Voy a sodomizar algunas frases
y empujar este tema a un puto abismo.
Desempolvar mi máscara antigases.
Romper la paz que es solo un espejismo.
Sentar con mis demonios nuevas bases
y estructurar mi propio paganismo.
He versionado a tantos crueles dioses
que no hago mucho caso ya a sus voces.
Si espero a que las aguas calmen quedo
en medio de otro frente, de otra guerra
que oculta su interés con falso credo
y su ambición en bloque filas cierra.
Es la amenaza fórmula de miedo
propagada por aire, mar y tierra.
Para cada hombre existe un artilugio
capaz de penetrar en su refugio.
A mi augurio le digo que no invada,
que no suspire, grite, ni sorprenda,
que nade en un océano de nada,
que no coseche muertes como prenda
y no me arrastre con su mascarada
para ocultar su cara más horrenda.
Pero odiar es diluvio, sangre ardiente,
y la carne su brasa incandescente.