El olvido hoy descuaja mi memoria
y el tiempo, que en el péndulo se mece,
cada imagen diluye y desvanece
condenando a las sombras nuestra historia.
Mas, cual una sentencia remisoria,
un hermoso recuerdo permanece,
remembrada pasión que me estremece,
carrusel de emociones, dulce gloria.
Amor adolescente, enardecido,
te fuiste tan temprano...¡lloré tanto!
ni el sauce fue rival para mi llanto.
Tu recuerdo en mi mente hizo su nido
y se niega a morir en campo santo,
fuego fatuo en el monte del olvido.