La Sexorcisto
Lluna V. L.
El jefe cocaoinómano de Yoni
le pagaba en negro
con billetes que usaba
para hacerse rayas,
nada más pensar en los mocos
que debían tener
el que se ponía negro era él.
El muy hijoperra se ponía de perico
hasta el culo y se tiraba pedos suaves,
el salmo del salario base
con pupilas dilatadas y boca seca,
Yoni veía ir y venir a un zombi,
Walking Dead matutino
Dawn of the Dead al atardecer.
Pero un buen día, el jefazo
cuando iba a comprar al camello,
empotró el BMW contra una farola
y su cabeza se convirtió
en una sandía pachurra contra el parabrisas,
así que Yoni al conocer la noticia fatal;
recogió todas sus cosas y se fue del trabajo,
llevándose una bolsita de polvo blanco
que encontró en el suelo.
le pagaba en negro
con billetes que usaba
para hacerse rayas,
nada más pensar en los mocos
que debían tener
el que se ponía negro era él.
El muy hijoperra se ponía de perico
hasta el culo y se tiraba pedos suaves,
el salmo del salario base
con pupilas dilatadas y boca seca,
Yoni veía ir y venir a un zombi,
Walking Dead matutino
Dawn of the Dead al atardecer.
Pero un buen día, el jefazo
cuando iba a comprar al camello,
empotró el BMW contra una farola
y su cabeza se convirtió
en una sandía pachurra contra el parabrisas,
así que Yoni al conocer la noticia fatal;
recogió todas sus cosas y se fue del trabajo,
llevándose una bolsita de polvo blanco
que encontró en el suelo.