un gran abrazo con muchas sonrisas.
Así es la vida, rutinas que se viven de contínuo y la ruptura imprevista que nos llama la atención. Vendrá después la calma de nuevo y el silencio en el que pensar en lo que ha sucedido.
Gracias por tu visita y tu comentario. Un abrazo y saludos cordiales. Que pases unos buenos días.
 

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