Vicente Fernández-Cortés
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esta noche de penumbra oscura,
opaco velo que en mi alma anida,
alimento conjuros de druida
a orillas del fanal de tu cintura.
Estoy entre tu cielo y mi locura,
bajo los sinsabores de tu vida,
pero qué puedo hacer si tu alma olvida,
si tu cuerpo confunde esta aventura.
Me pierdo sin remedio en esta noche
que me ciega, me oculta y me oscurece.
Seré tu luz, el sol que a ti se aferra,
tu ley, mi escalofrío, tu reproche,
el temblor de un candil que se estremece.
Amarte no es tu paz sino mi guerra.
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