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El Saxo, femenino

León_es

...no soy poeta, solo escribo...

El viento le obedece, la noche se arrodilla,

cuando el saxo de Candy Dulfer al silencio astilla.

No es aire que se escapa, es fuego en la caña,

el alma en ámbar de una voz que no engaña.


En cada nota un grito, una súplica intensa,

una caricia cruda, una ofrenda inmensa,

que el corazón desnuda, sin temor ni censura,

una historia de funk, de pasión que perdura.


Su saxo es un amante que gime y que ruge,

un aullido en la calma, un suspiro que fluye,

y en sus manos, el metal es piel, es calor,

un idilio de música, un eterno fulgor.


Escucha el eco mudo, el eco que florece,

el latido febril que al oírla crece,

pues Candy no toca, ella vive y respira,

un torrente de vida que en su música inspira.

¡Lily was Here!
 
El viento le obedece, la noche se arrodilla,

cuando el saxo de Candy Dulfer al silencio astilla.

No es aire que se escapa, es fuego en la caña,

el alma en ámbar de una voz que no engaña.


En cada nota un grito, una súplica intensa,

una caricia cruda, una ofrenda inmensa,

que el corazón desnuda, sin temor ni censura,

una historia de funk, de pasión que perdura.


Su saxo es un amante que gime y que ruge,

un aullido en la calma, un suspiro que fluye,

y en sus manos, el metal es piel, es calor,

un idilio de música, un eterno fulgor.


Escucha el eco mudo, el eco que florece,

el latido febril que al oírla crece,

pues Candy no toca, ella vive y respira,

un torrente de vida que en su música inspira.

¡Lily was Here!
Magnífico tributo a esta excepcional saxofonista Neozelandésa.
Enhorabuena.
Un abrazo.
 
El viento le obedece, la noche se arrodilla,

cuando el saxo de Candy Dulfer al silencio astilla.

No es aire que se escapa, es fuego en la caña,

el alma en ámbar de una voz que no engaña.


En cada nota un grito, una súplica intensa,

una caricia cruda, una ofrenda inmensa,

que el corazón desnuda, sin temor ni censura,

una historia de funk, de pasión que perdura.


Su saxo es un amante que gime y que ruge,

un aullido en la calma, un suspiro que fluye,

y en sus manos, el metal es piel, es calor,

un idilio de música, un eterno fulgor.


Escucha el eco mudo, el eco que florece,

el latido febril que al oírla crece,

pues Candy no toca, ella vive y respira,

un torrente de vida que en su música inspira.

¡Lily was Here!
Candy Dulfer con su estilo único que evoca pasión y sentimientos intensos.

Saludos
 
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