• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Extraño ser con astas de venado (a un árbol)

libelula

Moderadora del foro Nuestro espacio.
Miembro del equipo
Moderadores

un extraño ser con astas de venado.jpg
foto de mi autoría
Extraño ser con astas de venado,
en medio de la noche te apareces
y me cuentas los males que padeces,
quejas de un triste espectro desolado.

Pobre árbol de ciudad que despojado
de tu espacio retuerces tus raíces,
llevas en tu corteza cicatrices;
aunque no queden nidos en tus ramas
vendrán las primaveras que reclamas
y harán que hasta el asfalto fertilices.


Y aquí estoy yo metiéndome en tu piel,
intentando saber lo que se siente
cuando a tu alrededor todo desmiente
que ayer formaras parte de un vergel.
Hoy que percibo tu existencia cruel,
me aflige la tristeza que te habita,
y como tu raíz se debilita
buscando la manera de avanzar,
como buscan los pájaros volar
porque la primavera es infinita.




Por mucho que cientos de miles de personas, reunidas en un corto espacio de terreno al que se han apegado, se esfuercen en llenar el suelo de piedras para que no crezca nada en él; por mucho que limpien ese terreno hasta la última brizna de hierba; por mucho que impregnen el aire con el humo del carbón y el petróleo, por mucho que corten los árboles y obliguen a marcharse a todos los animales y aves,
"la primavera, hasta en la ciudad, siempre es primavera.“ —

León Tolstói


 

Archivos adjuntos

  • un extraño ser con astas de venado.jpg
    un extraño ser con astas de venado.jpg
    170,3 KB · Visitas: 357
Última edición:
Bonitoas décimas endecasilabas, estimada Isabel. Te ha quedado bordado y captura de manera perfecta el momento.

En alguna ocasión le comenté a Vicente que él sacaba versos de hasta las piedras, por aquel poema "A una estatua" y yo te digo que tú le sacas versos hasta a un tronco.

Saludos afectuosos, estimada poetisa

Javier
 
Bonitoas décimas endecasilabas, estimada Isabel. Te ha quedado bordado y captura de manera perfecta el momento.

En alguna ocasión le comenté a Vicente que él sacaba versos de hasta las piedras, por aquel poema "A una estatua" y yo te digo que tú le sacas versos hasta a un tronco.

Saludos afectuosos, estimada poetisa

Javier
Hola Javier, así es, tantos poetas y escritores y filósofos nos hablan de los árboles, me apasionan...

"De Emerson y Thoreau a Emily Dickinson y Walt Whitman. De Joaquín Araújo a Jorge Riechmann. Poesía inspirada en los árboles. «Cuando hayamos aprendido a escuchar a los árboles, nos sentiremos en casa”, escribió Herman Hesse. “Eso es la felicidad». “Necesito vivir en un país / que no haya renegado de sus árboles, / necesito vivir en una tierra que envejezca a su sombra”, ha escrito el poeta extremeño Basilio Sánchez."

Y mis árboles que me acompañan cada día y cada día me cuentan cosas nuevas.

Si, es cierto, Vicente hacía maravillas de una piedra, gran poema el de la Estatua que me inspiró, como un arrebato; Es un escultor de las palabras. Se le echa de menos, dejó un vacío profundo.
Gracia por tu generoso comentario, Javier,
Recibe un afectuoso saludo.
Isabel
 
Última edición:
Ver el archivos adjunto 57127
foto de mi autoría
Extraño ser con astas de venado,
en medio de la noche te apareces
y me cuentas los males que padeces
quejas de un triste espectro desolado.
Pobre árbol de ciudad que despojado
de tu espacio, retuerces tus raíces,
llevas en tu corteza cicatrices
y aunque no queden nidos en tus ramas
vendrán las primaveras que reclamas
y harán que hasta el asfalto fertilices.



Y aquí estoy yo metiéndome en tu piel
intentando saber lo que se siente
cuando a tu alrededor todo desmiente
que ayer formaras parte de un vergel.
En mi conciencia tus muertes de papel,
me aflige la tristeza que te habita
y como tu raíz se debilita
buscando la manera de avanzar
como buscan los pájaros volar
porque la primavera es infinita.




León Tolstói

Por mucho que cientos de miles de personas, reunidas en un corto espacio de terreno al que se han apegado, se esfuercen en llenar el suelo de piedras para que no crezca nada en él; por mucho que limpien ese terreno hasta la última brizna de hierba; por mucho que impregnen el aire con el humo del carbón y el petróleo, por mucho que corten los árboles y obliguen a marcharse a todos los animales y aves,
"la primavera, hasta en la ciudad, siempre es primavera.“ —

Unas décimas deliciosas, Isabel! Un placer pasar.
Abrazo fraternal.
 
Unas décimas deliciosas, Isabel! Un placer pasar.
Abrazo fraternal.
Unas décimas deliciosas, Isabel! Un placer pasar.
Abrazo fraternal.
Hola, estimado Ángel, tú siempre estas, y además dejas tu huella, y eso te hace especial. Gracias.
Los árboles no son un buen tema, pero es que como el mar, son mi refugio ...Ya hablaba Juan Ramón Jiménez en su poemas de "Árboles hombres" : A mi como a él me hablan los árboles. o_O
Estrofa final del poema "Árboles hombres"
¿Cómo decirles que no,
que yo era sólo el pasante,
que no me hablaran a mí?
No quería traicionarles.

Y ya muy tarde, muy tarde,
oí hablarme a los árboles.

Un abrazo fraternal.
Isabel

 
Última edición:
Ver el archivos adjunto 57127
foto de mi autoría
Extraño ser con astas de venado,
en medio de la noche te apareces
y me cuentas los males que padeces,
quejas de un triste espectro desolado.

Pobre árbol de ciudad que despojado
de tu espacio retuerces tus raíces,
llevas en tu corteza cicatrices;
aunque no queden nidos en tus ramas
vendrán las primaveras que reclamas
y harán que hasta el asfalto fertilices.


Y aquí estoy yo metiéndome en tu piel,
intentando saber lo que se siente
cuando a tu alrededor todo desmiente
que ayer formaras parte de un vergel.
Hoy que percibo tu existencia cruel,
me aflige la tristeza que te habita,
y como tu raíz se debilita
buscando la manera de avanzar,
como buscan los pájaros volar
porque la primavera es infinita.




Por mucho que cientos de miles de personas, reunidas en un corto espacio de terreno al que se han apegado, se esfuercen en llenar el suelo de piedras para que no crezca nada en él; por mucho que limpien ese terreno hasta la última brizna de hierba; por mucho que impregnen el aire con el humo del carbón y el petróleo, por mucho que corten los árboles y obliguen a marcharse a todos los animales y aves,
"la primavera, hasta en la ciudad, siempre es primavera.“ —

León Tolstói


He recordado al leer tu precioso poema una escena de hace muchos años.
Después de una noche de excesos muy intensa decidí ir, para rematarla, a un parque de mi pueblo a orillas del río donde hay unos hermosos y tremendos chopos. Estaba solo, al alba, sentado en un banco cuando vi llegar a una pareja que conocía. Eran los padres de una amiga. Y vi desde cierta distancia como ella se abrazaba al tronco de uno de esos chopos. No había nadie más en el parque. Al cabo de un rato fui a saludarlos. Se estaba despidiendo, sintiendo la Tierra a través de él. Tenía un cáncer incurable ya avanzado.
Tu poema, Isabel, le ha dado vida a este recuerdo totalmente olvidado, gracias.
Un abrazo enorme.
Javier
 
He recordado al leer tu precioso poema una escena de hace muchos años.
Después de una noche de excesos muy intensa decidí ir, para rematarla, a un parque de mi pueblo a orillas del río donde hay unos hermosos y tremendos chopos. Estaba solo, al alba, sentado en un banco cuando vi llegar a una pareja que conocía. Eran los padres de una amiga. Y vi desde cierta distancia como ella se abrazaba al tronco de uno de esos chopos. No había nadie más en el parque. Al cabo de un rato fui a saludarlos. Se estaba despidiendo, sintiendo la Tierra a través de él. Tenía un cáncer incurable ya avanzado.
Tu poema, Isabel, le ha dado vida a este recuerdo totalmente olvidado, gracias.
Un abrazo enorme.
Javier




Hola Javier, me alegra mucho que este poema rememorara ese recuerdo, emotivo no cabe duda, la naturaleza es sanadora con su mágica, no sé a qué niveles asciende su poder, pero está claro que en este caso, algo de ella le dejo al árbol y a su vez él le dio ese momento, ese instante, que solo ellos sabían el poder del mismo.
Que bueno Javi, sentir que a través de los árboles hay algo que nos une y nos da paz. Lo se , yo lo he experimentado.
Un placer compartir contigo todo esto, Javier,
Un abrazo grande y gracia por acercarte, por dejar tu hermosa huella.

Isabel
 
Última edición:
Ver el archivos adjunto 57127
foto de mi autoría
Extraño ser con astas de venado,
en medio de la noche te apareces
y me cuentas los males que padeces,
quejas de un triste espectro desolado.

Pobre árbol de ciudad que despojado
de tu espacio retuerces tus raíces,
llevas en tu corteza cicatrices;
aunque no queden nidos en tus ramas
vendrán las primaveras que reclamas
y harán que hasta el asfalto fertilices.


Y aquí estoy yo metiéndome en tu piel,
intentando saber lo que se siente
cuando a tu alrededor todo desmiente
que ayer formaras parte de un vergel.
Hoy que percibo tu existencia cruel,
me aflige la tristeza que te habita,
y como tu raíz se debilita
buscando la manera de avanzar,
como buscan los pájaros volar
porque la primavera es infinita.




Por mucho que cientos de miles de personas, reunidas en un corto espacio de terreno al que se han apegado, se esfuercen en llenar el suelo de piedras para que no crezca nada en él; por mucho que limpien ese terreno hasta la última brizna de hierba; por mucho que impregnen el aire con el humo del carbón y el petróleo, por mucho que corten los árboles y obliguen a marcharse a todos los animales y aves,
"la primavera, hasta en la ciudad, siempre es primavera.“ —

León Tolstói


Un maravilloso poema. De una excelente poetisa que de un árbol muerto sabe darle vida. Un abrazo con todo mi afecto.
Miguel
 
Última edición:
Un maravilloso poema. De una excelente poetisa que de un árbol muerto sabe darle vida. Un abrazo con todo mi afecto.
Miguel
Hola Miguel, todas las cosas tiene vida, Miguel, aunque parezcan muertas, y nosotros los poetas (aunque seamos de andar por casa) podemos verlas, sentirlas.
Gracias por tu generoso comentario.
Un abrazo
Isabel
 
Ver el archivos adjunto 57127
foto de mi autoría
Extraño ser con astas de venado,
en medio de la noche te apareces
y me cuentas los males que padeces,
quejas de un triste espectro desolado.

Pobre árbol de ciudad que despojado
de tu espacio retuerces tus raíces,
llevas en tu corteza cicatrices;
aunque no queden nidos en tus ramas
vendrán las primaveras que reclamas
y harán que hasta el asfalto fertilices.


Y aquí estoy yo metiéndome en tu piel,
intentando saber lo que se siente
cuando a tu alrededor todo desmiente
que ayer formaras parte de un vergel.
Hoy que percibo tu existencia cruel,
me aflige la tristeza que te habita,
y como tu raíz se debilita
buscando la manera de avanzar,
como buscan los pájaros volar
porque la primavera es infinita.




Por mucho que cientos de miles de personas, reunidas en un corto espacio de terreno al que se han apegado, se esfuercen en llenar el suelo de piedras para que no crezca nada en él; por mucho que limpien ese terreno hasta la última brizna de hierba; por mucho que impregnen el aire con el humo del carbón y el petróleo, por mucho que corten los árboles y obliguen a marcharse a todos los animales y aves,
"la primavera, hasta en la ciudad, siempre es primavera.“ —

León Tolstói


Brillantes décimas endecasílabas, rememorando la vida que hubo un día de la raíz hasta la última hoja de este árbol, dando voz a la vez a tanto árbol hoy en peligro por motivos que casi siempre tienen que ver con el ser humano. Las he disfrutado Isabel. Un saludo, Deo
 
Brillantes décimas endecasílabas, rememorando la vida que hubo un día de la raíz hasta la última hoja de este árbol, dando voz a la vez a tanto árbol hoy en peligro por motivos que casi siempre tienen que ver con el ser humano. Las he disfrutado Isabel. Un saludo, Deo

Hola, agradezco mucho tu presencia y el tiempo que has dedicado a la lectura de estas décimas. Una queja de nuestros árboles, tan queridos, la foto parecía ser un ser que venía a reivindicar su derecho a un espacio digno, a decirnos que él estaba ahí y sentía, como todos nosotros, su decadencia, su soledad. No se si será de locos hablar con los árboles, pero es muestra de nuestro amor por ellos, que nos han dado su abrigo, su sombra, y su belleza.
Aquí te dejo un trocito del poema de Juan Ramón Jiménez que siempre admiré, extraído de aquí...

https://trianarts.com/juan-ramon-jimenez-arboles-hombres/#sthash.pWIuS1uO.dpbs

"árboles hombres"

En vuelo de luz suave
fui saliéndome a la orilla,
con la luna ya en el aire.
Cuando yo ya me salía
vi a los árboles mirarme.
Se daban cuenta de todo,
y me apenaba dejarles.
Y yo los oía hablar,
entre el nublado de nácares,
con blando rumor, de mí.
Y ¿cómo desengañarles?
¿Cómo decirles que no,
que yo era sólo el pasante,
que no me hablaran a mí?
No quería traicionarles.
Y ya muy tarde, ayer tarde
oí hablarme a los árboles.

Juan Ramón Jiménez


Gracias, estimado Poeta, por tu generosa huella
Un cordial saludo.
Isabel
 
Ver el archivos adjunto 57127
foto de mi autoría
Extraño ser con astas de venado,
en medio de la noche te apareces
y me cuentas los males que padeces,
quejas de un triste espectro desolado.

Pobre árbol de ciudad que despojado
de tu espacio retuerces tus raíces,
llevas en tu corteza cicatrices;
aunque no queden nidos en tus ramas
vendrán las primaveras que reclamas
y harán que hasta el asfalto fertilices.


Y aquí estoy yo metiéndome en tu piel,
intentando saber lo que se siente
cuando a tu alrededor todo desmiente
que ayer formaras parte de un vergel.
Hoy que percibo tu existencia cruel,
me aflige la tristeza que te habita,
y como tu raíz se debilita
buscando la manera de avanzar,
como buscan los pájaros volar
porque la primavera es infinita.




Por mucho que cientos de miles de personas, reunidas en un corto espacio de terreno al que se han apegado, se esfuercen en llenar el suelo de piedras para que no crezca nada en él; por mucho que limpien ese terreno hasta la última brizna de hierba; por mucho que impregnen el aire con el humo del carbón y el petróleo, por mucho que corten los árboles y obliguen a marcharse a todos los animales y aves,
"la primavera, hasta en la ciudad, siempre es primavera.“ —

León Tolstói


Muy cierto, amiga. En me barrio se deshacen arboladas en los rodillos de aplanadoras y las garras de topadoras. Es el culto al cemento. Un lujo tu poema, un gusto ha sido volverte a leer, ahora con un tiemprecito disponible. Gran abrazo!
Gus
 
Muy cierto, amiga. En me barrio se deshacen arboladas en los rodillos de aplanadoras y las garras de topadoras. Es el culto al cemento. Un lujo tu poema, un gusto ha sido volverte a leer, ahora con un tiemprecito disponible. Gran abrazo!
Gus
Gus!! Que bueno saberte aqui.
Si, a veces mi cámara me sorprende
Me regala la inspiracion, es mi complice.
Los árboles de ciudad sin apenas espacio para expandir sus raices.. A veces parecen heridos... Este fur una rebelación...
Gracias Gus,por estar aqui.
Un abrazo
Isabel
 
Ver el archivos adjunto 57127
foto de mi autoría
Extraño ser con astas de venado,
en medio de la noche te apareces
y me cuentas los males que padeces,
quejas de un triste espectro desolado.

Pobre árbol de ciudad que despojado
de tu espacio retuerces tus raíces,
llevas en tu corteza cicatrices;
aunque no queden nidos en tus ramas
vendrán las primaveras que reclamas
y harán que hasta el asfalto fertilices.


Y aquí estoy yo metiéndome en tu piel,
intentando saber lo que se siente
cuando a tu alrededor todo desmiente
que ayer formaras parte de un vergel.
Hoy que percibo tu existencia cruel,
me aflige la tristeza que te habita,
y como tu raíz se debilita
buscando la manera de avanzar,
como buscan los pájaros volar
porque la primavera es infinita.




Por mucho que cientos de miles de personas, reunidas en un corto espacio de terreno al que se han apegado, se esfuercen en llenar el suelo de piedras para que no crezca nada en él; por mucho que limpien ese terreno hasta la última brizna de hierba; por mucho que impregnen el aire con el humo del carbón y el petróleo, por mucho que corten los árboles y obliguen a marcharse a todos los animales y aves,
"la primavera, hasta en la ciudad, siempre es primavera.“ —

León Tolstói


Me vas a perdonar pero en la imagen yo lo veo muy sonriente.
Un beso, Isabel.
 
¡Qué entrañable integración con el paisaje y confraternidad con esos maravillosos seres vegetales que nos superan en sabiduría y generosidad.!
Hermosísimo, Bel
Mi querida May, sé cuanto amas la belleza del paisaje, los árboles, la naturaleza en todo su esplendor y cada una de sus criaturas. A veces parecen hablarnos y es algo hermoso sentir por un instante lo que ellos sienten. Sé bien que tú sabes de que hablo.
Un abrazo enorme querida compañera
Isabel
 
Ver el archivos adjunto 57127
foto de mi autoría
Extraño ser con astas de venado,
en medio de la noche te apareces
y me cuentas los males que padeces,
quejas de un triste espectro desolado.

Pobre árbol de ciudad que despojado
de tu espacio retuerces tus raíces,
llevas en tu corteza cicatrices;
aunque no queden nidos en tus ramas
vendrán las primaveras que reclamas
y harán que hasta el asfalto fertilices.


Y aquí estoy yo metiéndome en tu piel,
intentando saber lo que se siente
cuando a tu alrededor todo desmiente
que ayer formaras parte de un vergel.
Hoy que percibo tu existencia cruel,
me aflige la tristeza que te habita,
y como tu raíz se debilita
buscando la manera de avanzar,
como buscan los pájaros volar
porque la primavera es infinita.




Por mucho que cientos de miles de personas, reunidas en un corto espacio de terreno al que se han apegado, se esfuercen en llenar el suelo de piedras para que no crezca nada en él; por mucho que limpien ese terreno hasta la última brizna de hierba; por mucho que impregnen el aire con el humo del carbón y el petróleo, por mucho que corten los árboles y obliguen a marcharse a todos los animales y aves,
"la primavera, hasta en la ciudad, siempre es primavera.“ —

León Tolstói


Por eso a mí no me gusta la ciudad. Prefiero la aldea cuando no puedo en la fraga.
Un saludo y admiro tu gran sensibilidad.
Castro.
 
Por eso a mí no me gusta la ciudad. Prefiero la aldea cuando no puedo en la fraga.
Un saludo y admiro tu gran sensibilidad.
Castro.


Y haces bien, estimado Castro, yo no puedo evitar humanizar a los árboles. Recuerdo como en una tarde de calor busqué la sombra bajo la higuera y el pino, les dediqué un poema,
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/el-rincon-de-la-higuera-y-el-pino.683246/
Era una extraña pareja, él tan alto, ella pequeñita, resultaba conmovedor ese rincón con asiento de piedra que alguien construyó un día, con acierto, para descanso del caminante ... Recordé un poma de Juana de Ibarbourou y esa higuera es la que vi.
Lo árboles nos hablan, si los escuchamos.
Sé que me entiendes.
Gracias por detenerte a leer y dejar tu huella.
Isabel
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba