Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
En los jardines secretos ...
Afuera,
en los peñascos del dolor
luchan las iras y las penas,
la jauría pugna por saber
quien puede hacer más daño.
Adentro,
en los jardínes secretos
de los que se aman,
el amor ordena en su mesa
margaritas y magnolias.
Rosas y geranios mezclan
sus aromas;
en los tiestos
colgantes de las nueve
hasta las diez las portulacas
abren sus diminutos soles
llenando de color la pacífica
diversidad de la mañana.
De tarde
mantienen los girasoles
sus tonos amarillos
para guiar al poeta
hacia la luz y crear
el poema que enamore
a la dueña de su edén
cuando lo lea.
Afuera,
en los peñascos del dolor
luchan las iras y las penas,
la jauría pugna por saber
quien puede hacer más daño.
Adentro,
en los jardínes secretos
de los que se aman,
el amor ordena en su mesa
margaritas y magnolias.
Rosas y geranios mezclan
sus aromas;
en los tiestos
colgantes de las nueve
hasta las diez las portulacas
abren sus diminutos soles
llenando de color la pacífica
diversidad de la mañana.
De tarde
mantienen los girasoles
sus tonos amarillos
para guiar al poeta
hacia la luz y crear
el poema que enamore
a la dueña de su edén
cuando lo lea.
Última edición: