A veces me pregunto quién es esta
que se niega a escuchar sabios consejos,
que quiere de mis penas estar lejos,
que mi melancolía le molesta.
Ella distinta a mí, la cara opuesta,
hasta exhibe mi rostro en el espejo;
ella es más una sombra que un reflejo,
presume de sumar pero me resta.
Yo quiero perdonar, ella vengarse,
si ella ama los bosques, yo, la mar,
yo quiero ser gacela, ella tigresa.
Mas supe esta mañana al acercarse,
que somos una en esto del amar,
con un mismo temblor cuando él nos besa.
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