• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Flor ausente




Tu mano siempre fue la piedra fría,
lanzada al hervidero de aguas bravas.
Queriéndose filtrar por cada estría,
sucumbieron caricias por tus trabas.

Desperté de mi sueño-idolatría.
Ya fuera de tu cuerpo te encontrabas.
Y por cada minuto que pedía
todo segundo, tú cronometrabas.

Ida te vi, sentados frente a frente.
Del vacío llenado por extraños
se malnutrió este amor de flor ausente.

Bastó cubrir los rostros entre paños.
Promesa sordo, muda y no vidente,
desdeñando sin pena nuestros años.

 
Última edición:
Ay esto de desdeñar los años, qué disparate.
me gusta tu poesía, que te brota como una fuente generosa, me quedo con estos versos:
"se malnutrió este amor de flor ausente" y le sumo este otro "desdeñando sin pena nuestros años."
Un abrazo, Sergio.
 
Última edición:
Pues yo me quedo sin duda con lo de mi sueño-idolatría, que me parece un hallazgo y con lo de pedir minutos y que te cronometren los segundos, como motivo del fiasco de una relación es irreversible.

Lo de la flor también me gusta.

Los dos últimos versos no los compro.

Un abrazo.
 
Pues yo me quedo sin duda con lo de mi sueño-idolatría, que me parece un hallazgo y con lo de pedir minutos y que te cronometren los segundos, como motivo del fiasco de una relación es irreversible.

Lo de la flor también me gusta.

Los dos últimos versos no los compro.

Un abrazo.
Bueno, pero como son dos versos te puedo hacer un buen descuento:)
Otro abrazo, tocayo.
 
Ay esto de desdeñar los años, qué disparate.
me gusta tu poesía, que te brota como una fuente generosa, me quedo con estos versos:
"se malnutrió este amor de flor ausente" y le sumo este otro "desdeñando sin pena nuestros años."
Un abrazo, Sergio.
Y a mí me gusta contar con tu compañía. Muchas gracias, Isabel. Un beso.
 
Última edición:


Tu mano siempre fue la piedra fría,
lanzada al hervidero de aguas bravas.
Queriéndose filtrar por cada estría,
sucumbieron caricias por tus trabas.

Desperté de mi sueño-idolatría.
Ya fuera de tu cuerpo te encontrabas.
Y por cada minuto que pedía
todo segundo, tú cronometrabas.

Ida te vi, sentados frente a frente.
Del vacío llenado por extraños
se malnutrió este amor de flor ausente.

Bastó cubrir los rostros entre paños.
Promesa sordo muda, no vidente,
desdeñando sin pena nuestros años.

Triste realidad del desamor que has plasmado en estos versos estimado poeta
Un grato placer su lectura
Saludos fraternos
MANUEL
 
Ciegos y sordos se buscan entrepaños escondiendo la realidad de muchos años. Un soneto que consigue dar engaños.

u_3b97c239.gif
 
Qué gusto leerte, Sergio.
Esta vez me llamó la atención tu título, casualmente tengo un poema donde menciono a la flor ausente, pero muy bien guardado:)

Es tan destacable tu sello, me encanta la personalidad que le imprimes y esa música que nos pones que hacen que las lecturas se conviertan en un todo completo.

Desperté de mi sueño-idolatría.
Ya fuera de tu cuerpo te encontrabas.
Y por cada minuto que pedía
todo segundo, tú cronometrabas.

Un beso.
Eva
 


Tu mano siempre fue la piedra fría,
lanzada al hervidero de aguas bravas.
Queriéndose filtrar por cada estría,
sucumbieron caricias por tus trabas.

Desperté de mi sueño-idolatría.
Ya fuera de tu cuerpo te encontrabas.
Y por cada minuto que pedía
todo segundo, tú cronometrabas.

Ida te vi, sentados frente a frente.
Del vacío llenado por extraños
se malnutrió este amor de flor ausente.

Bastó cubrir los rostros entre paños.
Promesa sordo muda, no vidente,
desdeñando sin pena nuestros años.

Ahí anda el tiempo, volviendo a los lugares y cuerpos que se deshabitan y se distancian.
Un sonetazo, Good... con la profundidad del día a día, que suma o resta y nos deja pensando en esta selva de letras, de ciegos y visionarios.
Menos mal que no lo pusiste en clásica competitiva, porque estoy seguro que te llevas la copa; y, sin conocerte demasiado, apostaría a que la compartes... y nos la bebemos, je je.

Un lujazo de soneto.
 
Gran soneto mi querido Sergio, entre el desamor y ese tiempo que se
nos hace escaso cuando más lo necesitamos. Me encanta encontrarte
en mis ratos de estar aquí. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
 


Tu mano siempre fue la piedra fría,
lanzada al hervidero de aguas bravas.
Queriéndose filtrar por cada estría,
sucumbieron caricias por tus trabas.

Desperté de mi sueño-idolatría.
Ya fuera de tu cuerpo te encontrabas.
Y por cada minuto que pedía
todo segundo, tú cronometrabas.

Ida te vi, sentados frente a frente.
Del vacío llenado por extraños
se malnutrió este amor de flor ausente.

Bastó cubrir los rostros entre paños.
Promesa sordo muda, no vidente,
desdeñando sin pena nuestros años.

Vide. Mais tout peut le remplir.
Abrazo.
 
Última edición:


Tu mano siempre fue la piedra fría,
lanzada al hervidero de aguas bravas.
Queriéndose filtrar por cada estría,
sucumbieron caricias por tus trabas.

Desperté de mi sueño-idolatría.
Ya fuera de tu cuerpo te encontrabas.
Y por cada minuto que pedía
todo segundo, tú cronometrabas.

Ida te vi, sentados frente a frente.
Del vacío llenado por extraños
se malnutrió este amor de flor ausente.

Bastó cubrir los rostros entre paños.
Promesa sordo muda, no vidente,
desdeñando sin pena nuestros años.

Me encanta, estimado poeta. Un proceso de insensibilización en la relación, me ha gustado mucho. Saludos
 


Tu mano siempre fue la piedra fría,
lanzada al hervidero de aguas bravas.
Queriéndose filtrar por cada estría,
sucumbieron caricias por tus trabas.

Desperté de mi sueño-idolatría.
Ya fuera de tu cuerpo te encontrabas.
Y por cada minuto que pedía
todo segundo, tú cronometrabas.

Ida te vi, sentados frente a frente.
Del vacío llenado por extraños
se malnutrió este amor de flor ausente.

Bastó cubrir los rostros entre paños.
Promesa sordo muda, no vidente,
desdeñando sin pena nuestros años.

Bonito soneto, saludos Poeta,
 


Tu mano siempre fue la piedra fría,
lanzada al hervidero de aguas bravas.
Queriéndose filtrar por cada estría,
sucumbieron caricias por tus trabas.

Desperté de mi sueño-idolatría.
Ya fuera de tu cuerpo te encontrabas.
Y por cada minuto que pedía
todo segundo, tú cronometrabas.

Ida te vi, sentados frente a frente.
Del vacío llenado por extraños
se malnutrió este amor de flor ausente.

Bastó cubrir los rostros entre paños.
Promesa sordo, muda y no vidente,
desdeñando sin pena nuestros años.


El desamor luce en este soneto cuya profundidad le deja a uno pensando. ¿Inspiración, realidad? Espero que lo primero.
Magnífico Sergio.
Un placer disfrutarlo.
Abrazo
 
Rico en léxico y giros, veo que manejas varios recursos interesantes. Me deja una sensación de “vaciamiento emocional” el poema, y tal vez por masoca me ha gustado.

Un gran saludo te dejo.




Tu mano siempre fue la piedra fría,
lanzada al hervidero de aguas bravas.
Queriéndose filtrar por cada estría,
sucumbieron caricias por tus trabas.

Desperté de mi sueño-idolatría.
Ya fuera de tu cuerpo te encontrabas.
Y por cada minuto que pedía
todo segundo, tú cronometrabas.

Ida te vi, sentados frente a frente.
Del vacío llenado por extraños
se malnutrió este amor de flor ausente.

Bastó cubrir los rostros entre paños.
Promesa sordo, muda y no vidente,
desdeñando sin pena nuestros años.

 
Qué gusto leerte, Sergio.
Esta vez me llamó la atención tu título, casualmente tengo un poema donde menciono a la flor ausente, pero muy bien guardado:)

Es tan destacable tu sello, me encanta la personalidad que le imprimes y esa música que nos pones que hacen que las lecturas se conviertan en un todo completo.

Desperté de mi sueño-idolatría.
Ya fuera de tu cuerpo te encontrabas.
Y por cada minuto que pedía
todo segundo, tú cronometrabas.

Un beso.
Eva
Muchísimas gracias, Eva.
Un beso.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba