Le vimos dentro del aparador.
Espejo donde tantos nos miramos.
Destellos suyos, todos deseamos
al fino y veterano nadador.
De males cualesquiera, sanador.
Su bandera de lucha bien izamos.
Por sus tintas estamos donde estamos.
Estético y prolífico hacedor.
Despliega su magnífica elocuencia.
Pisadas de gigante visionario.
No se guarda ninguna referencia.
Estudia casi para ser sectario.
Las raíces avalan diferencia.
Así, que poco importa el escenario.
Última edición: