Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Me levanto a las cuatro a. m. al baño,
lo hago como zombi,
lo más pronto posible,
para no perder la somnolencia y volver al sueño.
Si hago cualquier otra cosa
ya no puedo dormir. Mientras estoy sentada
observo una cucaracha.
Ella se aproxima y no puedo aplastarla,
no debo, perdería la somnolencia,
apago y prendo la luz,
tal vez el fototaxismo la asuste,
pero no, ella sigue acercándose,
entonces la empujo con la pantufla
y se esconde tras el canasto de ropa sucia.
Yo me voy a la cama y concilio el sueño.
La olvido, como si hubiera sido una pesadilla.
Las pesadillas, por más horrorosas que sean, suelo olvidarlas.
Después de varias noches de nuevo aparece a las cuatro.
Repito la operación, pero en mi conciencia va quedando.
Me queda como un pendiente, un pendiente que tortura,
los pendientes sin resolver martillan y martillan.
Se quedan en el inconsciente, y vuelven a cualquier hora,
¿Quién se apura por una cucaracha?
Se puede hacer plaga, mátala, mátala, mátala…
El último día del año me fui a casa de mi hijo
y allá me quedé a dormir.
El día primero, después del recalentado vine a casa.
Fui a bañarme y ¡oh, sorpresa!,
dentro de la tina estaba la cucaracha
patas arriba, inmóvil.
Lo empujé, no reaccionó,
estaba muerta.
Con un pedazo de cartón
la recogí y por la ventana la lancé al vacío
como si fuera un marino muerto en altamar.
No resistió la soledad,
el instinto gregario,
le dolía la soledad, como a mí.
Sus múltiples hijos la habían abandonado
no tenía con quien pasar sus noches
esperaba a las 4 a. m. a que yo me levantara,
pero siempre la rechacé, asco de cucaracha.
La soledad del 31 de diciembre le fue insoportable
y ya no quiso vivir más.
Se quedó en la tina, un lugar visible,
como reproche,
para que su cadáver no me pasara desapercibido.
No sé por qué pensé en Kafka.
Era una cucaracha anciana, cómo hay muchas ancianas,
que mueren sin compañía
y las encuentran después de años de haber muerto.
Entonces recuerdo la maldición de mi madre.
Te vas a quedar sola, maldita…
https://www.eltiempo.com/mundo/euro...do-de-una-anciana-en-su-casa-de-italia-650480
lo hago como zombi,
lo más pronto posible,
para no perder la somnolencia y volver al sueño.
Si hago cualquier otra cosa
ya no puedo dormir. Mientras estoy sentada
observo una cucaracha.
Ella se aproxima y no puedo aplastarla,
no debo, perdería la somnolencia,
apago y prendo la luz,
tal vez el fototaxismo la asuste,
pero no, ella sigue acercándose,
entonces la empujo con la pantufla
y se esconde tras el canasto de ropa sucia.
Yo me voy a la cama y concilio el sueño.
La olvido, como si hubiera sido una pesadilla.
Las pesadillas, por más horrorosas que sean, suelo olvidarlas.
Después de varias noches de nuevo aparece a las cuatro.
Repito la operación, pero en mi conciencia va quedando.
Me queda como un pendiente, un pendiente que tortura,
los pendientes sin resolver martillan y martillan.
Se quedan en el inconsciente, y vuelven a cualquier hora,
¿Quién se apura por una cucaracha?
Se puede hacer plaga, mátala, mátala, mátala…
El último día del año me fui a casa de mi hijo
y allá me quedé a dormir.
El día primero, después del recalentado vine a casa.
Fui a bañarme y ¡oh, sorpresa!,
dentro de la tina estaba la cucaracha
patas arriba, inmóvil.
Lo empujé, no reaccionó,
estaba muerta.
Con un pedazo de cartón
la recogí y por la ventana la lancé al vacío
como si fuera un marino muerto en altamar.
No resistió la soledad,
el instinto gregario,
le dolía la soledad, como a mí.
Sus múltiples hijos la habían abandonado
no tenía con quien pasar sus noches
esperaba a las 4 a. m. a que yo me levantara,
pero siempre la rechacé, asco de cucaracha.
La soledad del 31 de diciembre le fue insoportable
y ya no quiso vivir más.
Se quedó en la tina, un lugar visible,
como reproche,
para que su cadáver no me pasara desapercibido.
No sé por qué pensé en Kafka.
Era una cucaracha anciana, cómo hay muchas ancianas,
que mueren sin compañía
y las encuentran después de años de haber muerto.
Entonces recuerdo la maldición de mi madre.
Te vas a quedar sola, maldita…
https://www.eltiempo.com/mundo/euro...do-de-una-anciana-en-su-casa-de-italia-650480
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