Es un placer enorme dar un paseo por tus letras, Cecy, placer que me voy reservando para ocasiones especiales, como el saborea poco a poco un licor que no quiere que se agote nunca.
Y hoy me detengo en esta maravilla de sensaciones que vas describiendo en el poema y rematas con un estupendo final.....
Nos conocemos, alma
nos sabemos, vida mía
amante mío…
de otros cielos infinitos.
.... que me deja sin palabras pues es justo la experiencia que me toca vivir. No sé si todos habrán tenido la oportunidad de disfrutarla... o padecerla al no poder convivir con su alma gemela. En mi ceguera y egocentrismo,

pensaba que esto sólo me ocurría a mi, que era una especie de ser privilegiado al sentirme parte del cosmos cuando estoy a su lado. Me alegra mucho saber que no es así.
Igual que me alegra haber encontrado esta joya de poema.

Recibe un emocionado abrazo.
Javier