Los hombres de la Luna y el Caso Watergate

Eloy Ayer

Poeta fiel al portal
Escúchenme bien, pues esto, señoras y señores. Pues podría pensarse que ambos hechos en la historia guardan una relación. Que de alguna manera una de esas cosas es consecuencia de la otra.

Un poco de historia.

Respecto a lo primero, la conquista de la Luna, el hecho más llamativo sucede en el año 1.961, cuando el presidente electo norteamericano, John F. Kennedy, seducido por la facilidad con que se mandaban naves al espacio, anunció a la nación, a la suya, por supuesto, que se comprometía a poner hombres en la Luna antes del paso de una década.

Las misiones Apolo comenzaron en el año 1.967. En Julio de 1.969 el Apolo XI aluniza en la Luna y dos astronautas pisaron por primera vez el suelo lunar. Los viajes Apolo tripulados se suceden hasta el mes de Diciembre de 1.972.

Respecto a lo segundo, el famoso Caso Watergate, el personaje principal protagonista es Mr. Richard Nixon que fue elegido presidente de la República en Norteamérica en Noviembre del año 1.968 y en representación del Partido Republicano de aquel país. En las siguientes elecciones de 1.972, Mr. Nixon volvió a presentarse para presidente y fue de nuevo elegido por una mayoría total y absoluta: 49 estados de los 50 lo votaron para presidente.

Es de colegir, entonces que ambos hechos históricos se hallan asociados, no solo por su registro cronológico parecido y simultáneo, sino por la presencia de unos protagonistas, sean gentes o entidades que asisten la realidad de ambos casos. Sobre todo, pues, La NASA y el presidente Nixon.

Tenemos pues que el concreto de la conquista de la Luna cae de lleno dentro del mandato republicano de R. Nixon. Éste acosado por la presión judicial a raíz de los hechos en 1.972 del Caso Watergate dimite de su cargo en Agosto del año 1.974. El último viaje tripulado a la Luna fue en Diciembre de 1.972, justo un mes después de la reelección multitudinaria de Nixon para presidente.

Vayamos pues al tema concreto del Caso Watergate.

En Junio del año 1.972, agentes leales al republicano R. Nixon, con nocturnidad y alevosía, entraron en las oficinas del complejo Watergate, sede del comité nacional del Partido Demócrata en Washington City. Misión: fotografías y robo de documentos y colocación de sistemas de escuchas por micrófonos ocultos. Objetivo: expiar estrategias de campaña electoral, obtener secretos sobre los candidatos demócratas y descubrir información comprometedora sobre el Partido Demócrata, que asegurase la reelección de R. Nixon.

El plan de los agentes fracasó porque fueron descubiertos por la guardia de seguridad del propio centro Watergate.

El comité especial de investigación creado por el Senado del país USA, se percató de las reticencias y falta de colaboración para el esclarecimiento del caso por parte del presidente y su ejecutivo. Mientras tanto, el Caso Watergate ya era conocido por la opinión pública, no sólo por la investigación y publicación de los periodistas del Post de Washington, sino por la presencia política de los hechos en la Asamblea parlamentaria del país.

El comité judicial de investigación del Senado descubre cierta relación entre el dinero de la campaña electoral del Partido Republicano y los pagos que se habrían efectuado al grupo de los agentes invasores.

Posteriormente, pero casi justo a continuación, el comité de investigación descubren otros hechos colaterales, referidos a un plan de escuchas por micrófonos ocultos en las mismas oficinas y dependencias de la Casa Blanca, promovido por el mismo presidente Nixon y sus consejeros. Y la existencia de una cantidad notoria de cintas magnetofónicas rellenas del resultado de las conversaciones obtenidas por el sistema de micrófonos.

Pero estos hechos colaterales escapan, por decirlo así, del ámbito genuino del caso Watergate y adquieren relevancia primordial en el afán inculpatorio del comité de investigación hacia el presidente Nixon y col.

A las instancias, pues, del comité de investigación judicial para la entrega de las cintas, unas 400 cintas grabadas, Nixon y col. se niegan a lo mismo alegando un perentorio recurso legal de secreto para alguna clase de acciones de la presidencia, algo, alguna clase de ley que ofrece inmunidad al presidente y a su puesto presidencial en el último caso de que estaba en juego la seguridad nacional.

Parece ser pues, que el motivo más importante de la dimisión de Nixon tendría que ser pues esta segunda clase de escuchas por micrófonos ocultos, algo a todas luces fuera de cualquier clase de ley o normalidad política. Esto debería ser pues un caso de análisis aparte del Caso Watergate.

No obstante, parece que se descubrieron indicios en el contenido de las cintas magnetofónicas que relacionaban al presidente Nixon con la ilegal acción de los asaltantes a la sede Watergate del Partido Demócrata.

Así visto pues el Caso Watergate parece un hombre de paja. Por una parte no tendría nada que ver con la deposición del presidente y por otra el asunto en sí del edificio Watergate habría quedado sin aclarar. Todo ello, por supuesto, si no se incluyen en el contenido las dos razones importantes: el asunto de la Luna y la seguridad nacional.

Recordemos, pues ahora, dos simples datos: todos los viajes tripulados a la Luna sucedieron a una velocidad pasmosa, ¡siete viajes que llegan a la Luna! Y dentro de los años de mandato y autoridad de R. Nixon y que en las elecciones del año 1.972, todas las previsiones estadísitcas y de encuestas públicas daban por vencedor a Mr. Richard Nixon, presentado a la reelección por el Partido Republicano.

La pregunta, entonces es: ¿qué necesidad tenían R. Nixon y los hombres de su gobierno de espiar a los demócratas si estaban seguros de ganar las elecciones por una total mayoría?

Y la respuesta no puede ser otra, bífida, pero de una sola esencia, la que relaciona los viajes Apolo a la Luna con la seguridad nacional.

Por otra parte, entonces, Nixon y los hombres encargados de la inteligencia en su partido, deben seguir y estar muy al tanto de las misiones Apolo tripuladas que alunizan astronautas en la Luna. Pero si están al tanto de la verdad de lo que se muestra y aparece según unos montajes y filmaciones que pueden ser mentira, es decir, algo falso desde principio a fin, deben estar enterados asi mismo de una realidad que de hecho sucede en esos viajes que se muestran. Es decir de una realidad que es un montaje fabricado desde la Nasa, los servicios secretos de la nación y los departamentos especializados en la zona gubernamental en contacto directo con el presidente. Esto. Por mí, es lo fantástico, lo que escapa a cualquier clase de control.

El otro punto, la seguridad nacional queda perfilado. Si el asunto de los viajes a la Luna es falso, es decir, no hay tales viajes al satélite y todo ello trasciende a la Opinión Pública y cae en manos del comité judicial de investigación del Senado, la ruina de los sistemas políticos y democráticos del país será patente. Seguridad nacional de hecho comprometida con una situación de conflicto creado en el engendro de la Guerra Fría contra la URSS, principal protagonista que lo sería, pues, ahora, de la conquista del espacio. Y seguridad nacional comprometida en la imagen pública ostentada por el país USA con sus aliados y las otras naciones seguidoras de su peripecia.

Nixon, pues, los hombres de su gobierno, y su partida de agentes invasores han pensado o se vieron afectos por una clase de espionaje e inteligencia, que se haría en manos del Partido Demócrata, de datos e información fidedigna sobre lo que se estaba cociendo en Cabo Cañaveral, Florida, y que de cierto, ahora sí, comprometería, de ser esos datos puestos en dominio público, la triunfante campaña electoral de reelección del presidente Nixon. Por eso pues sería la acción del grupo de agentes que asaltaron la Sede Watergate, demócrata, Y por supuesto, pues, el plan secreto de escuchas en el interior de la Casa Blanca. En previsión de que esa información sobre la falsedad de los viajes Apolo fuese motivo de conversaciones en el mismo palacio presidencial.

Bueno, ¿y a usted qué le interesa? Alguien podría decir. Esto es una buena objeción. He de estar de acuerdo con ello.
 
Escúchenme bien, pues esto, señoras y señores. Pues podría pensarse que ambos hechos en la historia guardan una relación. Que de alguna manera una de esas cosas es consecuencia de la otra.

Un poco de historia.

Respecto a lo primero, la conquista de la Luna, el hecho más llamativo sucede en el año 1.961, cuando el presidente electo norteamericano, John F. Kennedy, seducido por la facilidad con que se mandaban naves al espacio, anunció a la nación, a la suya, por supuesto, que se comprometía a poner hombres en la Luna antes del paso de una década.

Las misiones Apolo comenzaron en el año 1.967. En Julio de 1.969 el Apolo XI aluniza en la Luna y dos astronautas pisaron por primera vez el suelo lunar. Los viajes Apolo tripulados se suceden hasta el mes de Diciembre de 1.972.

Respecto a lo segundo, el famoso Caso Watergate, el personaje principal protagonista es Mr. Richard Nixon que fue elegido presidente de la República en Norteamérica en Noviembre del año 1.968 y en representación del Partido Republicano de aquel país. En las siguientes elecciones de 1.972, Mr. Nixon volvió a presentarse para presidente y fue de nuevo elegido por una mayoría total y absoluta: 49 estados de los 50 lo votaron para presidente.

Es de colegir, entonces que ambos hechos históricos se hallan asociados, no solo por su registro cronológico parecido y simultáneo, sino por la presencia de unos protagonistas, sean gentes o entidades que asisten la realidad de ambos casos. Sobre todo, pues, La NASA y el presidente Nixon.

Tenemos pues que el concreto de la conquista de la Luna cae de lleno dentro del mandato republicano de R. Nixon. Éste acosado por la presión judicial a raíz de los hechos en 1.972 del Caso Watergate dimite de su cargo en Agosto del año 1.974. El último viaje tripulado a la Luna fue en Diciembre de 1.972, justo un mes después de la reelección multitudinaria de Nixon para presidente.

Vayamos pues al tema concreto del Caso Watergate.

En Junio del año 1.972, agentes leales al republicano R. Nixon, con nocturnidad y alevosía, entraron en las oficinas del complejo Watergate, sede del comité nacional del Partido Demócrata en Washington City. Misión: fotografías y robo de documentos y colocación de sistemas de escuchas por micrófonos ocultos. Objetivo: expiar estrategias de campaña electoral, obtener secretos sobre los candidatos demócratas y descubrir información comprometedora sobre el Partido Demócrata, que asegurase la reelección de R. Nixon.

El plan de los agentes fracasó porque fueron descubiertos por la guardia de seguridad del propio centro Watergate.

El comité especial de investigación creado por el Senado del país USA, se percató de las reticencias y falta de colaboración para el esclarecimiento del caso por parte del presidente y su ejecutivo. Mientras tanto, el Caso Watergate ya era conocido por la opinión pública, no sólo por la investigación y publicación de los periodistas del Post de Washington, sino por la presencia política de los hechos en la Asamblea parlamentaria del país.

El comité judicial de investigación del Senado descubre cierta relación entre el dinero de la campaña electoral del Partido Republicano y los pagos que se habrían efectuado al grupo de los agentes invasores.

Posteriormente, pero casi justo a continuación, el comité de investigación descubren otros hechos colaterales, referidos a un plan de escuchas por micrófonos ocultos en las mismas oficinas y dependencias de la Casa Blanca, promovido por el mismo presidente Nixon y sus consejeros. Y la existencia de una cantidad notoria de cintas magnetofónicas rellenas del resultado de las conversaciones obtenidas por el sistema de micrófonos.

Pero estos hechos colaterales escapan, por decirlo así, del ámbito genuino del caso Watergate y adquieren relevancia primordial en el afán inculpatorio del comité de investigación hacia el presidente Nixon y col.

A las instancias, pues, del comité de investigación judicial para la entrega de las cintas, unas 400 cintas grabadas, Nixon y col. se niegan a lo mismo alegando un perentorio recurso legal de secreto para alguna clase de acciones de la presidencia, algo, alguna clase de ley que ofrece inmunidad al presidente y a su puesto presidencial en el último caso de que estaba en juego la seguridad nacional.

Parece ser pues, que el motivo más importante de la dimisión de Nixon tendría que ser pues esta segunda clase de escuchas por micrófonos ocultos, algo a todas luces fuera de cualquier clase de ley o normalidad política. Esto debería ser pues un caso de análisis aparte del Caso Watergate.

No obstante, parece que se descubrieron indicios en el contenido de las cintas magnetofónicas que relacionaban al presidente Nixon con la ilegal acción de los asaltantes a la sede Watergate del Partido Demócrata.

Así visto pues el Caso Watergate parece un hombre de paja. Por una parte no tendría nada que ver con la deposición del presidente y por otra el asunto en sí del edificio Watergate habría quedado sin aclarar. Todo ello, por supuesto, si no se incluyen en el contenido las dos razones importantes: el asunto de la Luna y la seguridad nacional.

Recordemos, pues ahora, dos simples datos: todos los viajes tripulados a la Luna sucedieron a una velocidad pasmosa, ¡siete viajes que llegan a la Luna! Y dentro de los años de mandato y autoridad de R. Nixon y que en las elecciones del año 1.972, todas las previsiones estadísitcas y de encuestas públicas daban por vencedor a Mr. Richard Nixon, presentado a la reelección por el Partido Republicano.

La pregunta, entonces es: ¿qué necesidad tenían R. Nixon y los hombres de su gobierno de espiar a los demócratas si estaban seguros de ganar las elecciones por una total mayoría?

Y la respuesta no puede ser otra, bífida, pero de una sola esencia, la que relaciona los viajes Apolo a la Luna con la seguridad nacional.

Por otra parte, entonces, Nixon y los hombres encargados de la inteligencia en su partido, deben seguir y estar muy al tanto de las misiones Apolo tripuladas que alunizan astronautas en la Luna. Pero si están al tanto de la verdad de lo que se muestra y aparece según unos montajes y filmaciones que pueden ser mentira, es decir, algo falso desde principio a fin, deben estar enterados asi mismo de una realidad que de hecho sucede en esos viajes que se muestran. Es decir de una realidad que es un montaje fabricado desde la Nasa, los servicios secretos de la nación y los departamentos especializados en la zona gubernamental en contacto directo con el presidente. Esto. Por mí, es lo fantástico, lo que escapa a cualquier clase de control.

El otro punto, la seguridad nacional queda perfilado. Si el asunto de los viajes a la Luna es falso, es decir, no hay tales viajes al satélite y todo ello trasciende a la Opinión Pública y cae en manos del comité judicial de investigación del Senado, la ruina de los sistemas políticos y democráticos del país será patente. Seguridad nacional de hecho comprometida con una situación de conflicto creado en el engendro de la Guerra Fría contra la URSS, principal protagonista que lo sería, pues, ahora, de la conquista del espacio. Y seguridad nacional comprometida en la imagen pública ostentada por el país USA con sus aliados y las otras naciones seguidoras de su peripecia.

Nixon, pues, los hombres de su gobierno, y su partida de agentes invasores han pensado o se vieron afectos por una clase de espionaje e inteligencia, que se haría en manos del Partido Demócrata, de datos e información fidedigna sobre lo que se estaba cociendo en Cabo Cañaveral, Florida, y que de cierto, ahora sí, comprometería, de ser esos datos puestos en dominio público, la triunfante campaña electoral de reelección del presidente Nixon. Por eso pues sería la acción del grupo de agentes que asaltaron la Sede Watergate, demócrata, Y por supuesto, pues, el plan secreto de escuchas en el interior de la Casa Blanca. En previsión de que esa información sobre la falsedad de los viajes Apolo fuese motivo de conversaciones en el mismo palacio presidencial.

Bueno, ¿y a usted qué le interesa? Alguien podría decir. Esto es una buena objeción. He de estar de acuerdo con ello.
Creo que uno de los Presidentes que aún descansan más interrogantes, es del propio Nixon.
Así que no me parece ajeno otros eventos asociados a su mandato, plagado de pesadas mentiras.

Saludos
 
de cualquier forma, quien no pensaría que la imagen pública de la política llevada a cabo o su imagen social, o la propia opinión de las gentes sobre el presidente Nixon, siempre se mantuviera bajo unos limites y expectaciones de cosa normal y digamos respetada por una mayoría.

Pero es de cierto que sus huesos en su sepulcro deben soportar una serie de presiones y de gravedades extraordinarias y no solo digamos por los chanchullos y falsedades que se fabricaron durante su autoridad de presidente de USA. Pero digamos debe haber un límite ahí que marque alguna clase de territorios, es decir de cosas que pudieran ser comprendidas por alguna clase de mundo, de gentes que pudieran entenderlo. O sea cosas que pasan.

Creo haber leido en el Maquiavelo que cualquier acción política pudiera ser puesta en marcha al margen de cualqueir clase de ética o moral. la acción politica, entonces, se justifica a sí misma sin necesidad de justicia. Pero esto también podría ser entendido por alguna clase de gentes.

La cosa cambia cuando el asunto del que se trata no es una cosa normal, es decir como si alguien o una multitud jurara y perjurara que un día a las afueras de la ciudad vieron el carro de Elias tirado por cien caballos ascender al cielo. Esto es ahora de lo que se trata, que el asunto que se presenta no es un asunto normal. La normalidad también desaparace por el mero hecho de tratarse de "eso de ahí afuera". Y no cabe la menor duda de que los mismos rusos fueron advertidos de una forma o de otra cuando empezaron sus envios hacia ese lugar y sobre todo hacia la Luna. Solo sondas controladas, no viajes trupulados.

No se sabe si existen muchas clases de gentes en el mundo que puedan entender algo que no existe.

Otra cosa del presidente Nixon es su faceta de escritor, que no poeta, por desgracia, aunque alguna clase de región inconfesable también debió poseer. Ahora siento curiosidad por su literatura. Pero si no desvela nada sobre el asunto de la Luna será diferente la lectura de sus libros. Siempre he pensado que la teoría política se contrasta mejor con escritos de los propios protagonistas políticos, no de escritos procedentes de especialistas, sociólogcos, filósofos, o economistas.

Eso de ahí afuera es del mundo, de cada una de las personas que lo constituyen. No se conoce la clase de derecho que pudieran atribuirse los estamentos estatales para iniciar ninguna clase de conquista.

Un saludo.
 
Es un relato interesante salpicado de dudas sobre el alunizaje de la NASA.
Pero agreguemos algunos hechos.
La misión Apolo 11 estuvo "monitoreada" (espiada) por la misión Luna 15 (soviética). Que confirmó los desplazamientos y posiciones americanas.
Misiones posteriores de Luna 16 y 20 confirmaron la presencia de equipos americanos en la superficie lunar. Cosa reconfirmada por las chinas Change 5 y 6.
El alunizaje es un hecho comprobado.
El escándalo de Watergate no tiene nexo con la NASA.
El impulso principal inicia con Kennedy (demócrata) , y se concreta con Nixon (republicano). Fue un proyecto científico que superó las pugnas políticas.
Nixon renuncia ante la posibilidad no demostrada de que el partido republicano espiaba al demócrata. La renuncia de Nixon cerró las investigaciones legales.

La realidad de hoy.
Alianzas entre políticos de izquierda con el narcotráfico e islamismo.
Corrupción, socavamiento policial y militar, destrucción de valores occidentales.
Captación totalitaria del poder y cese de los procesos de alternancia, sucesión y supervisión de los gobiernos.

Una realidad presente y peligrosa.

Saludos.
 
Última edición:
Es un relato interesante salpicado de dudas sobre el alunizaje de la NASA.
Pero agreguemos algunos hechos.
La misión Apolo 11 estuvo "monitoreada" (espiada) por la misión Luna 15 (soviética). Que confirmó los desplazamientos y posiciones americanas.
Misiones posteriores de Luna 16 y 20 confirmaron la presencia de equipos americanos en la superficie lunar. Cosa reconfirmada por las chinas Change 5 y 6.
El alunizaje es un hecho comprobado.
El escándalo de Watergate no tiene nexo con la NASA.
El impulso principal inicia con Kennedy (demócrata) , y se concreta con Nixon (republicano). Fue un proyecto científico que superó las pugnas políticas.
Nixon renuncia ante la posibilidad no demostrada de que el partido republicano espiaba al demócrata. La renuncia de Nixon cerró las investigaciones legales.

La realidad de hoy.
Alianzas entre políticos de izquierda con el narcotráfico e islamismo.
Corrupción, socavamiento policial y militar, destrucción de valores occidentales.
Captación totalitaria del poder y cese de los procesos de alternancia, sucesión y supervisión de los gobiernos.

Una realidad presente y peligrosa.

Saludos.
no es posible bajo ningún punto de vista estar de acuerdo con eso.

mi personal actitud en relación con los alunizajes de la Nasa no es una cuestión de dudas, según una solapada acusación de "conspiracionismo". es una certeza de su imposibilidad en cuya base se encuentran las experiencias espaciales de todas y cada una de las agencias nacionales que se dedican a eso. ¡Esto es una cuestión de honor! de honor de que nadie se atreva a llamarnos idiotas y niños malos en la escuela.
Es de suponer que la relación que vino a instaurarse entre los rusos y los americanos con motivo de la carrera espacial posee una serie de facciones y esquinas en las cuales el entendimiento secreto entre ambas potencias no estuviera descartado. La posición soviética una vez que se declarara la noticia del alunizaje americano en el satélite, sería más bien algo delicado, es decir, los números y posibilidades tecnológicas que tenían en mano, no era otra cosa que las misiones Luna que la agencia soviética llevaba a cabo de manera regular. Es decir esos eran todos los números y tecnologías que había como quien dice. Una vez descubierto pues el alunizaje, ¿qué deberían hacer los rusos? Primero: declarar, en contra de su honor, que ellos no podrían hacer esos viajes tripulados; segundo: decir que esos viajes, según sus cálculos no eran posibles y tercero y último, que sería lo que sucedió: fabricar una especie de anuencia o sala de espera de dentista, y diplomáticamente no negar esos alunizajes.
Sobre la cuestión del Luna 15, pues no sé, es un tanto peregrino pensar que dos misiones hacia territorios tan lejanos del espacio como es la distancia lunar, tengan de cierto alguna posibilidad de coincidir en órbitas y teledirección. En realidad no existe ni un solo caso, al igual que se ven diversos aviones sobrevolar el cielo, de coincidencia de una sola vez, de dos o más trastos espaciales de todas las misiones que las diferentes agencias espaciales pusieron en marcha. El Luna 15 es muy improbable que pudiera expiar cualquier misión de los americanos, no solo porque la misión del Luna 15 debía de ser algo como de rutina, sino por la imposibilidad material de la coincidencia de esos dos trastos, el módulo del Aplo 11 y el Luna 15.

En cuanto a las visualizaciones de aparatos que allí habrían quedado después de la misiaón, es un tanto pueril pensar que cualquier aparato que allí se haya dejado tenga necesariamente que estar relacionado con los alunizajes truipulados en la superficie del satélite. Me da la sensación que hay una diversidad de trastos abandonados allí en la Luna. O estrellados allí.

Sin embargo a mi parecer sí que puede haber un método de comprobación de esos supuestos alunizajes, y que sería sin más la observación por telescopios. Es de prever la absoluta nitidez con que los telescopios en la actualidad obtiene en sus ópticas la superficie de la Luna. No hay ni una sola noticia de que en el año 1969 se divisase en ni uno solo de esos telescopios toda la serie de viajes supuestos que dicen haber llegado a la Luna.

Pero en fín esperemos esa nueva Misión Artemis III que quiere llevar astronautas a la Luna. Yo aconsejaría muy bien a los señores de la Nasa que ejecutasen esos alunizales en el lado oscuro del satélite. a fuer de que ahí, en la mira de los telescopios vuelva a verse la cosa en blanco. algo tristísimo, como un poeta delante de su folio, sin inspiración.

un saludo.
 
Gracias infinitas dragon. Ya conocia el articulo. Es pues precisamente un articulo en Rusia lo que causa mayor incertidumbre. Un hecho: las conversaciones grabadas por la agencia inglesa. ¿Que clase de conversaciones son esas? Si la mision sovietica no era tripulada las voces de los ingenieros debian proceder de la Tierra. No hay obice para pensar que las voces americanas tambien lo fueran. No me refiero a esa clase de constataciones de radio que verifiquen la autenticidad de esos viajes sino a observacioned directas por la mira de telescopios. No hay, repito la mas minima constatacion de lo mismo.

Un saludo dragon ecu. Que tengas una semana feliz.
 
A por partes.
Un telescopio puede ver objetos grandes a grandes distancias.
Se puede intuir que con telescopio puede ver nítidamente como la vecina se cambia de ropa a casi 500 mt de distancia. Y es verdad considerando la proporción de 1mt a 500mt. Pero...
¿Se podrá ver el detalle del agujero de un botón (5 mm) a 500 mt?
La proporción es mucho mayor (0,005 mt a 500 mt).
Existen fotos de las zonas de los diversos alunizajes tomadas desde satélites. https://lroc.im-ldi.com/image_tags/Apollo
Pero por ser una agencia americana mejor es buscar fotos de las agencias espaciales hindú, surcoreana y japonesa.

Saludos.
 

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