No hace falta nada en realidad cuando el Amor es el que mueve, el que lidera, el que llega se instala y se queda, no importa ni hace falta, se basta solo porque lo es todo, sea correspondido o no, es lo que es. Es sencillo, breve, claro y conciso como ha de ser para transmitir. Me ha gustado la lectura mi Querido Amigo y Poeta Julio @César Guevar . Gracias por compartir su Arte y sensibilidad. Por favor acepte mi saludo cariñoso, mi Admiración y mis mejores deseos sinfín ☘
P. S. Le dejo una canción como compañía de sus versos, por asociación llegó a mi mente, espero sea de su agrado. Respetuosamente :
Oh, usted me ha dejado una canción bellísima que no escuchaba desde los años 8O, pero en la voz de su autor Agny Mogollón. De hecho, hasta me costó recordar exactamente de quién era, porque la asocié en primera instancia con Ilan Chester (ambos son venezolanos y más o menos de la misma época). Me hizo rememorar también mi juventud, pues solía cantar canciones de Agny Mogollón con mi media voz y mi media guitarra haciendo cerrar las ventanas a la gente y aullar a los perros callejeros. Qué bueno que alguien más versionó esa canción tan linda, y que lo hizo con tanto respeto y tino artístico (a veces lo que hacen es destrozar, literalmente, temas buenos).
Muchísimas gracias en primer lugar por tomarse la molestia de venir hasta mis letras y leerlas y comentarlas con tanta generosidad. Son letras humildes, sencillitas para que las entienda cualquier persona que las lea (una vez leí ante un público de adolescentes y jóvenes muy, pero muy pobres económicamente -y de alma rica y enorme- otro poema mío, también muy sencillo, titulado "Cuando llueva despacio" y ello me llevó a descubrir el enorme poder de la poesía para tocar las almas, los corazones). Letras siempre mías, porque a lo mejor -solo a lo mejor- soy buen poeta, pero mal artista: no sé ni me hace sentir honesto escribir sobre lo que no me pasa, o no me toca por dentro.
En segundo lugar, pero nunca, léame bien, nunca menos importante, gracias por su delicada, hermosísima amistad.
Y por supuesto, acepto gustoso su saludo, su admiración, sus buenos deseos. Los tres son recíprocos, usted lo sabe, pero me alegra que dé la oportunidad de ratificarlo: yo también le profeso respeto, admiración, cariño que no se cansa de crecer. Desde aquí no hago sino desearle solo cosas buenas para su vida: éxitos, bienestar, satisfacción del alma, amor a raudales... de todas las buenas clases posibles de amor.
Hasta pronto, espero, joven amiga y excelente poeta. Otra vez GRACIAS.