Recuerdo aquellas voces de los grillos
- orquesta de charol en primavera -
que en su pregón de fiesta chicharrera
al campo lo inundaban de estribillos.
También añoro el tiempo de chiquillos
y el trote de las mulas en collera
que a falta de un tiovivo noria fuera
el giro en molinete de los trillos.
Recuerdo aquéllos besos tras la hoguera
la noche de San Juan, y los pitillos
fumados a la sombra de una higuera.
Feliz y con la infancia en los bolsillos
me llevo su recuerdo en la cartera,
y en mi alma la nostalgia de los grillos.
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