José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
El silencio ovillado en la mirada
es un felino sagaz y temible.
Ver aquellos candiles es terrible,
es cómplice esta noche tan cerrada.
La extraviada lectura trasnochada
reside en el silencio, en lo invisible.
Se mantiene en alerta, imperceptible,
bajo sombra serena y desvelada.
La felina lectura es inquietante,
pues desgarra aquel mundo recorrido
con salvaje mirada interrogante.
Cuando vuelve y se encuentra malherido,
se apaga su candil, suelta fragante
un voluptuoso sueño… conmovido.
es un felino sagaz y temible.
Ver aquellos candiles es terrible,
es cómplice esta noche tan cerrada.
La extraviada lectura trasnochada
reside en el silencio, en lo invisible.
Se mantiene en alerta, imperceptible,
bajo sombra serena y desvelada.
La felina lectura es inquietante,
pues desgarra aquel mundo recorrido
con salvaje mirada interrogante.
Cuando vuelve y se encuentra malherido,
se apaga su candil, suelta fragante
un voluptuoso sueño… conmovido.