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Encuéntrame en la calma.

F. Noctívago

Poeta recién llegado
Busca mi presencia
en la caricia del beso,
donde el sol se posa,
donde la sombra no hiere.
Allí nace y adquiere
su vuelo la mariposa.

Encuéntrame en la calma,
en su tiempo lento,
en la piel que brilla;
con las manos abiertas,
sin miedo, sin puertas,
en la noche sencilla.

Déjame ser viento
que acaricia y no invade,
que susurra, como un rito,
secretos de tu aliento.
Y será mi pecho asiento,
donde habite tu infinito.
 
Busca mi presencia
en la caricia del beso,
donde el sol se posa,
donde la sombra no hiere.
Allí nace y adquiere
su vuelo la mariposa.

Encuéntrame en la calma,
en su tiempo lento,
en la piel que brilla;
con las manos abiertas,
sin miedo, sin puertas,
en la noche sencilla.

Déjame ser viento
que acaricia y no invade,
que susurra, como un rito,
secretos de tu aliento.
Y será mi pecho asiento,
donde habite tu infinito.
Me encantó ese poema por su romanticismo y su ternura a la vez. Me gusta también tu forma de escribir muy elegante. Amistad poética Amarilys
 
Busca mi presencia
en la caricia del beso,
donde el sol se posa,
donde la sombra no hiere.
Allí nace y adquiere
su vuelo la mariposa.

Encuéntrame en la calma,
en su tiempo lento,
en la piel que brilla;
con las manos abiertas,
sin miedo, sin puertas,
en la noche sencilla.

Déjame ser viento
que acaricia y no invade,
que susurra, como un rito,
secretos de tu aliento.
Y será mi pecho asiento,
donde habite tu infinito.
Déjame ser tu brisa déjame ser tu noche... Déjame ser, tu todo, fantástico un placer deleitarme con su lectura un saludo
 
Busca mi presencia
en la caricia del beso,
donde el sol se posa,
donde la sombra no hiere.
Allí nace y adquiere
su vuelo la mariposa.

Encuéntrame en la calma,
en su tiempo lento,
en la piel que brilla;
con las manos abiertas,
sin miedo, sin puertas,
en la noche sencilla.

Déjame ser viento
que acaricia y no invade,
que susurra, como un rito,
secretos de tu aliento.
Y será mi pecho asiento,
donde habite tu infinito.
La intimidad de un amor sin miedo ni barreras.

Saludos
 
Busca mi presencia
en la caricia del beso,
donde el sol se posa,
donde la sombra no hiere.
Allí nace y adquiere
su vuelo la mariposa.

Encuéntrame en la calma,
en su tiempo lento,
en la piel que brilla;
con las manos abiertas,
sin miedo, sin puertas,
en la noche sencilla.

Déjame ser viento
que acaricia y no invade,
que susurra, como un rito,
secretos de tu aliento.
Y será mi pecho asiento,
donde habite tu infinito.
Busca mi presencia
en la caricia del beso,
donde el sol se posa,
donde la sombra no hiere.
Allí nace y adquiere
su vuelo la mariposa.

Encuéntrame en la calma,
en su tiempo lento,
en la piel que brilla;
con las manos abiertas,
sin miedo, sin puertas,
en la noche sencilla.

Déjame ser viento
que acaricia y no invade,
que susurra, como un rito,
secretos de tu aliento.
Y será mi pecho asiento,
donde habite tu infinito.
Excelentes románicas letras con un magnífico manejo de las imágenes.
Enhorabuena.
Un abrazo.
 
Busca mi presencia
en la caricia del beso,
donde el sol se posa,
donde la sombra no hiere.
Allí nace y adquiere
su vuelo la mariposa.

Encuéntrame en la calma,
en su tiempo lento,
en la piel que brilla;
con las manos abiertas,
sin miedo, sin puertas,
en la noche sencilla.

Déjame ser viento
que acaricia y no invade,
que susurra, como un rito,
secretos de tu aliento.
Y será mi pecho asiento,
donde habite tu infinito.
Un poema apasionado. Muy bueno.
Saludos.
 
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