Camy
Camelia Miranda
Sin plectro y a mano alzada, vengo sin vendas.
Sí, esta entonación en carne viva se encaja
muy adentro y a contratiempo de batutas,
cual si fueran los bemoles de mi desventaja.
Y dista la mirada en reserva de mis sendas
al tesoro servido por el mar a mi almarraja,
exigiendo al deseo ser letras en tus cartas,
sin saber que eran al papel, una sutil navaja.
Ahora es sólo un sorbo este salvavidas,
que me visa en mis sueños cada noche.
Es diamantino y tangente al descorche,
que consuela esta sed casi a escondidas
prendada a saborear sin ningún reproche,
fielmente en cada uno de mis broches.
(20-03-2010)
Camelia Miranda