La Sexorcisto
Lluna V. L.
estoy en busca de un archivo pdf
para proseguir un poema
continuarme a mi misma,
abrir y cerrar
es el hipnótico péndulo,
guardar en una caja de rottweilers
empaquetada,
salvar el último poema del año
enjoyado,
estoy en busca y captura;
un buffet libre chino
que ya no es buffet ni nada,
gárgolas que van a decir:
"Te vas a condenar".
El olor a formol
de un escote que abate tormentas,
frente al espejo de Blancanieves
intento arreglarme las tetas en el brasier
pero no hay solución,
estoy a la captura
de unas palabras concisas, exactas, aplicadas.
Sentenciadoras.
una pantalla que se pega a la mano,
líquida,
chicle estirado hasta la saciedad
sin sabor, desgastado
como una ciudad vieja
que espera que salgas de casa
para expropiarte el oxígeno,
las heces,
una infinidad de cuentos
que son leyendas urbanas
de difuntas que aparecen
al salir la noche
en curvas que están en obras,
muertas que entran en la panadería
con rostro de resaca y pelo de medusa
abandonan Stonehenge
por un pan integral y mor del equilibrio,
busca con el Gooogle Chrome proverbios budistas
es la hostia en vinagre, de puta madre,
imaģinate que todo acaba mañana,
qué todos fichamos por última vez,
que no encuentro el jodido
archivo doc de mi testamento
ni los tiquets de los regalos de reyes,
en los bazares entras pero no sales
te roban los ladrones de los ultracuerpos
épicos choques contra cristales,
abuelitos que no saben
pagar las facturas de la electricidad
en los cajeros automáticos,
algo habrá que seguir escribiendo.
para proseguir un poema
continuarme a mi misma,
abrir y cerrar
es el hipnótico péndulo,
guardar en una caja de rottweilers
empaquetada,
salvar el último poema del año
enjoyado,
estoy en busca y captura;
un buffet libre chino
que ya no es buffet ni nada,
gárgolas que van a decir:
"Te vas a condenar".
El olor a formol
de un escote que abate tormentas,
frente al espejo de Blancanieves
intento arreglarme las tetas en el brasier
pero no hay solución,
estoy a la captura
de unas palabras concisas, exactas, aplicadas.
Sentenciadoras.
una pantalla que se pega a la mano,
líquida,
chicle estirado hasta la saciedad
sin sabor, desgastado
como una ciudad vieja
que espera que salgas de casa
para expropiarte el oxígeno,
las heces,
una infinidad de cuentos
que son leyendas urbanas
de difuntas que aparecen
al salir la noche
en curvas que están en obras,
muertas que entran en la panadería
con rostro de resaca y pelo de medusa
abandonan Stonehenge
por un pan integral y mor del equilibrio,
busca con el Gooogle Chrome proverbios budistas
es la hostia en vinagre, de puta madre,
imaģinate que todo acaba mañana,
qué todos fichamos por última vez,
que no encuentro el jodido
archivo doc de mi testamento
ni los tiquets de los regalos de reyes,
en los bazares entras pero no sales
te roban los ladrones de los ultracuerpos
épicos choques contra cristales,
abuelitos que no saben
pagar las facturas de la electricidad
en los cajeros automáticos,
algo habrá que seguir escribiendo.