Luz

Luis Á. Ruiz Peradejordi

Poeta que considera el portal su segunda casa
Déjame ser luz.
Luz que ilumine
o luz que me traspase.

Déjame ser luz
que atraviese los vitrales,
luz que toque el suelo,
que alumbre fachadas de catedrales.

Déjame ser luz
que reverbere en las aguas
cristalinas de un arroyo.
Luz que ponga brillo
en los ojos de quien amo.

Déjame ser luz
que se cuela de rondón
por la ventana
e ilumina el retrato
de la niña que fuiste
o la consola de la abuela
o el reloj de plata.

Déjame ser luz
que encienda los altares,
que saque a la piedra brillos,
que funda la sombra de los amantes.
Luz de cielo azul
o de luna plateada.
Luz de volcán en llamas
o de candelas antiguas.
Luz para los valles,
para las montañas.

Déjame ser luz
y llegar a la hiedra
de las casas solariegas,
a los torreones desmochados,
a las ruinas perdidas en los campos.

Déjame,
quiero ser luz.
Sólo luz.
Luz pura.
 
Déjame ser luz.
Luz que ilumine
o luz que me traspase.

Déjame ser luz
que atraviese los vitrales,
luz que toque el suelo,
que alumbre fachadas de catedrales.

Déjame ser luz
que reverbere en las aguas
cristalinas de un arroyo.
Luz que ponga brillo
en los ojos de quien amo.

Déjame ser luz
que se cuela de rondón
por la ventana
e ilumina el retrato
de la niña que fuiste
o la consola de la abuela
o el reloj de plata.

Déjame ser luz
que encienda los altares,
que saque a la piedra brillos,
que funda la sombra de los amantes.
Luz de cielo azul
o de luna plateada.
Luz de volcán en llamas
o de candelas antiguas.
Luz para los valles,
para las montañas.

Déjame ser luz
y llegar a la hiedra
de las casas solariegas,
a los torreones desmochados,
a las ruinas perdidas en los campos.

Déjame,
quiero ser luz.
Sólo luz.
Luz pura.

Todos tenemos ese potencial que llamamos "luz", pero no se muestra si no lo cultivamos para poder manifestarlo y pasar de "portar" a "ser".
Creo que la mejor manera de iluminarnos e iluminar a otros es hacer lo que decimos. Cumplir y valorar la palabra.
Ese es el inicio de quien tiene deseos de mejorar la parte del mundo que habita.
Me alegra mucho que te esté bendiciendo la inspiración, Luis. De verdad me pone muy contenta. El poema está lleno de situaciones agradables y agradables de imaginar.
Un abrazo con la admiración de siempre.
 
Última edición:
Todos tenemos ese potencial que llamamos "luz", pero no se muestra si no lo cultivamos para poder manifestarlo y pasar de "portar" a "ser".
Creo que la mejor manera de iluminarnos e iluminar a otros es hacer lo que decimos. Cumplir y valorar la palabra.
Ese es el inicio de quien tiene deseos de mejorar la parte del mundo que habita.
Me alegra mucho que te esté bendiciendo la inspiración, Luis. De verdad me pone muy contenta. El poema está lleno de situaciones agradables y agradables de imaginar.
Un abrazo con la admiración de siempre.
Ya sabes que la inmensa mayoría de las veces, mis letras tratan asuntos amables, sencillos, poco trascendentes. Este poema es el juego de un deseo, ser luz que ilumine una senda pequeña, o unos primeros pasos, para que quien venga a nuestro lado camine con seguridad hasta que su propia luz le ilumine. Y así recorro los espacios que me son queridos, lo que me gustaría llenar de luz, aunque nunca lo consiga.
Gracias por tu visita, por tus amenas palabras, por tu lectura fiel. Gracias por el premio de tu amistad, que es algo que mucho valoro. Un cordial saludo y un abrazo Cecy.
 
Déjame ser luz.
Luz que ilumine
o luz que me traspase.

Déjame ser luz
que atraviese los vitrales,
luz que toque el suelo,
que alumbre fachadas de catedrales.

Déjame ser luz
que reverbere en las aguas
cristalinas de un arroyo.
Luz que ponga brillo
en los ojos de quien amo.

Déjame ser luz
que se cuela de rondón
por la ventana
e ilumina el retrato
de la niña que fuiste
o la consola de la abuela
o el reloj de plata.

Déjame ser luz
que encienda los altares,
que saque a la piedra brillos,
que funda la sombra de los amantes.
Luz de cielo azul
o de luna plateada.
Luz de volcán en llamas
o de candelas antiguas.
Luz para los valles,
para las montañas.

Déjame ser luz
y llegar a la hiedra
de las casas solariegas,
a los torreones desmochados,
a las ruinas perdidas en los campos.

Déjame,
quiero ser luz.
Sólo luz.
Luz pura.
Una belleza de poema, versos luminosos que llegan al alma, me encantó leerle estimado poeta, sus letras son como un oasis de ternura. Un abrazo y un bonito fin de semana junto a la familia
 
Una belleza de poema, versos luminosos que llegan al alma, me encantó leerle estimado poeta, sus letras son como un oasis de ternura. Un abrazo y un bonito fin de semana junto a la familia
Gracias, Bristy por tus palabras y por tu visita. Siempre es agradable recibir un comentario halagador. Un abrazo y que disfrutes el fin de semana con los tuyos.
 
Luz es lo que nos apremia, lo que nos brinda sapiencia y más en tiempos como estos.
Tener claridad en la mente y el corazón para que el sentimiento fluya en cauce perfecto es lo que a la final importa en esta experiencia que llamamos vida.
Todo un gusto leerle estimado, Luis, reciba un abrazo de mi parte.
Muchas gracias Rosmery. Nadie quiere un mundo en tinieblas y, sin embargo el mundo en que vivimos parece cada vez más oscuro y más siniestro. Tal vez toca a quienes amamos la poesía, el intentar ser luz que aclare la oscuridad.
Gracias por acercarte hasta estos versos. Un cordial saludo y buen fin de semana.
 
Déjame ser luz.
Luz que ilumine
o luz que me traspase.

Déjame ser luz
que atraviese los vitrales,
luz que toque el suelo,
que alumbre fachadas de catedrales.

Déjame ser luz
que reverbere en las aguas
cristalinas de un arroyo.
Luz que ponga brillo
en los ojos de quien amo.

Déjame ser luz
que se cuela de rondón
por la ventana
e ilumina el retrato
de la niña que fuiste
o la consola de la abuela
o el reloj de plata.

Déjame ser luz
que encienda los altares,
que saque a la piedra brillos,
que funda la sombra de los amantes.
Luz de cielo azul
o de luna plateada.
Luz de volcán en llamas
o de candelas antiguas.
Luz para los valles,
para las montañas.

Déjame ser luz
y llegar a la hiedra
de las casas solariegas,
a los torreones desmochados,
a las ruinas perdidas en los campos.

Déjame,
quiero ser luz.
Sólo luz.
Luz pura.
Ayyy mi querido Luís, todos somos portadores de luz y nuestra contribución personal a iluminar con ella al mundo y a sus confines es o debería ser la más prioritaria de nuestras funciones.
Tus versos destilan lirismo y emoción en una cascada de imágenes bellas y de sensaciones hermosas que iluminan nuestra alma y nuestra mente.
Encantada de leerte querido amigo, muchos besos, entrañable amigo, colmados de cariño y de admiración....muááááácksssssss
 
Ayyy mi querido Luís, todos somos portadores de luz y nuestra contribución personal a iluminar con ella al mundo y a sus confines es o debería ser la más prioritaria de nuestras funciones.
Tus versos destilan lirismo y emoción en una cascada de imágenes bellas y de sensaciones hermosas que iluminan nuestra alma y nuestra mente.
Encantada de leerte querido amigo, muchos besos, entrañable amigo, colmados de cariño y de admiración....muááááácksssssss
No nos confirmemos con ser portadores de luz. Seamos nosotros mismos luz. Luz que ilumina, que brilla por si misma, con afán de aclarar el mundo y definir sus esquinas. Se que tú, Isabel, eres así y con tus versos iluminas parcelas que permanecían oscuras.
Gracias por llegarte a estos versos y por tus palabras mágicas y especiales. Un abrazo fortísimo y un montón de besos
 
Muy bello tu poema estimado amigo, ya estoy de regreso después de unas vacaciones por Madrid, Galicia y Portugal
besos en amarillo y sigue siendo esa luz que nos ilumina a los que te leemos
Muchas gracias y seas muy bien venida. Me alegra encontrarte en estas líneas y espero que en tu viaje hayas disfrutado y lo pasases muy bien.
Un fuerte abrazo y besos azules para ti.
 
Déjame ser luz.
Luz que ilumine
o luz que me traspase.

Déjame ser luz
que atraviese los vitrales,
luz que toque el suelo,
que alumbre fachadas de catedrales.

Déjame ser luz
que reverbere en las aguas
cristalinas de un arroyo.
Luz que ponga brillo
en los ojos de quien amo.

Déjame ser luz
que se cuela de rondón
por la ventana
e ilumina el retrato
de la niña que fuiste
o la consola de la abuela
o el reloj de plata.

Déjame ser luz
que encienda los altares,
que saque a la piedra brillos,
que funda la sombra de los amantes.
Luz de cielo azul
o de luna plateada.
Luz de volcán en llamas
o de candelas antiguas.
Luz para los valles,
para las montañas.

Déjame ser luz
y llegar a la hiedra
de las casas solariegas,
a los torreones desmochados,
a las ruinas perdidas en los campos.

Déjame,
quiero ser luz.
Sólo luz.
Luz pura.
Un profundo deseo de ser luz, tanto como fuente de iluminación como presencia transformadora.
Anhelar ser luz que realza recuerdos, enciende altares y revela belleza tanto en la naturaleza como en la historia.
Siempre es un honor visitarle.

Saluddos
 
Un profundo deseo de ser luz, tanto como fuente de iluminación como presencia transformadora.
Anhelar ser luz que realza recuerdos, enciende altares y revela belleza tanto en la naturaleza como en la historia.
Siempre es un honor visitarle.

Saluddos
Agradezco la visita a este poema, que tiene su tiempo y el cariñoso comentario que le ha hecho.
A veces, en nuestros sueños anhelamos ser luz y la poesía nos permite conseguirlo. Un abrazo.
 

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