Con el ritmo que marca tu cadera
borda el nardo su blanco amanecer,
florista de mis sueños que en la acera
despiertas cada día mi querer.
Y son tus flores ramilletes bellos
que adornan primaveras en abril,
y en el confín del cielo tus cabellos
también serán estrellas de un candil.
A veces nardos con tu aroma quiero
para sentir contigo su esplendor,
o el clavelín salvaje de un lindero
donde habita la llama de mi amor.
Desnudo al pétalo de su alegría
y queda una fragancia sin igual
perfumando su olor mi poesía
con un beso amoroso y sensual.
El perfume en tu boca se desgrana
y acaricio los dientes de marfil
en la maceta de unos labios grana
que cultivan su rostro juvenil.
PepeSori
SafeCreative
Julio2021
borda el nardo su blanco amanecer,
florista de mis sueños que en la acera
despiertas cada día mi querer.
Y son tus flores ramilletes bellos
que adornan primaveras en abril,
y en el confín del cielo tus cabellos
también serán estrellas de un candil.
A veces nardos con tu aroma quiero
para sentir contigo su esplendor,
o el clavelín salvaje de un lindero
donde habita la llama de mi amor.
Desnudo al pétalo de su alegría
y queda una fragancia sin igual
perfumando su olor mi poesía
con un beso amoroso y sensual.
El perfume en tu boca se desgrana
y acaricio los dientes de marfil
en la maceta de unos labios grana
que cultivan su rostro juvenil.
PepeSori
SafeCreative
Julio2021