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Me gustan todos, todos tus versos, cada una de las estrofas de la primera a la última, compañero, cada poema nuevo, es todo un hallazgo poético. Te felicito, y agradezco que nos compartas tu excelente trabajo.
La tarde de Virgo
La tarde de Virgo sopla
flores doradas de siembra
hermanando ramilletes
en los visillos que cuelgan.
El astro redondo exhala
haces de león y Persia
que hacia la ventana vienen
y por la ventana entran.
La noche de Tauro mora
en las aceitunas negras.
Abre los ojos, me mira,
y sus dos pupilas menguan.
Templados oreos salvan
la celosía de tela
y ese airecillo columpia
su flequillo de diez hebras.
Me gusta como me mira,
me gusta como despierta
de nuestra noche de Tauro
la tarde de Virgo nuestra.
Témpanos de nieve triunfan
brevemente por sus piernas
cuando consultan mis labios
de su boca hasta la oreja.
Con mi susurro desbarra
en pulsos de una pantera
y un sopor exiguo y hondo
se propaga en su cabeza.
Me gusta como sonríen
sus labios de color fresa
tras una noche de Tauro
la tarde de Virgo nuestra.
Coplas de cigarra giran
del tomillo a nuestra vera
mientras me toma la mano
y sin hablar se la lleva.
Y yo siento que mi boca
de su boca es prisionera
en las cenizas de Tauro
la tarde de Virgo nueva.
Y me gusta su travieso
ademán cuando me tienta
mientras Virgo está en la casa
en el monte y en la huerta.
Leves latidos comparten,
entre los dedos, las yemas
por la vainilla del muslo
azucarado de ella.
Me gusta su voz, su aroma,
su cuerpo y como me besa,
y el relucir de la tarde
de Virgo por su melena.
Autor: Doblezero
Tu arte poético ha alcanzado las altas cotas reservadas para unos pocos. No soy dada a vanas alabanzas, Doblezero, te lo aseguro.
La tarde de Virgo
La tarde de Virgo sopla
flores doradas de siembra
hermanando ramilletes
en los visillos que cuelgan.
El astro redondo exhala
haces de león y Persia
que hacia la ventana vienen
y por la ventana entran.
La noche de Tauro mora
en las aceitunas negras.
Abre los ojos, me mira,
y sus dos pupilas menguan.
Templados oreos salvan
la celosía de tela
y ese airecillo columpia
su flequillo de diez hebras.
Me gusta como me mira,
me gusta como despierta
de nuestra noche de Tauro
la tarde de Virgo nuestra.
Témpanos de nieve triunfan
brevemente por sus piernas
cuando consultan mis labios
de su boca hasta la oreja.
Con mi susurro desbarra
en pulsos de una pantera
y un sopor exiguo y hondo
se propaga en su cabeza.
Me gusta como sonríen
sus labios de color fresa
tras una noche de Tauro
la tarde de Virgo nuestra.
Coplas de cigarra giran
del tomillo a nuestra vera
mientras me toma la mano
y sin hapoetase la lleva.
Y yo siento que mi boca
de su boca es prisionera
en las cenizas de Tauro
la tarde de Virgo nueva.
Y me gusta su travieso
ademán cuando me tienta
mientras Virgo está en la casa
en el monte y en la huerta.
Leves latidos comparten,
entre los dedos, las yemas
por la vainilla del muslo
azucarado de ella.
Me gusta su voz, su aroma,
su cuerpo y como me besa,
y el relucir de la tarde
de Virgo por su melena.
Autor: Doblezero
Si formidable es la noche de Tauro, mejor es la tarde de Virgo, poeta. Oportunos referentes astrales para señalar enredos humanos que la misma vida nos propone. Y es que yo me vengo arriba con estas sutilezas poéticas, de verdad te lo digo.
Fuerte abrazo.
Compa, tú estás yendo a clases particulares fuera del horario habitual y no estás dejando atrás.
No soy yo muy dado a la astrología, y mis conocimientos de astronomía son paupérrimos, pero el poema a mi modo lo entiendo jajaja.
Un abrazo.
No puedo argumentar en tan original escrito, grato leerte![]()
La tarde de Virgo
La tarde de Virgo sopla
flores doradas de siembra
hermanando ramilletes
en los visillos que cuelgan.
El astro redondo exhala
haces de león y Persia
que hacia la ventana vienen
y por la ventana entran.
La noche de Tauro mora
en las aceitunas negras.
Abre los ojos, me mira,
y sus dos pupilas menguan.
Templados oreos salvan
la celosía de tela
y ese airecillo columpia
su flequillo de diez hebras.
Me gusta como me mira,
me gusta como despierta
de nuestra noche de Tauro
la tarde de Virgo nuestra.
Témpanos de nieve triunfan
brevemente por sus piernas
cuando consultan mis labios
de su boca hasta la oreja.
Con mi susurro desbarra
en pulsos de una pantera
y un sopor exiguo y hondo
se propaga en su cabeza.
Me gusta como sonríen
sus labios de color fresa
tras una noche de Tauro
la tarde de Virgo nuestra.
Coplas de cigarra giran
del tomillo a nuestra vera
mientras me toma la mano
y sin hablar se la lleva.
Y yo siento que mi boca
de su boca es prisionera
en las cenizas de Tauro
la tarde de Virgo nueva.
Y me gusta su travieso
ademán cuando me tienta
mientras Virgo está en la casa
en el monte y en la huerta.
Leves latidos comparten,
entre los dedos, las yemas
por la vainilla del muslo
azucarado de ella.
Me gusta su voz, su aroma,
su cuerpo y como me besa,
y el relucir de la tarde
de Virgo por su melena.
Autor: Doblezero
Excelente composición. Un gusto leerte.![]()
La tarde de Virgo
La tarde de Virgo sopla
flores doradas de siembra
hermanando ramilletes
en los visillos que cuelgan.
El astro redondo exhala
haces de león y Persia
que hacia la ventana vienen
y por la ventana entran.
La noche de Tauro mora
en las aceitunas negras.
Abre los ojos, me mira,
y sus dos pupilas menguan.
Templados oreos salvan
la celosía de tela
y ese airecillo columpia
su flequillo de diez hebras.
Me gusta como me mira,
me gusta como despierta
de nuestra noche de Tauro
la tarde de Virgo nuestra.
Témpanos de nieve triunfan
brevemente por sus piernas
cuando consultan mis labios
de su boca hasta la oreja.
Con mi susurro desbarra
en pulsos de una pantera
y un sopor exiguo y hondo
se propaga en su cabeza.
Me gusta como sonríen
sus labios de color fresa
tras una noche de Tauro
la tarde de Virgo nuestra.
Coplas de cigarra giran
del tomillo a nuestra vera
mientras me toma la mano
y sin hablar se la lleva.
Y yo siento que mi boca
de su boca es prisionera
en las cenizas de Tauro
la tarde de Virgo nueva.
Y me gusta su travieso
ademán cuando me tienta
mientras Virgo está en la casa
en el monte y en la huerta.
Leves latidos comparten,
entre los dedos, las yemas
por la vainilla del muslo
azucarado de ella.
Me gusta su voz, su aroma,
su cuerpo y como me besa,
y el relucir de la tarde
de Virgo por su melena.
Autor: Doblezero
Muy bello poema, compañero Doblezero. Un enorme gusto pasar.![]()
La tarde de Virgo
La tarde de Virgo sopla
flores doradas de siembra
hermanando ramilletes
en los visillos que cuelgan.
El astro redondo exhala
haces de león y Persia
que hacia la ventana vienen
y por la ventana entran.
La noche de Tauro mora
en las aceitunas negras.
Abre los ojos, me mira,
y sus dos pupilas menguan.
Templados oreos salvan
la celosía de tela
y ese airecillo columpia
su flequillo de diez hebras.
Me gusta como me mira,
me gusta como despierta
de nuestra noche de Tauro
la tarde de Virgo nuestra.
Témpanos de nieve triunfan
brevemente por sus piernas
cuando consultan mis labios
de su boca hasta la oreja.
Con mi susurro desbarra
en pulsos de una pantera
y un sopor exiguo y hondo
se propaga en su cabeza.
Me gusta como sonríen
sus labios de color fresa
tras una noche de Tauro
la tarde de Virgo nuestra.
Coplas de cigarra giran
del tomillo a nuestra vera
mientras me toma la mano
y sin hablar se la lleva.
Y yo siento que mi boca
de su boca es prisionera
en las cenizas de Tauro
la tarde de Virgo nueva.
Y me gusta su travieso
ademán cuando me tienta
mientras Virgo está en la casa
en el monte y en la huerta.
Leves latidos comparten,
entre los dedos, las yemas
por la vainilla del muslo
azucarado de ella.
Me gusta su voz, su aroma,
su cuerpo y como me besa,
y el relucir de la tarde
de Virgo por su melena.
Autor: Doblezero
Entre tauros y virgos, tu romance me ha parecido espléndido, Doblezero.
Recibe un cordial saludo.
Me gustan todos, todos tus versos, cada una de las estrofas de la primera a la última, compañero, cada poema nuevo, es todo un hallazgo poético. Te felicito, y agradezco que nos compartas tu excelente trabajo.
Un abrazo.
Isabel
Un bello romance lleno de romántica imágenes. Un placer leerle.
Tu arte poético ha alcanzado las altas cotas reservadas para unos pocos. No soy dada a vanas alabanzas, Doblezero, te lo aseguro.
Con orgullo de compañera de portal te doy mi felicitación.
Saludos.
Jazmín
Se necesitan poetas en todo el mundo.
Bonita poesía de amor repleta de imágenes preciosas entre tarde y noche. Chausito.
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