¡¡UUAAUU!!!, Vidalillo, qué poema más encumbrado en dulzura, romanticismo, luces y melodías. En ti, anida, además del entrañable labrador, un poetazo de aquellos que escribieron al amor en todas sus acepciones en las doradas y pretéritas eras decimonónicas.
Transmitiste muy bien esas sensaciones que inspira nuestra querida y un tanto misteriosa, jajaja, Marian, y la imagen elegida es evocadora de esa belleza y ese misterio que la envuelve.
Me uno a tu homenaje. Marian, mi enhorabuena por ser la inspiradora de tan sublimes y poéticas líneas.
Y te envío mil besos en alas de los vientos.
Mis estrellas a ambos, sus luminarias envuelven la amistad y el cariño que os une. Y, ya veremos que dice la carajotilla, jajajajaja, sobre la repu; me temo que se pondrá terca y no me dejará otorgarla, jajajajajajajaja.
Vidalillo, un abrazo rompedor de huesos, jajajajajajajajajaja.