lesmo
Poeta veterano en el portal
[...]
Así cuando el poema, ligero, emprenda el vuelo
y lo veas palpitar, sabrás que en él
está presente un soplo que no vino
de la sola pericia de tus manos.
Don y oficio
de
Bello es el riesgo
Marcela Duque
Premio Adonáis, 2018
Así cuando el poema, ligero, emprenda el vuelo
y lo veas palpitar, sabrás que en él
está presente un soplo que no vino
de la sola pericia de tus manos.
Don y oficio
de
Bello es el riesgo
Marcela Duque
Premio Adonáis, 2018
Ese es el verso
No quiero que ese verso se resbale
a lomos del siguiente, de su rima,
que llegue con fiereza, que se agarre
allí donde los sueños se terminan.
Que salga de la lucha de la carne,
sin don, ni inspiración, tras largo día,
que venga sin las manchas de la sangre,
la ampolla sea el punto de partida.
Que exista porque existen los finales
tras horas, porque existen las cenizas
del fuego que persiste inagotable
tan solo por la mano que lo aviva.
Si acaso llega exhausto de la calle,
después de una jornada de oficina
o bien de roturar unos marjales,
merecerá la pena que se escriba.
Última edición: