Oona
Poeta recién llegado

Coloqué una piedra a mi cuello
y me tiré al río...
en el fondo mis cabellos vuelan.
Luzco tan bella,
atravieso la luz
puedo al fin tocarte.
Remanente de un viejo orgasmo,
de hecho
no sabes hasta donde te he sentido,
no sabes ni sabrás.
Abriré los ojos un día
y no sentiré más este vacío,
me doblaré en mil partes
hasta llegar a la luna.
Desde el azul
vuelca la costumbre
de encontrarnos
más allá de todo,
donde se besa el atardecer
y cerramos los ojos
para vernos de nuevo
y hacernos el amor.
En este universo
ridículamente ambiguo
pretendo atravesar el horizonte
con mi amor contranatura,
besaré el aire y el tiempo
... en el fondo del río
mis cabellos vuelan.
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