C
Caperucito
Invitado
Lo sublime de ser un auténtico idiota
es que nadie te quiere.
Así ni te enamoras de la vecina del octavo
ni te planteas follar a las cinco de la mañana
con cualquier borrachuza sin cerebro
ni buscas el afecto de mujeres
que se ríen de ti.
Y, como no te aguantan ni pagando,
no consigues amigos que se tiren a Carmen
a las cinco de la mañana
cuando se alcoholiza
porque eres un imbécil,
pero no tan cretino
como para espantar a la gentuza que te rodea.
es que nadie te quiere.
Así ni te enamoras de la vecina del octavo
ni te planteas follar a las cinco de la mañana
con cualquier borrachuza sin cerebro
ni buscas el afecto de mujeres
que se ríen de ti.
Y, como no te aguantan ni pagando,
no consigues amigos que se tiren a Carmen
a las cinco de la mañana
cuando se alcoholiza
porque eres un imbécil,
pero no tan cretino
como para espantar a la gentuza que te rodea.