Nicotina.

Esa mujer que pasa
duele
como
una canción de amor;

voy a prender el cigarrillo que me queda
en la última chispa
de mi corazón de perro,

y fumar
su pelo oscuro
hasta morir,
denso de amapolas,
en esta sed
de humo.


: )

¿Y cómo no va a doler?

Se encajan y ni con nicotina, ni con aguardiente de penca de agave de 57 grados puede uno arrancarlas.

Fúmese, pues, todo su pelo y hasta las amapolas, mi compa.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba