• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Jardín vacío

penabad57

Poeta veterano en el portal
Un mirlo nació de ti

que te escapas

con el silencio de los pájaros en la boca.



Tu seno blanco de carne en flor

refulge como nieve al sol primerizo de una mañana

que llega con collares de niebla y frío de témpano en las alas.



Y cae la sonrisa de los árboles

igual que el fruto del desamor

cae de los labios rojos de una sed agotada.



Sin tu voz adolescente todo es memoria de jardines

bajo las pérgolas del ensueño.



Te gustaba el mar, su honda tristeza de agua salina

agitándose en rizos de coral y espumeante luz.



Yo prefería el misterio del bosque entre las ninfas

que elegían tu rostro para venir a mí

como el deseo viene a la fuente

de la que emana el trébol de la lujuria.



Y si me cruzo contigo soy la sombra que se esconde en las esquinas,

y si es el eco del pasado lo que escuchas

ya no hallarás en tu jardín vacío

mi voz para nombrarte,

amada mía.
 
Última edición:
Y si me cruzo contigo soy la sombra que se esconde en las esquinas,

y si es el eco del pasado lo que escuchas

ya no hallarás en tu jardín vacío

mi voz para nombrarte, amada mía.

Resulta asombroso querer tanto y que lo mute el tiempo. Hermosos versos nos dejas, esa sombra . Me ha gustado mucho.

Un afectuoso abrazo:
Noemí
 
Última edición:
Un mirlo nació de ti

que te escapas

con el silencio de los pájaros en la boca.



Tu seno blanco de carne en flor

refulge como nieve al sol primerizo de una mañana

que llega con collares de niebla y frío de témpano en las alas.



Y cae la sonrisa de los árboles

igual que el fruto del desamor

cae de los labios rojos de una sed agotada.



Sin tu voz adolescente todo es memoria de jardines

bajo las pérgolas del ensueño.



Te gustaba el mar, su honda tristeza de agua salina

agitándose en rizos de coral y espumeante luz.



Yo prefería el misterio del bosque entre las ninfas

que elegían tu rostro para venir a mí

como el deseo viene a la fuente

de la que emana el trébol de la lujuria.



Y si me cruzo contigo soy la sombra que se esconde en las esquinas,

y si es el eco del pasado lo que escuchas

ya no hallarás en tu jardín vacío

mi voz para nombrarte, amada mía.
Suena a una ruptura de larga data. Un abrazo, Ramón.
 
Un mirlo nació de ti

que te escapas

con el silencio de los pájaros en la boca.



Tu seno blanco de carne en flor

refulge como nieve al sol primerizo de una mañana

que llega con collares de niebla y frío de témpano en las alas.



Y cae la sonrisa de los árboles

igual que el fruto del desamor

cae de los labios rojos de una sed agotada.



Sin tu voz adolescente todo es memoria de jardines

bajo las pérgolas del ensueño.



Te gustaba el mar, su honda tristeza de agua salina

agitándose en rizos de coral y espumeante luz.



Yo prefería el misterio del bosque entre las ninfas

que elegían tu rostro para venir a mí

como el deseo viene a la fuente

de la que emana el trébol de la lujuria.



Y si me cruzo contigo soy la sombra que se esconde en las esquinas,

y si es el eco del pasado lo que escuchas

ya no hallarás en tu jardín vacío

mi voz para nombrarte, amada mía.
La sonrisa, la pasión y el amor.

Saludos
 
Un mirlo nació de ti

que te escapas

con el silencio de los pájaros en la boca.



Tu seno blanco de carne en flor

refulge como nieve al sol primerizo de una mañana

que llega con collares de niebla y frío de témpano en las alas.



Y cae la sonrisa de los árboles

igual que el fruto del desamor

cae de los labios rojos de una sed agotada.



Sin tu voz adolescente todo es memoria de jardines

bajo las pérgolas del ensueño.



Te gustaba el mar, su honda tristeza de agua salina

agitándose en rizos de coral y espumeante luz.



Yo prefería el misterio del bosque entre las ninfas

que elegían tu rostro para venir a mí

como el deseo viene a la fuente

de la que emana el trébol de la lujuria.



Y si me cruzo contigo soy la sombra que se esconde en las esquinas,

y si es el eco del pasado lo que escuchas

ya no hallarás en tu jardín vacío

mi voz para nombrarte,

amada mía.
Hay algunos poemas que te hacen sentir que las presencias que los habitan tienen más vida que en la vida real, este es uno de ellos.
Gracias, mi buen amigo Ramón. Te dejo mis puntuales abrazos y respetos.
 
Un mirlo nació de ti

que te escapas

con el silencio de los pájaros en la boca.



Tu seno blanco de carne en flor

refulge como nieve al sol primerizo de una mañana

que llega con collares de niebla y frío de témpano en las alas.



Y cae la sonrisa de los árboles

igual que el fruto del desamor

cae de los labios rojos de una sed agotada.



Sin tu voz adolescente todo es memoria de jardines

bajo las pérgolas del ensueño.



Te gustaba el mar, su honda tristeza de agua salina

agitándose en rizos de coral y espumeante luz.



Yo prefería el misterio del bosque entre las ninfas

que elegían tu rostro para venir a mí

como el deseo viene a la fuente

de la que emana el trébol de la lujuria.



Y si me cruzo contigo soy la sombra que se esconde en las esquinas,

y si es el eco del pasado lo que escuchas

ya no hallarás en tu jardín vacío

mi voz para nombrarte,

amada mía.
Maravilla de imágenes. Un gusto leerte.
 
Un mirlo nació de ti

que te escapas

con el silencio de los pájaros en la boca.



Tu seno blanco de carne en flor

refulge como nieve al sol primerizo de una mañana

que llega con collares de niebla y frío de témpano en las alas.



Y cae la sonrisa de los árboles

igual que el fruto del desamor

cae de los labios rojos de una sed agotada.



Sin tu voz adolescente todo es memoria de jardines

bajo las pérgolas del ensueño.



Te gustaba el mar, su honda tristeza de agua salina

agitándose en rizos de coral y espumeante luz.



Yo prefería el misterio del bosque entre las ninfas

que elegían tu rostro para venir a mí

como el deseo viene a la fuente

de la que emana el trébol de la lujuria.



Y si me cruzo contigo soy la sombra que se esconde en las esquinas,

y si es el eco del pasado lo que escuchas

ya no hallarás en tu jardín vacío

mi voz para nombrarte,

amada mía.
Muy romántico tu poema. Un abrazo con la pluma del alma
 
Un mirlo nació de ti

que te escapas

con el silencio de los pájaros en la boca.



Tu seno blanco de carne en flor

refulge como nieve al sol primerizo de una mañana

que llega con collares de niebla y frío de témpano en las alas.



Y cae la sonrisa de los árboles

igual que el fruto del desamor

cae de los labios rojos de una sed agotada.



Sin tu voz adolescente todo es memoria de jardines

bajo las pérgolas del ensueño.



Te gustaba el mar, su honda tristeza de agua salina

agitándose en rizos de coral y espumeante luz.



Yo prefería el misterio del bosque entre las ninfas

que elegían tu rostro para venir a mí

como el deseo viene a la fuente

de la que emana el trébol de la lujuria.



Y si me cruzo contigo soy la sombra que se esconde en las esquinas,

y si es el eco del pasado lo que escuchas

ya no hallarás en tu jardín vacío

mi voz para nombrarte,

amada mía.

Los elementos de la naturaleza se convierten en magia a través de tu pluma.
Si hay algo que siempre lamentaré es perderme tus obras por falta de tiempo.
De todos modos siempre es grato volver a leerte.
Todos tus poemas son conmovedores.
Un abrazo con admiración.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba