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Lenta, morosa, quieta eternidad...

Francisco Redondo Benito

Moderador/enseñante del subforo de MÉTRICA y RIMA
Motivado por un soneto de Luis Oroz

"... gozar, y no morirse de contento;
sufrir, y no quebrarse en el sollozo.
¡Oh, qué ejemplar serenidad del gozo
y qué severidad del sufrimiento! ..."

Miguel Hernández


Lenta, morosa, quieta eternidad
de un instante de encuentro detenido.
Gozo perenne en cuanto entretenido
en el disfrute de su inmensidad.

¿Es instantánea vuelta intensidad
del microcosmos de ese gran minuto
o invariable pasar de lo absoluto
como anticipo de inmortalidad?

No me lo digas, Luis, que no quisiera
turbar la primorosa intimidad
de lo que, injusto, dices ser quimera.

Mas, por plagiarte la serenidad
de tu gozar severo, apeteciera
de amor a tragos cortos, la ebriedad.

 
¡Qué bello soneto, amigo! me he quedado maravillado con su lectura cuyo contenido y la forma hermosísima de expresarlo roza en mi opinión lo sublime.

Me has hecho ir a buscar el poema de Hernández de donde proviene la irrepetible estrofa que antecede a tu poema; no conocía ese soneto del gran poeta de Orihuela y ha valido la pena que me hayas llevado a él para poder disfrutar con su lectura.

Gracias de veras Francisco por ambas cosas , por tu excelente soneto y por descubrirme el de M. Herrnández.
 
Última edición:
Motivado por un soneto de Luis Oroz

"... gozar, y no morirse de contento;
sufrir, y no quebrarse en el sollozo.
¡Oh, qué ejemplar serenidad del gozo
y qué severidad del sufrimiento! ..."

Miguel Hernández


Lenta, morosa, quieta eternidad
de un instante de encuentro detenido.
Gozo perenne en cuanto entretenido
en el disfrute de su inmensidad.

¿Es instantánea vuelta intensidad
del microcosmos de ese gran minuto
o invariable pasar de lo absoluto
como anticipo de inmortalidad?

No me lo digas, Luis, que no quisiera
turbar la primorosa intimidad
de lo que, injusto, dices ser quimera.

Mas, por plagiarte la serenidad
de tu gozar severo, apeteciera
de amor a tragos cortos, la ebriedad.
He leído la «Poesía del Instinto» de Luis Oroz, joven y talentoso poeta que con gran entusiasmo promueve sus obras en diversos escenarios digitales y socioculturales. Me parece digna la dedicatoria del poema, cuyo texto poético, desde mi punto de vista, es inmejorable, aunque no quepa exactamente dentro del concepto de soneto clásico, sobre todo por su inusual esquema de rimas.
¡Ah, la eternidad!... Es como una mujer hermosa e inalcanzable que camina coqueta y seductora. Yo prefiero contemplarla de lejos, o a través del cristal de la poesía nada más, porque eso de ser eterno tiene implicaciones filosóficas que aún no termino de comprender.
Un abrazo infinito, Don Francisco. Y gracias por el instante de grata poesía.
 
La belleza conceptual de este soneto es para mi mortal pluma inalcanzable mas me he deleitado con mis pequeñas conjeturas de eternidad e inmortalidad que van por mis líneas de pensar.
Un cordial saludo y feliz año nuevo.
Castro.
 
Motivado por un soneto de Luis Oroz

"... gozar, y no morirse de contento;
sufrir, y no quebrarse en el sollozo.
¡Oh, qué ejemplar serenidad del gozo
y qué severidad del sufrimiento! ..."

Miguel Hernández


Lenta, morosa, quieta eternidad
de un instante de encuentro detenido.
Gozo perenne en cuanto entretenido
en el disfrute de su inmensidad.

¿Es instantánea vuelta intensidad
del microcosmos de ese gran minuto
o invariable pasar de lo absoluto
como anticipo de inmortalidad?

No me lo digas, Luis, que no quisiera
turbar la primorosa intimidad
de lo que, injusto, dices ser quimera.

Mas, por plagiarte la serenidad
de tu gozar severo, apeteciera
de amor a tragos cortos, la ebriedad.
Hacía tiempo que no pasaba por tus obras estimado Francisco,
pero siempre es un placer encontrarse con tan buena poesía,
un saludo cordial,
Eduardo
 
Motivado por un soneto de Luis Oroz

"... gozar, y no morirse de contento;
sufrir, y no quebrarse en el sollozo.
¡Oh, qué ejemplar serenidad del gozo
y qué severidad del sufrimiento! ..."

Miguel Hernández


Lenta, morosa, quieta eternidad
de un instante de encuentro detenido.
Gozo perenne en cuanto entretenido
en el disfrute de su inmensidad.

¿Es instantánea vuelta intensidad
del microcosmos de ese gran minuto
o invariable pasar de lo absoluto
como anticipo de inmortalidad?

No me lo digas, Luis, que no quisiera
turbar la primorosa intimidad
de lo que, injusto, dices ser quimera.

Mas, por plagiarte la serenidad
de tu gozar severo, apeteciera
de amor a tragos cortos, la ebriedad.
Una poesía que a tragos se deleita el que la degusta y saborea.
Un abrazo MAESTRO.
 
Motivado por un soneto de Luis Oroz

"... gozar, y no morirse de contento;
sufrir, y no quebrarse en el sollozo.
¡Oh, qué ejemplar serenidad del gozo
y qué severidad del sufrimiento! ..."

Miguel Hernández


Lenta, morosa, quieta eternidad
de un instante de encuentro detenido.
Gozo perenne en cuanto entretenido
en el disfrute de su inmensidad.

¿Es instantánea vuelta intensidad
del microcosmos de ese gran minuto
o invariable pasar de lo absoluto
como anticipo de inmortalidad?

No me lo digas, Luis, que no quisiera
turbar la primorosa intimidad
de lo que, injusto, dices ser quimera.

Mas, por plagiarte la serenidad
de tu gozar severo, apeteciera
de amor a tragos cortos, la ebriedad.
Un hermoso soneto motivado por un poema de Miguel Hernandez, Francisco, me alegro mucho de volver a leer una obra tuya, que siempre se puede aprender de ella, donde aprecio que las rimas internas del segundo cuarteto son diferentes al primero y las asonancias con los tercetos (dad).
Un placer estar en tru obra y te deseo unas felices fiestas.
Un abrazo con mi respeto.
 
Bello, musical e interesante poema
nos comparte. Lo felicito. Ha sido
muy grato pasar a leerlo.
Felices Fiestas para usted
y sus seres queridos.
Lamento la tardanza en darle las gracias por su gentil comentario. Últimamente, cosas de la edad, tengo muy descuidada esta actividad. Gracias y confío en que las Fiestas pasadas hayan sido buenas para usted.
 
Es muy probable que estas ilusiones de eternidad sean comunes a todos los miembros de nuestra especie. De repente, uno se siente partícipe de un proyecto que no tiene fin. Esa ilusión, bien mirado, se parece mucho a los déjà vu. Llegan inesperadamente, con la verosimilitud de los sueños más realistas. Magnífico soneto.
¡Ay, los déjà vu; los he padecido ¿o disfrutado? hasta que me los quitaron los médicos! Sí, una extraña irrealidad. Gracias y un abrazo posnavideño, Miquel-Lluis.
 
¡Qué bello soneto, amigo! me he quedado maravillado con su lectura cuyo contenido y la forma hermosísima de expresarlo roza en mi opinión lo sublime.

Me has hecho ir a buscar el poema de Hernández de donde proviene la irrepetible estrofa que antecede a tu poema; no conocía ese soneto del gran poeta de Orihuela y ha valido la pena que me hayas llevado a él para poder disfrutar con su lectura.

Gracias de veras Francisco por ambas cosas , por tu excelente soneto y por descubrirme el de M. Herrnández.
Gracias, amigo. Es más de lo que merezco. Un abrazo.
 
Lenta, morosa, quieta eternidad … que se plasma sobre el papel para fecundar épocas infinitas de literatura plena.

Excelente soneto, maestro, con sus rimas particulares que le muestran una cara innovadora a los catorce versos de Francesco Petrarca.

Un abrazo grande, es un placer leerle.
 
Muy bello y magistral soneto, estimado Don Francisco.
Siempre es una buena aventura embarcarse en tus versos.
Un cordial saludo.
Extraordinariamente gentil tu comentario, Antonio. En cuanto a lo de magistral me temo que hay mucha tela que cortar y que habré de responder sobre el tema de los defectos y excesos de la rima, como me plantean otros contertulios; pero tú no lo haces y no es que no agradezca el esfuerzo de los críticos, pero te confieso que es un trabajo, sin duda útil, el de reflexionar a toro pasado sobre los propios versos. Tú bondadosamente me lo ahorras y,chico, también es de agradecer.
Un abrazo.
 
He leído la «Poesía del Instinto» de Luis Oroz, joven y talentoso poeta que con gran entusiasmo promueve sus obras en diversos escenarios digitales y socioculturales. Me parece digna la dedicatoria del poema, cuyo texto poético, desde mi punto de vista, es inmejorable, aunque no quepa exactamente dentro del concepto de soneto clásico, sobre todo por su inusual esquema de rimas.
¡Ah, la eternidad!... Es como una mujer hermosa e inalcanzable que camina coqueta y seductora. Yo prefiero contemplarla de lejos, o a través del cristal de la poesía nada más, porque eso de ser eterno tiene implicaciones filosóficas que aún no termino de comprender.
Un abrazo infinito, Don Francisco. Y gracias por el instante de grata poesía.
Gracias, Elhi. No me ha parecido oportuno transcribir aquí el excelente soneto de Luis Oroz que motivó el mío, porque he perdido el contacto con él y no he podido pedirle permiso; es una pena porque su soneto hubiera lucido más que el mío.
En cuanto al esquema de rimas, en efecto inusual, me referiré a él más adelante, cuando conteste a otro compañero que ha sido más incisivo en la crítica, crítica que asumo y considero en buena parte acertada. En cuanto a la eternidad, el absoluto del tiempo, es un valor sobre todo poético que inspira mucho, aunque filosóficamente, en efecto, no pase de ser otra cosa que una elucubración de quienes temen a la Muerte; y ¿quien no la temerá?
Un abrazo, Elhi.
 
Se nota que tienes gran dominio en la composición de la poesía rimada, te felicito por ello

Ha sido un placer la lectura, feliz navidad amigo poeta
Feliz, feliz y ya pasada, lamentablemente. Y es que esto, el tiempo, no hay forma de pararlo, aunque en el poema pretenda engolfarme en el microcosmos de un simple minuto.
Me alegra que te haya gustado, Mariluz. Es muy amable tu comentario. Un abrazo.
 
La belleza conceptual de este soneto es para mi mortal pluma inalcanzable mas me he deleitado con mis pequeñas conjeturas de eternidad e inmortalidad que van por mis líneas de pensar.
Un cordial saludo y feliz año nuevo.
Castro.
Gracias, amigo Castro. Sí, es posible que los valores temáticos, retóricos y poéticos justifiquen este poema. Ello me llevó a postearlo. Pero, como más tarde se verá, cuando con ayuda de algún amigo empiece a trastearlo métricamente, es posible que en lo formal tenga algo de barro en los pies.
Feliz año nuevo, aunque sea con algo de retraso.
 
Admirado maestro Redondo.
Bello e impactante homenajear a la Eternidad, es algo eterno !!!, lo saludo. Afro-Toasa.
La Eternidad contemplada desde el pequeño laboratorio de un único minuto, microcosmos de duración infinita, es al menos algo que nos trae la melancolía de las cosas que en tan breve lapso son esencialmente inalterables, imperecederas, eternas e insólitamente bellas. Un saludo, Bolivar.
 
Hacía tiempo que no pasaba por tus obras estimado Francisco,
pero siempre es un placer encontrarse con tan buena poesía,
un saludo cordial,
Eduardo
¡Ah, Eduardo, querido colega. Es imposible que te pases por mis obras porque casi no pongo ninguna; estoy en un bache que ya va durando mucho. La pena es que con ello me privo del placer compartido de charlar con los amigos. Un fuerte abrazo.
 
Me han remitido tus versos a ese bello soneto de Miguel Hernández, vengo de leerlo y ambas obras me han parecido de un contenido excelente, la tuya con igual carga de nostalgias y excelente letra que me ha llegado profundo. ¡Ay del paso del tiempo!, !ay de la eternidad!, cuánta incertidumbre nos siembra el día a día y al final un instante y todo habrá pasado, sin embargo, hoy seguimos pensando en ello.
Me ha dado gusto volver a tu espacio mi estimado Francisco.
Con todo respeto,

ligiA
 
Un hermoso soneto motivado por un poema de Miguel Hernandez, Francisco, me alegro mucho de volver a leer una obra tuya, que siempre se puede aprender de ella, donde aprecio que las rimas internas del segundo cuarteto son diferentes al primero y las asonancias con los tercetos (dad).
Un placer estar en tru obra y te deseo unas felices fiestas.
Un abrazo con mi respeto.
Muchas gracias en primer lugar, Ricardo, por tus amables elogios, y por el estímulo a la reflexión que suponen, desde tu profundo conocimiento de la métrica, las observaciones, en gran manera acertadas, que haces sobre este modesto soneto; de hecho me han hecho pensar, y mucho, por lo que me extenderé algo al exponer hasta donde me han llevado.


En este soneto hay en efecto, entre otras cosas, un defecto y un exceso de rima, es decir, hay un defecto por cuanto hay menos rima de la que debe haber en los cuartetos, y hay un exceso por cuanto hay más rima de la habitual entre cuartetos y tercetos. Vayamos por partes.


En los cuartetos, como bien señalas, hay falta de concordancia en la rima de los versos segundo y tercero del primero con los correspondientes del segundo cuarteto. La rima sería pues, esquemáticamente, la siguiente:


ÁBBÁ ÁCCÁ.


Este es un defecto que no admite paliativos, por cuanto elude el esfuerzo de buscar la concordancia completa, que proporcionaría mayor armonía y perfección métricas. Esto nos conduce a lo que el profesor Domínguez Caparrós en su Diccionario de Métrica Española (DME) llama soneto de cuartetos independientes, y que yo mismo, en mi aportación teórica sobre el soneto


http://www.mundopoesia.com/foros/temas/el-soneto-aportacion-teorica.94785/


sitúo en el apartado de sonetos devaluados. Cabría decir que en el que tratamos la independencia es parcial porque concuerdan los versos distales (1º y 4º), pero no cabe la disculpa porque la intención de escurrir el bulto en lo que toca a la concordancia completa y el esfuerzo que conlleva es patente. Se trata por tanto de un soneto algo devaluado por razón de ese defecto. Mi excusa: cierto apresuramiento por la urgencia de comentar un gran soneto de un compañero de foro, y que el resto del soneto tenía valores líricos que me gustaban. En todo caso cabe decir que el soneto de cuartetos independientes, tiene y ha tenido cabida, con menor valor, en la práctica magistral, como muestra el siguiente, que incluí en la aportación teórica mencionada:


Cuanto Bilbao en la memoria. Días
colegiales. Atardeceres grises,
lluviosos. Reprimidas alegrías,
furtivo cine, cacahuey, anises.

Alta terraza, procesión de jueves
santo, de viernes santo, santo, santo.
Por Pasagarri las últimas nieves
y por Archanda helechos hechos llanto.

Vieja Bilbao, antigua plaza Nueva,
Barrencalle Barrena, soportales
junto al Nervión: mi vida despiadada

y beata. (La Virgen de la Cueva,
que llueva, llueva, llueva.) Barrizales
de alma niña y tierna y destrozada.

Blas de Otero (1916-1979)




Y pasemos ahora al tema de los excesos de rima. Y en esto no voy a poder estar de acuerdo contigo, Ricardo: no hay asonancias, no hay una sola rima asonante entre los catorce versos, ni por descuido ni intencionada. La rima a la que aludes, la de las palabras eternidad, inmensidad, inmortalidad, intimidad, serenidad y ebriedad, no es rima asonante sino rima consonante aguda, y la partícula de rima es –ad, no dad, como tú apuntas, es decir, igualdad fonética de vocales y consonantes a partir de la última vocal acentuada del verso, que es la a.


Y me alegro infinito que no haya habido asonancias entre tercetos y cuartetos en esta ocasión, porque para mí es un tema recurrente en los foros que me tiene aburrido. Y no porque le dé importancia sino por todo lo contrario: porque para mí este tema, como el de los efectos antirrítmicos entre sílabas acentuadas contiguas, son defectos mínimos que solo tienen importancia para algunos puristas que habitan en los foros de poesía: los tratados de métrica apenas se refieren a ello, la poesía magistral está plagada de ellos y no se toma apenas cuidados por evitarlos. Son como esos lunares que perturban el cutis de las hermosas (y hermosos), pero que en el fondo son tan excitantes que algunas (y algunos) se los pintaban. Y no digo más, mi opinión queda clara y el que quiera reflexionar sobre ello que examine el soneto V de Garcilaso de la Vega, que tengo analizado en el siguiente enlace:


http://www.mundopoesia.com/foros/te...o-v-de-garcilaso-de-la-vega-didactica.127988/

Allí el que no lo conozca podrá advertir que, manteniendo el rigor de la estructura de rima consonante del soneto clásico, además, 12 de los 14 versos riman entre sí en forma asonante. Y se trata de una de las cumbres de nuestra poética, cuando el soneto acababa de llegar a España desde Italia, de la mano del propio Garcilaso, de la de su amigo Boscán, y, antes, de la del tío de Garcilaso, el Marqués de Santillana y sus Cuarenta Sonetos Feytos al Itálico Modo.


Pero volvamos al exceso de rima de mi soneto. Visto que no se trata de asonancia sino de consonancia sucede que lo que estamos es ante un caso de herencia, encadenamiento o concordancia de rima consonante entre los cuartetos y los tercetos de un soneto. Y esto no es precisamente malo sino más bien bueno. De considerarlo malo condenaríamos por ejemplo los tercetos encadenados o dantescos y el propio encadenamiento de rimas en el soneto clásico. El soneto clásico concuerda o encadena doblemente la rima en los tercetos y los cuartetos por separado, y no llega más lejos no porque sea imperfecto sino porque es difícil: sería necesario buscar siete ocurrencias de rima por cada rima, y todos sabemos que hacer eso y además mantener un mínimo de ilación en el discurso es muy difícil. Pero no imposible.

El soneto totalmente encadenado o soneto contínuo (DME) o soneto de dos rimas que diría yo existe. Su esquema de rimas es


ABBA ABBA ABA BAB


Lo incluyo en mi aportación sobre el soneto ya citada, y con un ejemplo. Éste:


Ceniza espiritada, vil mixtura,
hombre de poluo, y lágryimas form
ado,
por ley diuina a muerte conden
ado,
¿porqué no pones freno a tu loc
ura?

Comienza ya a llorar con amarg
ura,
lo mucho que a Dios tienes enoj
ado,
la mala vida, el tiempo mal gast
ado,
si no te quieres ver en apret
ura.

Llamándo te está ya la sepult
ura,
lugar estrecho, do será enterr
ado
deleyte, honra, mando y hermos
ura,

y quanto en esta vida es estim
ado.
El alma es inmortal, y siempre d
ura,
en sola ella emplea tu cuyd
ado.

Juan Díaz Rengifo(siglo XVII)


Lo que pasa es que yo en mi poema me quedo a medio camino de esta perfección y solo encadeno una rima, la rima a que tú aludes.


Pero, como todo está ya escrito, y los aciertos y los errores los repetimos constantemente, quiero traer aquí la curiosa coincidencia con un autor relevante: Dámaso Alonso, poeta y director de la Real Academia de la Lengua desde 1968. La trigésima edición de la conocidísima antología “Las mil mejores poesías de la lengua castellana” de Bergua incluye el siguiente soneto del académico:


Evocación

Son las rachas de marzo. Son el viento

y las puertas … El aire golpeando,

doblado y en los muros remachando …

Tiene luz de marfil el aposento.


Esa luz la difunde un macilento

Cadáver en un túmulo acostado

Y, entre sus cuatro velas, mal velado

por su envidiosa luz de amarillento.


Hachas al viento son – hachas al viento

de la muerte, en la caja amortajado-

los blandones de duro temblamiento.


Y en los cristales choca el aire airado

de fuera, ante el despojo y yacimiento

de un hombre que fue viento huracanado.


Es muy curioso. Las semejanzas son inquietantes: ambos sonetos llevan cuartetos semi-independientes (concordancia de los versos distales 1º y 4º y discordancia en los versos 2º y 3º centrales) y ambos encadenan rimas entre cuartetos y tercetos. La diferencia es que el de Dámaso Alonso está mucho más cercano a ser soneto continuo, pero el del académico sí que incluye, que no el mío, asonancias, y no lo digo como demérito.


En fin, Ricardo, disculpa mis defectos y excesos tanto de rima como de discurso.


Un abrazo.
 
Lenta, morosa, quieta eternidad … que se plasma sobre el papel para fecundar épocas infinitas de literatura plena.

Excelente soneto, maestro, con sus rimas particulares que le muestran una cara innovadora a los catorce versos de Francesco Petrarca.

Un abrazo grande, es un placer leerle.
Muy agradecido, Danie. Un poco improvisado por las urgencias de los foros, pero así quedó.
Otro abrazo para ti.
 
Un hermoso poema, Francisco. Creo que, efectivamente, es en los instantes de mayor goce, sea amoroso, estético, u otro, en los que logramos suspender la aguja de ese reloj interno cuyo tic-tac incesante a veces se hace insoportable, como el del corazón del muerto de Poe.
Me resultó interesante el uso asimétrico que haces de las rimas, una muy abundante y otras escasas. Es un recurso raro, aunque hace poco vi un caso en este mismo foro (creo que en un poema de Julio Viyerio, si no recuerdo mal).
abrazo, un gustazo verte por aquí
Jorge
 
Motivado por un soneto de Luis Oroz

"... gozar, y no morirse de contento;
sufrir, y no quebrarse en el sollozo.
¡Oh, qué ejemplar serenidad del gozo
y qué severidad del sufrimiento! ..."

Miguel Hernández


Lenta, morosa, quieta eternidad
de un instante de encuentro detenido.
Gozo perenne en cuanto entretenido
en el disfrute de su inmensidad.

¿Es instantánea vuelta intensidad
del microcosmos de ese gran minuto
o invariable pasar de lo absoluto
como anticipo de inmortalidad?

No me lo digas, Luis, que no quisiera
turbar la primorosa intimidad
de lo que, injusto, dices ser quimera.

Mas, por plagiarte la serenidad
de tu gozar severo, apeteciera
de amor a tragos cortos, la ebriedad.

Es un absoluto placer para mi , haber leído tu maravilloso soneto. que decir de su talento y dotes de poeta, solo felicitarlo y admirarlo. la reflexión me encanta vivir intensamente en esa doble faz de la vida, donde se goza y se sufre. Un cordial y afectuoso abrazo de amistad.
 
Me han remitido tus versos a ese bello soneto de Miguel Hernández, vengo de leerlo y ambas obras me han parecido de un contenido excelente, la tuya con igual carga de nostalgias y excelente letra que me ha llegado profundo. ¡Ay del paso del tiempo!, !ay de la eternidad!, cuánta incertidumbre nos siembra el día a día y al final un instante y todo habrá pasado, sin embargo, hoy seguimos pensando en ello.
Me ha dado gusto volver a tu espacio mi estimado Francisco.
Con todo respeto,

ligiA
Ligia: Qué alegría con tu lectura, tu visita y tu gentil comentario. ¡Quien pudiera detener para siempre el tiempo en un instante de plenitud! Hacer eternos los mejores momentos de la vida, esa sí que sería una deseable eternidad. Pero el tiempo es implacable y solo va dejando a su paso ruinas de proyectos y cadáveres de esperanzas: la sombra de nuestros sueños ...
Un grande y respetuoso beso, Ligia.
 

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