Antares
Poeta adicto al portal
Apareces por sorpresa,
eres calma y luz
que ilumina mi estancia.
Tu tierna mirada
y el regocijo de volver a verte.
¿Sabes?
La buena suerte lleva tu nombre.
Espantas el hambre y el frío
con tu voz armoniosa que me perturba.
Respiras en mi nuca,
toco el cielo
nubes de fresa y algodón.
Espalda de cristal que ablandas
con caricias de muselina.
Ojos ámbar,
cálido vientre que acoge mi cuerpo.
Comparto la mitad de mi almohada,
sonríes.
Dominas mi tiempo…
Ahora el viento sopla a favor
y me llevas a tierras desconocidas,
dónde letra a letra pronuncias mi nombre.
Yo te doy
Amor y Vida
a manos llenas.
Apenas conocemos que nuestro destino
esta más allá del mar.
Y cuando te marchas,
dejas pedazos de ti…
Y yo me quedo resolviendo tu incógnita,
la mía, la nuestra.
Aún no lo sabes,
pero esas raras visitas
matan la melancolía.